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10 mayo 2006
Español-Bayer Leverkusen. Final UEFA 1988.
En la temporada 87/88, la final de la Copa de la UEFA se disputaba a dos partidos, el Espanyol aún era el Español y lo entrenaba Javier Clemente.
El año anterior, el rubio de Barakaldo había logrado colocar a su equipo en el tercer puesto de la célebre Liga de los play-off, sólo por detrás de Real Madrid y Barcelona. Eso le dio derecho a viajar por Europa, donde se deshizo contra pronóstico de rivales de la entidad del Borussia Moenchengladbach, el Inter o el Milan, en el que Sacchi ya engrasaba la maquinaria con Van Basten, Gullit o Baresi a sus órdenes. Tras eliminar al Vitkovice, al Español sólo le separaba de la final el Brujas. Los belgas se impusieron con rotundidad en el partido de ida (2-0) y el sueño parecía finiquitado. Sin embargo, Sarriá se conjuró para remontar la eliminatoria y, con una prórroga y un gol postrero de Pichi Alonso, el Español consiguió el pase. En la final le aguardaba el Bayer Leverkusen, un equipo alemán con fama de alemán.
El Español tampoco paseaba, precisamente, la bandera del fútbol espectáculo. Basta echar un vistazo a su plantilla para saber que esa pretensión hubiera sido ridícula. A partir de un grupo muy limitado técnicamente, Clemente había hilvanado un conjunto rocoso, de pronunciado espíritu obrero, en el que cada cual conocía perfectamente su misión. El Barcelona le quería para su banquillo, aunque José Luis Núñez acabó contratando a Johan Cruyff después de no pocas dudas. Sin duda, una decisión que cambió la historia de nuestro fútbol. Pero a lo que vamos.
El 3 de mayo de 1988, el viejo Sarriá se vistió de fiesta para vivir la primera parte de la final. Por el Español jugaron N’Kono, Job, Miguel Ángel, Gallart, Soler, Orejuela, Urquiaga, Inaki, Valverde, Pichi Alonso y Losada. En el Leverkusen formaron Vollborn, Rolff, De Kayser, Reinhardt, Hinterberger, Bum Kun Cha, Tita, Buncol, Falkenmayer, Waas y Tauber.
Dos futbolistas, Losada y Soler, marcaron el partido. En el último minuto de la primera parte, Soler se escapó por su banda y puso el balón en la cabeza de Losada, que consiguió el 1-0. Y, ya en la segunda parte, ambos jugadores rubricaron la superioridad blanquiazul, cada uno con un gol. Sarriá no dudó y se rindió a la evidencia. Entonó el “Campeones, campeones” con la seguridad que el fútbol nunca garantiza.
Más de 3.000 aficionados viajaron a Alemania, dos semanas más tarde, para presenciar lo que parecía que iba a ser sólo un trámite. El partido de vuelta comenzó bien para el Español, que apenas pasó apuros para mantener el tipo y el 0-0. Clemente había sido conservador en el único cambio introducido en el once respecto al partido de ida, y dio entrada a Golobart en lugar de Valverde.
Tras el descanso, el entrenador alemán, Erich Ribbeck, puso en el campo a Tauber y Wass, su delantero tanque. A los 12 minutos de la reanudación, un error de entendimiento entre N´Kono y Miguel Ángel dio pie al 1-0, obra del brasileño Tita. Y pese a que la renta era amplia, el Español se descompuso. Goetz marcó seis minutos más tarde y
Clemente dio entrada a Zubillaga y Zúñiga en lugar de Golobart y Orejuela para frenar el derrumbe. Sin embargo, el coreano Bum-Kun-Cha hizo el 3-0 que forzó la prórroga a nueve minutos del final.
“Si llegamos a la prórroga, que Dios nos coja confesados”, había declarado Clemente en la víspera. Sin embargo, el marcador no se movió y el título tuvo que decidirse en los penaltis.
La tanda no pudo comenzar mejor para el Español. “Pichi” Alonso marcó su penalti y N´Kono detuvo el de Falkenmayer. Y, en el segundo lanzamiento, tanto Job como Rolff marcaron. 2 a 1.
La copa se empezó a alejar en el tercer penalti, que Urquiaga lanzó fuera. Waas lo aprovechó y niveló el marcador. En el cuarto, Vollborn paró el penalti de Zúñiga y Tauber ponía por delante a los alemanes, 2 a 3.
Sobre Sebastián Losada, apodado el Pipiolo, delantero de 20 años cedido por el Real Madrid, recayó entonces toda la presión. Si fallaba, hacía campeón al Leverkusen. Y Losada colocó el balón, disparó y lo mandó a las nubes.
El domingo siguiente, el Logroñés recibió al Español con el pasillo con que se homenajea a los campeones. No fue el único detalle amistoso. En todo el partido no hubo un solo disparo a puerta, y el resultado, curiosamente, fue un empate que salvó a ambos del descenso.
