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17 mayo 2007
Cómo cambia la vida
El 17 de mayo de 2006, el Stade de France de París el FC Barcelona levantaba, después de ganar en la final al Arsenal, su segunda Copa de Europa de la historia. 365 días después, el que parecía ser un ciclo de recién estreno se quebranta, y la que parecía ser la temporada más gloriosa para la entidad blaugrana puede convertirse en la más decepcionante.
Y es que en el fútbol, como en la vida, todo puede cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Tal día como hoy hace un año Barcelona estallaba con un título que se le resistía al club catalán desde hacía 14 años. Una plantilla de lujo, con Ronaldinho y Eto’o como estandartes y con una diana del camerunés, completaba en Francia y ante el Arsenal una temporada de ensueño con la consecución del doblete: Liga y Champions.
Aquel hito llegaba en la tercera temporada de Frank Rijkaard al frente del Barcelona. En su primer año logró una segunda posición heroica después de una segunda vuelta espectacular que perduró el siguiente ejercicio con el fin de la travesía por el desierto del equipo culé traducido en el título liguero. Así pues, repetir el éxito en el campeonato doméstico y adornarlo con el máximo torneo continental dejaba claro que la progresión iba en ascenso y que la siguiente temporada, ésta, podía ser una de las más laureadas en la historia barcelonista.
Se fue Larsson pero llegaron tres jugadores que en principio, y para muchos, completaban la mejor plantilla de los 108 años en azul y grana: Zambrotta, Thuram y Gudjonhsen. El italiano y el francés, además, venían avalados por un curriculum en el que sobre el resto de títulos destacaba un Mundial para cada uno. Así pues, y pensando con qué apodo conocer al bicampeón (que si Magic Team, Samba Team, Dream Team II...), el Barcelona arrancó la temporada con la posibilidad de lograr nada más y nada menos que siete títulos: Supercopa de España, Supercopa de Europa, Copa Catalunya, Mundial de Clubes, Liga de Campeones, Copa del Rey y Liga.
Frente al Espanyol cayó el primero y el último hasta la fecha. La Supercopa del España la ganó el cuadro de Frank Rijkaard con polémica incluida, ya que Eto’o, que fue sustituído al descansó, ‘pasó’ de celebrar el título con los suyos. En Mónaco, unos días después, el segundo de los siete se fue en volandas hacia Sevilla, que coloreó en la cara de los futbolistas blaugrana algo de lo que han carecido después del doblete: la humildad. 3-0 y para casa. Posteriormente, un trofeo de menor entidad, pero trofeo al fin y al cabo como es la Copa Catalunya, fue a parar a manos del Espanyol, que de esta manera se ‘vengaba’ del KO en la Supercopa.
Uno de tres. Y el siguiente, un Mundial de Clubes en el que en las semifinales el Barça vapuleó al América de México pero que en la final, y ante el Internacional de Porto Alegre, un gol en las postrimeras dejaba con la miel en los labios, otra vez, a los aficionados blaugrana. Aun así, el discurso de que el objetivo era ganar todos los títulos en liza no variaba en la entidad culé. Y así, poco a poco, se ha ido desvaneciendo la soberbia que en forma de palabras disfrazadas de ilusión, se fue creando antes de comenzar el curso futbolístico.
La realidad ha sido muy diferente al dibujo que pintó algún dirigente barcelonista en su día, cuando el Barça iba de la mano de la gloria. La vanidad, la relajación, ha tenido la culpa de los males que un año después de ser considerado el mejor equipo del planeta, Frank Rijkaard y los suyos se hayan deshecho como un azucarillo. El siguiente mazazo fue la Liga de Campeones. Revalidar el título se convirtió en utopía teniendo en frente al Liverpool. Adiós a Europa en los cuartos de final, dejando una sensación persistente durante la temporada en Can Barça muy cercana a la enfermedad galáctica de morir de éxito.
Y en medio de la cuenta atrás, un Eto’o que se encargó de dinamitar el maltrecho vestuario con unas declaraciones incendiarias cuando menos hacía falta. Pero se veía venir. Se niega a jugar cuando así lo requiere Rijkaard. ¿Síntoma de que el vestuario se le va de las manos al holandés? Puede. Ronaldinho también destaca por entrenar cuando le apetece y así, entre unos, otros y el famoso entorno, se va dilapidando un equipo campeón.
El otro doblete, Liga y Copa, pasa pues a figurar como máximos y a la vez únicos objetivos para el Barça. Messi sorprende a medio mundo con un gol antológico en una semifinal copera que acaba 5-2 y que nada hace presagiar que acabará con una vuelta trágica para las aspiraciones culés. Sin embargo, el Getafe destapa la caja de los truenos de un Barça que recibe cuatro goles y es apeado del penúltimo título al que aspira. Golpe muy duro pero merecido, pues el mismo día del partido en la prensa catalana, rumores de próximos fichajes agolpan sus portadas, dando por hecho el pase a la final de los culés. Rijkaard, además, reserva a Messi para la Liga. La estrategia fue fatal y las consecuencias se traducen, ahora, en la Liga.
Alternando el liderato con el Sevilla, el Barça, que de paseo se iba a llevar la Liga y todo lo que le pusieran por delante, pierde su condición de líder y encima lo hace en beneficio de un Madrid que recuerda al del segundo año de Rijkaard. A cuatro jornadas de la conclusión de la temporada, hoy muchos culés recuerdan con nostalgia la inolvidable final de París, cuando la Liga estaba en el bote, cuando se ganaban los partidos sobre un terreno de juego y no sin bajar del autobús, cuando el Barça enamoraba con su fútbol. Cómo cambia la vida en tan poco tiempo.
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Comentarios (4)
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Comentarios
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#1 | Escrito por vieho | 17 may 2007 22:28:48
Diez párrafos para no decir nada.
#2 | Escrito por Dr. House MD | 18 may 2007 00:38:13
Pues yo creo que ha dicho mucho, lo que pasa es que hay gente que no quiere escucharlo. Estos ciclos son normales, un día estás arriba, y al siguiente abajo, como la vida misma.
#3 | Escrito por juas | 18 may 2007 11:58:33
[...] El subcampeón, o gran perdedor de la última temporada, el Barcelona, visitará El Sardinero en la jornada número uno para medirse al Racing de Marcelino. Por su parte, el mejor equipo del año, el Sevilla, comenzará la temporada tal y como la acabó: ante el Getafe en el Sánchez Pizjuán en la que será la repetición de la última final de Copa y que, no olvidemos, conquistó el cuadro de Juande. El otro equipo que disputará la Liga de Campeones, el Valencia, se enfrentará en el otro clásico de la jornada, al Villarreal en Mestalla. [...]
#4 | Escrito por La Liga comenzará fuerte | 13 jul 2007 00:00:02
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