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07 marzo 2007
El Burrito comienza a ver la luz

Para Ariel Ortega el corto año 2007 está siendo un auténtico calvario. Ahora empieza a ver la luz, aunque nadie, ni siquiera él mismo, se atreve a cantar victoria. El Burrito regresó en el anterior Apertura al equipo de su vida, en el que había jugado durante ocho campañas, rindiendo a un gran nivel. A sus 32 años, quería volver a reinar en el Millonario tras dos buenas temporadas en Newell´s, después de su paso poco exitoso por el fútbol turco.
No le fue del todo mal la cosa. Hizo cinco goles en doce partidos, pero no pudo jugar una parte del campeonato debido a sus escarceos con el alcohol. Lo suyo no es un vicio, sino una auténtica enfermedad de la que parecía estar recuperado cuando se dispuso a encarar la pretemporada para el Clausura. Fue a Mar del Plata con el resto de sus compañeros y debutó contra Racing en el torneo de verano. Marcó un gol de penalti e hizo un auténtico partidazo. Parecía que el Burrito no iba a dar más coces, que de nuevo iba a ser el líder que necesitaba un equipo que para colmo se había quedado sin su otro gran referente en el vestuario, el Muñeco Gallardo.
Pero todo se fue al traste el 15 de enero. Ese día, Ortega recibía la visita de su familia, que se iba hospedar por unos días en un balneario de la zona. Algo tuvo que ir mal, pues el jujeño decidió ir a un bar de la zona junto a otros compañeros. Ahí echó unos cuantos tragos y mientras la mayoría de la plantilla cenaba subió a la habitación del hotel de concentración, en principio para dormir. No obstante, descolgó el teléfono y mantuvo una fuerte conversación con un familiar y de nuevo se marchó a la calle. Nadie sabe lo que pasó después, sólo que cinco horas más tarde retornó al hotel en un estado lamentable. Pasarella decidió ir por la mañana a su habitación, pero lo encontró tan mal que optó por intentarlo más tarde. Entonces se le invitó a que volviera a Buenos Aires e iniciara un verdadero tratamiento de recuperación. En principio se resistió, aunque al final acabó cediendo y aceptando otra derrota ante su peor enemigo: la bebida.
Han pasado 45 largos días desde entonces, en los que el Burrito ha estado día y noche acompañado de un terapeuta, que le controlaba en todo momento sus hábitos alimenticios, así como se encargaba de que siguiera el tratamiento al pie de la letra. Lo cierto es que, a pesar de que no había plazos fijos, Ariel fue mostrando poco a poco una sensible mejoría e incluso Passarella le guardó el dorsal 10 para jugar la Libertadores. Se temía que los medicamentos que ingiriera le pudieran apartar del alto rendimiento deportivo, pero en todo este tiempo ha continuado entrenándose con un preparador de los escalafones inferiores y esta semana por fin le llegó la hora de volver a los entrenamientos.
Passarella ya ha dicho que hay que ir poco a poco. El preparador físico de la primera plantilla, sin embargo, tiene muy claro que las ganas y la privilegiada genética del futbolista juegan a su favor. Las próximas semanas dirán. Ortega está poniendo de su parte, quiere devolver a River toda la confianza que el club millonario ha puesto en su recuperación: El problema es que tras varias recaídas nadie se atreve a dar por hecho una vuelta segura. El fantasma del trago siempre estará ahí, hasta que no lo ahuyente a base de goles.
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Tags: Ariel Ortega, Passarella, River Plate
Comentarios (5)
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Comentarios
Es un borracho lamentable. Si esa es la esperanza de River, así les va a ir. Dale Bo
#1 | Lucas | 08 mar 2007 00:39:17
Lucas, que mal momento y que mal tema para dejar tan mal mensaje.
#2 | Cervantico | 08 mar 2007 02:44:12
Ojala se recupere, no solo como futbolista, sino tambien como persona.
#3 | Pepinho | 08 mar 2007 11:55:05
Lucas, me gustó mucho tu comentario, algún día me gustaría ser tan perfecto como tú.
Es cierto que el Burrito ha fracasado en Europa, pero en River ha regalado grandes tardes de fútbol, hay jugadores que se adaptan y otros que no. Ese creo que ha sido el principal defecto del Burrito. Espero que pronto se recupere. Este 4 de marzo Ortega cumplió 33 años.
#4 | Kelocura | 08 mar 2007 17:25:30
Soy hincha de Boca y deseo que el Burrito salga de esto, es un ser humano el cual ha sufrido una terrible enfermedad como el alcoholismo. Por su familia y por él mismo, que se recupere.
#5 | Hector | 08 mar 2007 19:37:41
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