En la temporada siguiente, la 88-89, el Español no jugó en Europa, ni tampoco consiguió la permanencia. Valverde y Soler se habían marchado al Barça; Job y Miguel Ángel, al Betis; Lauridsen, al Málaga; y Zúñiga, al Sevilla. Clemente dimitió y no acabó la temporada.
El subcampeonato de la UEFA, pese a su doloroso recuerdo, es un hito en la historia del Espanyol, aunque en su web apenas sea una nota a pie de página en el apartado de historia. Losada, el hombre que falló el penalti, declaró al acabar el partido: “Dentro de un tiempo se verá que, de todas formas, esto ha sido un gran éxito”. Quizá la palabra éxito no sea la más adecuada, y tal vez las dos Copas del Rey conquistadas desde entonces hayan servido para cambiar la perspectiva. Pero, sin duda, merece la pena recordar lo que consiguió aquel equipo, y no sólo lo que estuvo a punto de conseguir.
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Comentarios (9)
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Comentarios
Reconozco que no la viví pues era muy pequeño pero me ha encantado leerlo. Lo que cambia la historia del fútbol por un penalti.
#1 | Escrito por Pablo Rivera | 10 may 2006 10:36:14
Yo sí vi este partido. Y recuerdo una nube de fotógrafos alrededor del área cuando se tiraban los penaltis, que le costó la carrera al árbitro holandés Keizer.
#2 | Ramón J. | 10 may 2006 12:14:40
El rubio de Barakaldo se cubrio de gloria con este partido. Que vergüenza, que forma de tirar a la basura un 3-0 y perder un titulo.
#3 | Aurrera txuri-urdiñak! | 10 may 2006 13:28:33
Claro, el rubio de barakaldo no tuvo nada que ver que un equipo decentillo llegará hasta la final cargándose a más de un gran equipo...
#4 | Escrito por áLEks! | 10 may 2006 13:51:33
Buen artículo, Miguel. Soy periquito y todavía recuerdo cuando Losada falló el último penalty en el partido de vuelta... Me quedé delante del televisor con la mirada perdida y sin creer lo que estaba sucediendo; fue muy doloroso para la familia espanyolista. Y sí, Clemente tuvo una gran cuota de responsabilidad en que el equipo llegase hasta la final pero yo personalmente nunca le perdonaré que cometiese la osadía de jugar el partido de vuelta con Lauridsen en la grada y Valverde en el banquillo, con toda seguridad los dos jugadores mejor dotados técnicamente de la plantilla. Como anécdota recuerdo también que, antes de empezar la prórroga, Clemente le gritaba a sus jugadores: "¡Teneis que sujetar al chino!" en referencia al coreano Bum-Kun-Cha...
Desde entonces dos descensos a Segunda División y dos Copas del Rey, la cara y la cruz. Ojalá que el futuro le depare al Espanyol una revancha en Europa.
#5 | Robert Resenbrink | 10 may 2006 18:35:38
busco partido de futbol entre el español y el brujas, jugado en el año 1988,
gracias
#6 | emili | 02 dic 2006 14:15:04
Buen articulo, y aunque haya pasado algo de tiempo, me gustaría recordar lo que hizo aquél modesto español de 1988, cuando yo estudiaba COU por aquel entonces y me maravillaba comprando el as (soy de madrid), cada vez que el español repetía hazaña.
Para el que no lo sepa, o para refrescar la memoria……se cargó al Borussia Moenchengladbach (entonces entre los 3 o 4 primeros de la bundesliga), al milan (aquél coco de rijkaard, donadoni, van basten….etc), al inter de milan, casi nada.Luego a partir de marzo, el vitkovice checo, al brujas en semifinales (2-0 alli, 3-0 apoteosico en sarriá), y la final contra el bayer,..el destino es asi de cruel a veces. No creo que clemente fuese culpable, la copa estaba tan cerca y jugar en alemania es siempre complicado.
Soy madridista, pero os aseguro que aquella derrota en leverkusen me jodió muchísimo.
