| « Asegurado contra el fracaso de tu selección | Portada | Theo Walcott, la sorpresa en la lista inglesa » |
09 mayo 2006
Fabio Rochemback
Hay jugadores que nacen con el don del nervio. Corren más, chutan más fuerte y pueden perseguir al rival por todo el campo hasta que desespera. Son jugadores adorados por su afición, porque entienden que se deja la piel en el campo. Los aficionados ven en sus carreras, en cómo embiste a sus rivales, en cómo se juega la pierna (la suya y también la del contrario), en cómo golpea el balón, gestos de indudable compromiso. Piensan: si yo jugara en mi equipo, jugaría así, sin duda.
Sin embargo, como “la fuerza”, el nervio también tiene su lado oscuro. Cuando las cosas se tuercen (y como todos sabemos, las cosas siempre terminan por torcerse), este tipo de jugadores, por su presencia, destaca más que el resto en el campo. Entonces, la imagen de su compromiso deviene sinónimo de irracionalidad. Sus carreras comienzan a ser vistas como innecesarias. Cuando embiste a un rival, la grada teme lo peor (una expulsión, un penalty, la guerra). Cuando golpea el balón la gente piensa que lo odia, porque siempre bota al lado contrario hacia el que él corre.
Uno de estos jugadores todo-nervio es Fabio Rochemback. Llegó al Barcelona proveniente del Internacional de Porto Alegre brasileño en la temporada 2001-2002. Le precedía la fama de ser uno de los más prometedores jugadores de Brasil. Sin embargo, el proyecto Rexach pronto empezó a hacer aguas. Lo que en pretemporada eran halagos pronto se convirtieron en feroces críticas. Aquellos miembros del famoso entorno culé que anhelaban hacerse con el poder de Can Barça le señalaron pronto como una de las torres más sencillas de tomar antes del asalto final. El desmesurado precio que el Barcelona pagó por él (2.500 millones de pesetas) les dio el primer y definitivo argumento. Una cruz negra tachó entonces su nombre.
Rochemback estuvo dos temporadas en el Barcelona, en las que su nervio le traicionó en demasiadas ocasiones. Su sentencia definitiva le vino en el terrible derrota para los cules 2-4 que les endosó el Valencia de Benítez en la temporada siguiente. Entonces, Van Gaal le cambió en el minuto 35 de la primera parte, con 0-2 en el marcador, debido a un error suyo en el primer gol. Mientras enfilaba los vestuarios, el brasileño, como comprendiendo su destino, lanzó con rabia la camiseta del Barcelona. En la rueda de prensa, Van Gaal dijo “Rochemback tiene que imaginar porque un entrenador cambia a un jugador a los 35 minutos”. Entonces comenzó su particular travesía por el desierto.
Fue cedido al Sporting de Lisboa, un grande de Portugal entonces a la sombra del enorme Oporto de Mourinho. Allí pasó dos temporadas, en las que jugó a un enorme nivel. La primera de ellas, algo más adelantado en el terreno de juego, incluso logró nueve goles. En la segunda de las temporadas que Rochemback jugó en Lisboa, el Sporting alcanzó la final de la Copa de la UEFA, que disputaría en casa frente al CSKA de Moscú, un rival inferior sobre el papel. La fiesta estaba de antemano preparada en el estadio José Alvalade, pero como tantas veces que se da un resultado por seguro, la pelota, caprichosa diosa del fútbol, se rebeló, y los lisboetas terminaron perdiendo el partido por un más que inesperado 3 a 1. Quienes vimos el partido retransmitido por Televisión Española recordamos la desbordante alegría de Michel al señalar a Fabio Rochemback como el principal culpable de que el juego del Sporting no fluyera aquella noche.
Esta temporada Rochmeback ha sido traspasado al Middlesbrough inglés. Sus comienzos en el club de Riverside no fueron fáciles y algunas voces se levantaron contra su fichaje. No parecía ser el complemento del defensivo internacional holandés George Boateng, en el centro del campo. Sin embargo, tras tocar fondo en enero con una humillante derrota contra el Arsenal por 7 a 0, el Middlesbrough está haciendo un final de temporada espléndido, que le ha valido la clasificación para la final del la Copa de la UEFA. Esta será la segunda oportunidad de Fabio Rochemback de hacerse con el título europeo. Frente a él, el Sevilla del Centenario. Nervio, lo podemos dar por seguro, no faltará en la parte central del campo.
