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15 febrero 2006
Notas del Real Madrid-Real Zaragoza
Lo vivido anoche en el estadio Santiago Bernabéu tiene muchas lecturas, y la mayor parte de ellas trascienden al puro juego. El Real Madrid de anoche perdió la eliminatoria, pero recuperó su dignidad y el orgullo de una afición que, a pesar del descomunal varapalo de Zaragoza, llenó el coliseo de Chamartín creyendo en la remontada. Si en el partido de ida el equipo maño destrozó a los blancos desde la ortodoxia más apabullante del contragolpe, en el de vuelta el Madrid invocó tanto a sus viejos valores atávicos (Juanito, el espíritu de las remontadas de los ochenta) como a los futbolísticos (la entrega, la lucha y el espíritu colectivo, pues a sus jugadores la calidad se les supone).
Todo el arsenal madridista cayó como un bombardeo sobre el Zaragoza, que especialmente en la primera parte pareció un equipo superado, derrotado de antemano, sin ánimo para enfrentarse a un suplicio que se antojaba excesivo. Son sintomáticas las palabras del arquero César:
A los quince minutos hubiera firmado un 7-0; pensé en hacerme el lesionado y que me sacaran de aquí.
El Madrid comenzó el partido como un vendaval, con tres goles en diez minutos que anunciaban una noche de emociones inolvidables, y lo terminó como el general Custer en Little Big Horn, con los jugadores vencidos y extenuados, rotos, Beckham y Cicinho llorando, y las 80.000 almas que abarrotaban el Bernabéu tributando en pie un homenaje póstumo a un conjunto que, esta vez sí, se había hecho digno de su Historia y de su escudo.
Un equipo que, por otra parte, ofreció ayer esperanza desde el punto de vista del juego: Cicinho fue una bomba de relojería de por la banda derecha, complementado por un Beckham extraordinario; Roberto Carlos ofreció un recital digno de sus mejores tiempos, quizá buscando la redención por sus terribles errores en la ida; los centrales se mostraron como baluartes en mar abierto, en un equipo que jugó sin laterales, y Gravesen ofreció la clase de despliegue que le hizo fijo en el Everton y la selección danesa. La buena noticia para el Madrid es la juventud de varias piezas clave del equipo, y la conciencia de que, desde ayer, saben que están capacitados para gestas importantes. Tampoco sería justo no mencionar el trabajo de López Caro, que desde su llegada ha dotado al conjunto de orden y ha sabido insuflar carácter ganador.
El Zaragoza, por su parte, dejó muchísimas dudas sobre su fiabilidad bajo presión. A diferencia de lo que ocurrió en el partido de ida, casi ninguno de sus jugadores ofreció la mejor versión de sí mismo: Diego Milito, verdugo en la Romareda, fue una sombra entre las torres gemelas del Madrid, Toledo un muñeco en la izquierda, y Zapater y Celades naufragaron en el medio. Sólo Gabi Milito sostuvo a la endeble defensa maña en medio de la galerna, y Cani supo leer el cansancio de los locales mediado el segundo tiempo para enfriar el partido. El equipo blanquillo llega a la final de la competición tras haber eliminado a los tres grandes (Atlético, Barça y ahora Madrid) y haber soportado que estos dieran fe de su condición y murieran, en cada partido de vuelta, en el área contraria. Gran mérito.
En algún sitio estaba escrito que el Real Madrid no debía pasar esta eliminatoria. Si jamás había levantado cinco goles el equipo de Di Stéfano, si nunca había conseguido tal hazaña ni siquiera el inolvidable once de Juanito, Camacho y Santillana, no parecería justo que lo hiciera este inestable y sorprendente Madrid actual. Pero al menos ayer se ganaron el derecho a mirar frente a frente a ese refulgente pasado. Si en la distancia el Zaragoza de Montjuïc es percibido por la afición blanca como el verdugo que cerró una época gloriosa y abrió la puerta del infierno, el partido de anoche, ante el mismo rival, tuvo en el Bernabéu aroma a comienzo, a borrón y cuenta nueva, a reconstrucción. Fue uno de esos días en los que lo que se gana, por ambos bandos, es mucho más de lo que se pierde: el equipo maño, la final; el Madrid, la esperanza. Felicidades a ambos.
Un último apunte: nada de esta maravillosa eliminatoria hubiera sido posible sin la grandeza de la Copa del Rey. Maltratada hasta el extremo, ninguneada por equipos y dirigentes, ayer (como hace una semana) se volvió a demostrar que cuando un partido copero sale bueno de verdad, pocas cosas parecidas pueden encontrarse en el Planeta Fútbol. Es muy probable que a un niño de Zaragoza que viviera el partido de ida o a un chaval que estuviera ayer en el Bernabéu el virus del fútbol se le haya quedado dentro para siempre. Y sólo por eso merece la pena cuidar esta competición, que no lo olvidemos, es el Campeonato de España.
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Comentarios (15)
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Comentarios
La auténtica ganadora de la noche fue la competición. Partidos como el de ayer reviven la Copa.
Que curioso que Josep Mª Casanovas haya hecho la antitesis de este post. Pero yo me quedo con la imagen de todo el Bernabeu aplaudiendo a sus jugadores.