#7 | chemi | 29 dic 2006 06:59:37
Es emocionante recordar algo tan grande para un espanyolista, todavía hoy siento ganas de llorar. Es una pena empañada de orgullo, de muchas alegrías, de los partidos más memorables de fútbol que difícilmente volveremos a vivir. Sí, es verdad, los partidos de Mestalla en el 2000 y Madrid el año pasado también llegaron a la misma categoría de "antológicos", pero yo tenía 15 años y llevaba, como todavía hoy, el equipo a flor de piel. Recordais el diluvio en Sarria en el partido contra el Borusia?, yo estaba con mi hermano en gol Norte, y no dejaba de llover a cántaros, la grada era una nube de paraguas. Y el gol a domicilio de Pineda que daba inicio a toda la aventura?… aun recuerdo las imágenes de televisión. Los partidos de Milán e Inter recuerdo estar como una aguja en un pajar, no te podías mover de lo apretados que estábamos y yo no dejaba de animar (joder con los silbidos cuando tocaba la pelota el equipo rival, ponía los pelos de punta!), hasta los aficionados italianos nos felicitaron. El marcaje de Gallart sobre Gullit todavía lo recordamos. Macario en la vuelta de Vitkovice aquella tarde pegados al televisor después del colegio. CON QUE ORGULLO IBA A CLASE AQUELLA TEMPORADA, NO CABÍA EN MI MISMO. El equipo era una piña. De la semifinal de vuelta recuerdo los monedazos que nos lanzaba la afición del Brujas desde el Anfiteatro, verdad que fué cuando vino "Manolo el del Bombo"?, pero menuda remontada, todos abrazamos a Pichi metiendo el gol en la portería de gol Sur, un sueño hecho realidad. Muy parecido fue el partido de ida de la final donde yo también me dejé la garganta cantando el "campeones, campeones, oeoeoé!"; de la vuelta la recuerdo como si fuese hoy mismo, la salida de los jugadores al campo, el gol anulado por falta a Tomy en la 1ª parte, la grada de aficionados pericos (al final no pude ir, y me he arrepentido toda la vida de no haber estado con mi equipo), Javi Clemente, el delantero tanque que revolucionó al Bayern y cuyo nombre no quiero acordarme, a Valverde gritando : "vamos tomate" animando a Tomy en los penaltis, a lo mucho que lloramos todos aquella noche y lo tremendo que sufrimos.
Que bonito es el fútbol, que grande es el Espanyol, que alegría haber podido saborear 2 Copas de Rey que nos cicatrizaron la herida de Leverkusen y esos 2 años en segunda.
Sempre Espanyol !!!
ABEL
#8 | abel-ucho | 20 ene 2007 00:27:58
Soy del Barça, pero recuerdo aquella derrota perica como un disgusto propio. Mi tío Salvador, que en paz descanse, era un ferviente y veterano seguidor del Espanyol que acudió a Leverkusen con la ilusión de un chiquillo y acabó llorando como una Magdalena, inconsolable, abrazado en las gradas a otros abatidos expedicionarios. En casa sabíamos que estaba allí y lo sentimos mucho por él, pero también por toda aquella gente que lo estaba pasando fatal y que no se merecía tamaña decepción. Desde la distancia, ante el televisor, nos contagiamos de su pena, porque entendimos que para muchos era la gran oportunidad histórica del club de sus amores, algo que podía tardar mucho en repetirse, tanto que probablemente los de cierta edad ya no podrían verlo. Eso trascendió la rivalidad ciudadana, cualquier asomo de ironía o mezquindad, tan frecuentes en circunstancias normales. Y, al margen de esa identificación sentimental, también me dolió en lo estrictamente futbolístico. Aquel equipo había protagonizado una de las mejores campañas continentales que haya disputado jamás un equipo español. La UEFA de aquel año fue y sigue siendo para mí la que registró la mayor concentración de clubs de primer nivel en toda su historia. Y el Espanyol se enfrentó a practicamente todos los mejores. Una auténtica carrera de obstáculos, a cual más importante, mientras que la suerte le deparó al Bayern unos cruces bastante más asequibles, con alguna excepción, como el Barça, si no recuerdo mal. El Espanyol consiguió lo que luego no conseguirían ni el Madrid de la quinta del Buitre en la Copa de Europa ni el aún incipiente Barça de Cruyff en la final de la Supercopa dos años después : apear al Milan de Sacchi. Pero es que además dejó fuera al otro ilustre inquilino de San Siro, el Inter, y al potente Borrussia, todos ex campeones de Europa y alguno que volvería a serlo, sin contar a un clásico belga como el Brujas o al correoso Viktovice checo. Incluso ganó por 3 a 0 al que luego le devolvería la moneda en la vuelta y le arrebataría el título mediante la calderilla de los penaltis. Sin desmerecer a aquellos rocosos alemanes, la proeza perica duró toda la competición y sólo le sobró un segundo tiempo aciago para consumarla. La del Bayern se concentró fundamentalmente en esos 45 minutos más la prórroga y la tanda milagrosa para ellos y fatídica para los barceloneses. Siempre me preguntaré por qué no jugó Lauridsen, "el pequeño Schuster blanquiazul". Misterios clementinos. Aunque tampoco es justo ser inclementes con Clemente, que los llevó hasta allí. Ahora, un superviviente de entonces, Valverde, puede entonar el alirón que se le atragantó a mi tio hace 19 años.
#9 | Escrito por humphrey | 15 may 2007 13:29:45
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