Más noticias sobre:
Copa de la UEFA
Comentarios (11)
| Trackback
Comentarios
Yo siempre dije de fabio ke acabaria siendo el nuevo Mauro Silva y poco a poco va callando bokitas... sigue asi fabio, eres el mejor.
#1 | Esdrumuda | 09 may 2006 09:20:28
¿Igual que Mauro? Con ese caracter y ese estilo jugando es imposible que se asemeje a Mauro en la vida, lo que no significa que sea mal jugador.
Sobre los comentarios de Michel... madre mía, eran lamentables.
#2 | Escrito por telemarkado | 09 may 2006 09:31:48
¿Qué has dicho?
#3 | Klaus Allofs | 09 may 2006 09:42:28
No sé si tomarme el primer comentario como un vil sacrilegio o como una nota de humor colorido.
#4 | Escrito por Miguel G. | 09 may 2006 09:47:06
A mi me pareció siempre un jugador del montón.
#5 | Escrito por Pablo Rivera | 09 may 2006 10:22:22
Rochemback es un tipo peculiar... Su apariencia es de jugador tosco y leñero, pero luego te hace un perfecto cambio de juego con el exterior del pie o te pega un chutazo desde 25 metros que te dejan boquiabierto. A mi parecer es (era en el Barça, al menos) un jugador con buenas cualidades. Su problema era la inconsistencia y sobre todo su "mala cabeza", es decir su incapacidad para leer el juego y su poca inteligencia táctica. Y evidentemente, en la posición que él ocupa esto es un defecto muy importante.
#6 | Rochem is back | 09 may 2006 10:35:39
Qué recuerdos de la final UEFA del año pasado Galder... Con Wagner Love, uno de los delanteros más torpes que he visto en mi vida, y el CSKA contragolpeando de manual.
La verdad es que tienes razón, Esdrumuda; a mí al principio me recordaba a Mauro Silva. Ahora que ha madurado me recuerda más bien a Zidane, pero sólo en el toque, porque en el regate es más como Ronaldinho y rematando a puerta tiene bastantes cosas de Van Basten. Además le das un par de guantes y para ser Casillas sólo le falta el acento de Móstoles.
#7 | Cluje | 09 may 2006 12:11:44
Faltan horas para que un equipo español juegue la final de la UEFA y la única noticia al respecto es sobre el equipo rival. ¡Qué triste!
#8 | cjdogg | 09 may 2006 13:04:22
Juas....no sabia q hubieramos pagado tanto por el...a mi siempre me parecio mas bien normalito...lo q pasa es q en brasil un chavel t juega 10 partidos buenos y ya es el nuevo pele,...europa es otro tema...
al ultimo q ha escrito....en notas de futbol no busques primicias...aki se viene a leer opiniones y debatir una noticia ya hecha...
#9 | Markos | 09 may 2006 21:45:44
La pena de Rochemback fue el precio desorbitado que se pago por el porque el jugador no era tan malo. Un poco descerebrado, a veces se le iba la olla y la liaba. Tambien tubo mala suerte de caer en un Barsa tan inestable. Un buen jugador para un equipo inferior pero no para ser titular en un grande.
#10 | Aurrera txuri-urdiñ-urdiñak! | 10 may 2006 13:20:20
Yo tambien pienso que no es tan malo. Un buen jugador numero 12. creo q con el tiempo se atemperará y llegará de nuevo a un grande.Por cierto llegó al Barça como el sustituto de Guardiola...eso si q es crucificarle na más llegar.
#11 | Escrito por marru | 10 may 2006 19:22:49
Noticias relacionadas
15 mayo 2008 | Final UEFA: Arshavin se mostró a toda Europa
15 mayo 2008 | Final UEFA: Harakiri del Rangers ante un enorme Zenit
14 mayo 2008 | Glasgow Rangers: el malo de la película quiere el premio
13 mayo 2008 | CSKA 2005: La única victoria rusa en Europa
13 mayo 2008 | Aquellos días en los que todos fuímos "Bould Bhoys"