Saludos
#1 | Escrito por Coder | 15 feb 2006 12:03:01
Coder tienes razón con lo de Casanovas. Alucino con su artículo. Por lo que dice parece que al Madrid le hubiese sido mejor perder 0-4.
#2 | MarcosPR | 15 feb 2006 12:11:01
¿Nadie dice nada del gol mal anulado al Zaragoza?. el arbirto debia estar borracho para pitarlo o influenciado por "el espiritu de la remontada"
#3 | Rodri | 15 feb 2006 12:22:42
Rodri, tampoco nadie habla de los penaltis no pitados en el partido de ida. Parece como si hubiera gente que no puede vivir el fútbol ni entusiasmarse del fútbol sin buscar en los árbitros la eterna excusa.
#4 | gerardo | 15 feb 2006 12:39:29
Lo que no entiendo es como Victor salió con un equipo tan ofensivo y con Celades de mediocentro. Menuda suicidio.
#5 | marcos | 15 feb 2006 12:52:46
Felicito la actitud del Madrid. Lo único que me parece repungnante fue el gol mal anulado al Zaragoza, una verguenza...El jugador estaba por detrás del zaguero blanco, pero uno al lado del otro, no habçía lugar a la interpretación... Eso le dio casi 20 minutos más de vida al Madrid, cuando la eliminatoria debería haber quedado definida allí y luego el codazo de Ramos a D. Milito. Me parece que el árbitro lleva tatuado el escudo del madrid en el pecho.
#6 | El Castigador | 15 feb 2006 13:08:06
Felicito la actitud del Madrid. Lo único que me parece repungnante fue el gol mal anulado al Zaragoza, una verguenza...El jugador estaba por detrás del zaguero blanco, pero uno al lado del otro, no habçía lugar a la interpretación... Eso le dio casi 20 minutos más de vida al Madrid, cuando la eliminatoria debería haber quedado definida allí y luego el codazo de Ramos a D. Milito. Me parece que el árbitro lleva tatuado el escudo del madrid en el pecho.
#7 | El Castigador | 15 feb 2006 13:09:06
Perdon por no cerrar la negrita en el comentario anterior
#8 | El Castigador | 15 feb 2006 13:10:41
Hola.
El otro día escribi un comentario en NDF sobre el execesivo peso del "entorno" para con el RM. Creo que tenía razón. Después del 6-1 no se podía eliminar de la liga al RM, ni cesar a López Caro. Este RM parecía y parece que empieza a tener buena pinta.
Aunque soy de otro equipo, "...es mejor ganar cuando les ganas a los mejores...". El RM ha vuelto, ¡Mejor para el futbol!
Ben cordialment,
#9 | Escrito por Rafa | 15 feb 2006 13:49:28
Lo de Casanovas es chincha rabinha, puestos a desear que le hubieran metido un 0-5, cosas de la prensa de Barcelona...demasiado ocupada en apoyar sus intereses para acabar regalando la bufanda del barça, o el gorro... Por lo demás, el Zaragoza ha pasado una prueba de fuego, nunca tendrá un ambiente tan hostil en contra; como he leído en algún otro blog parecía el España-Malta. A la prensa de Madrid le falta respeto.
Y para acabar, que pasen la Champions a doble partido y se dejen de liguillas rellenas de equipos mediocres. Y si tiene que caer un grande en octubre que caiga.
#10 | Escrito por David | 15 feb 2006 16:03:02
A ver si de una vez se dan cuenta de que el campeón de Copa debería jugar Liga de Campeones al año siguiente. Si no, ya me dirás tú qué competición es esa que se llama "de campeones" y juega el cuarto de la Liga pero no el campeón de Copa.
Independientemente del resultado, lo que más me fastidió ayer fue no poder ver un gran partido de fútbol. Dichoso San Valentín.
#11 | Eme | 15 feb 2006 17:20:57
Jaja, pues ya somos dos, Eme!!
#12 | Escrito por Davor | 15 feb 2006 18:14:42
EL balance de esta serie indica que los equipos de la liga espanhola son entretenidos para mirar pero sufren de inestabilidad cronica. Como es posible que un equipo que hizo 6 goles en un partido se coma 4 la semana siguiente? Como se explica que el RM palido y timorato que fue apabullado en La Romareda se muestre avasallador en el Bernabeu?
A los equipos italianos no les sucede lo mismo, tienen mas constancia, mas solidez y mayor equilibrio. EL futbiol espanhol es mas dramatico, pero el italiano es mas pensante y mas solido.
#13 | chelohardoy | 15 feb 2006 18:54:46
chelohardoy diselo al Milan cuando visitó al Depor.
#14 | MarcosPR | 16 feb 2006 09:23:24
Desde aquí me gustaría decirles a la gran mayoría de medios tanto radios como televisiones, que el la Copa del Rey la disputan equipos españoles, incluyendo esto al Real Zaragoza.
Esta eliminatoria no era de Champions League ni de UEFA, así que intenten ser más objetivos en los tratamientos informativos y por lo menos tapense el escudo del Real Madrid de la lengua.
De todas formas, mejor, yo iré a ver a mi equipo, el Zaragoza, por tercera vez a una final de copa en 5 años y ustedes la verán por la televisión igual que harán con la de la Champions y con el título de Liga.
Buen provecho "periolistos".
#15 | Trol | 17 feb 2006 17:01:36
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