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05 junio 2006
El Mundial según National Geographic
Un Mundial de fútbol es, después de unas Olimpiadas, el acontecimiento deportivo más importante del mundo. En él se dan cita 32 países, 32 culturas, 32 maneras de entender el deporte y, por qué no, la vida. A su vez, el fútbol es el deporte más universal. Desde Japón a Inglaterra, desde Australia a Nigeria, cualquier niño es feliz si se le regala un balón. Todo eso, hasta hace poco más de diez años los norteamericanos no lo llegaban a comprender porque tenían sus propios deportes (el fútbol americano, el baseball, el baloncesto NBA e incluso el hockey sobre hielo) y se mostraban escépticos ante el “deporte rey”. Pero eso está cambiando. De hecho, en este mes de junio, la revista National Geographic publica un amplio reportaje sobre el fútbol y, más concretamente, sobre el Mundial de Alemania.
El reportaje parte de una introducción en la que, desde el punto de vista del aficionado externo y la “ignorancia”, Sean Wilsey nos cuenta lo que para un estadounidense como él simboliza el fútbol:
Esto de ser un seguidor estadounidense de la Copa del Mundo de fútbol tiene muchas cosas bonitas, y la primera de todas es la ignorancia. La sociedad en la que te criaste no se reunía cada cuatro años delante del televisor durante un mes entero, conteniendo la respiración. Tu país nunca ha ganado. Puedes elegir la selección nacional que más te guste y animarla sin avergonzarte ni temer represalias. No tienes que respetar fidelidades tribales indeseadas pero ineludibles, inculcadas por tus compatriotas locos por el fútbol. Eres un aficionado, en el sentido más puro de la palabra. Por lo tanto, con la celebración de la Copa del Mundo que tiene lugar este mes en Alemania, se abre ante ti un mes en el paraíso. Es mi caso. Quiero vivir el mundo del Mundial. No puedo resistirme a esas Naciones Unidas de la espectacularidad y la nobleza, al despliegue apolítico de emblemas nacionales, a la revelación de profundas debilidades humanas e inesperadas graTndezas, ni al hecho de que países enteros salgan antes del trabajo o se despierten a las tres de la madrugada para ver a unos hombres corriendo detrás de un balón.
A continuación a través de diversos escritores, podemos leer se nos presentan los momentos cumbre de varias selecciones, sus hitos y la manera de vivirlos de sus hinchas. El novelista Robert Coover es quien hace un repaso a la historia de España en los mundiales, haciendo especial hincapié en el Campeonato del Mundo celebrado en nuestro país y como se vivió:
El fútbol a menudo era comparado a la tragedia griega, o visto como una especie de juego de moralidad ampliable. Quizás la dificultad para anotar (y así la estrecha diferencia habitual de goles, aún entre los equipos de capacidad notablemente desigual) intensifica este sentido de teatro, causando el desenlace (o la catarsis colectiva) a ser retenido casi siempre hasta el pitido final. Ni, hasta aquel silbido, está allí el alivio de la tiranía del flujo incesante del tiempo: Una vez que usted se ha caído en un juego, no hay ninguna salida. El jugador debe quedarse con aquel flujo, mantener el ritmo, exigir la ventaja, conservando todas sus habilidades, su mente cerrada en el modelo que cambia; y el espectador, aunque menos complicado, comparte esta experiencia.
Por cierto, que quien retrata a Inglaterra y la consecución de su Mundial, en el 66′, es nada más y nada menos que Nick Hornby, autor entre otros de “Fever Pitch” (”Fiebre en las gradas”). Sin duda, merece la pena leerlo.
Vía | Periodistadigital.com
National Geographic | World Cup Soccer -The world’s game (en)
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Comentarios (2)
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Comentarios
mucho cuidado con las noticias del mundial que poneis.
http://barrapunto.com/ciberderechos/06/06/05/0634247.shtml
#1 | vieho | 06 jun 2006 10:52:53
El fútbol es el deporte número 1 del mundo porque es el más económico.
Para jugar sólo hace falta un balón, y si se carece de él, se puede fabricar con lo que sea como hacen los niños en África, que atan plásticos con cuerdas hasta conseguir una forma más o menos esférica. Como porteria basta con poner dos piedras o zapatillas, y a jugar. Se puede disputar un partido casi en cualquier sitio, como una calle o una plaza y haciendo también uso de los bancos como pequeñas porterias.
En cambio para el basket se precisa una pelota que bote y un tablero con un cesto. No es que sea algo muy complejo, pero es menos sencillo que el fútbol. Y qué digamos del tenis.
#2 | Giorgios Papaloukas | 06 jun 2006 12:56:52
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