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28 mayo 2007
El fútbol y la guerra fría. España y la URSS en la Eurocopa
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la España de Franco quedaba en una posición difícil dentro del contexto europeo, ya que se trataba de un régimen fascista que había ganado la Guerra Civil con el apoyo de Alemania e Italia y a su vez había tomado claro partido por el eje durante el conflicto mundial. De esta forma, muchos dudaban de la pervivencia del régimen tras la victoria de los aliados.
Pero tras la sucesión de acontecimientos que dieron inicio a la Guerra Fría, el papel del régimen franquista cambió en el ideario de las democracias europeas y especialmente de Estados Unidos. Con el carácter indudablemente anticomunista del franquismo, el régimen fue tolerado con la bendición del Vaticano y del gigante americano, bendición certificada tras el encuentro entre Franco y Eisenhower de 1959.
Antes de que el Real Madrid se convirtiera en el gran embajador que Franco necesitaba para estabilizar su posición en el panorama político europeo, la selección ya había servido como instrumento de manipulación ideológica. El término de Furia roja, acuñado apenas en su primera aparición oficial en los Juegos Olímpicos de 1920, tenía, como explica Carlos Toro: “…una idea de diferenciación racial, que, en el fondo, implicaba una superioridad moral sobre el resto de pueblos del mundo, especialmente, claro, de los ‘rojos’.
Un régimen autopromocionado desde el principio como “Primer vencedor del bolchevismo en el campo de batalla”, que designaba a todos los combatientes republicanos como “rojos” y que asociaba marxismo con delincuencia, no pudo digerir que a España le tocase enfrentarse a la URSS en los Cuartos de Final de la Eurocopa de 1960. El 25 de mayo se comunicó a la Federación Soviética que el gobierno español había prohibido a los jugadores viajar a Moscú para disputar el partido de ida, sólo cuatro días antes de la fecha del encuentro. El secretismo rodeó en todo momento a la reunión que mantuvieron diferentes ministros para llegar a esta decisión, aunque parece que fueron Carrero Blanco y Alonso Vega los principales instigadores.
La decisión generó grandes protestas de las autoridades futbolísticas y políticas soviéticas, que pidieron incluso una gran cuantía económica en compensación. En España, silencio y resignación de la gente, que se quedaba con la incógnita de saber si la selección, abanderada por una grandísima generación de jugadores, hubiera podido llevarse el torneo cuya fase final iba a disputarse en París. Curiosamente, fue la URSS la que acabó llevándose el título en Francia.
Cuatro años después, ambos equipos debían volver a enfrentarse en la Eurocopa de 1964 y esta vez España no renunció: era la final y no se podía perder la oportunidad de una victoria histórica y épica ante la ‘pérfida Rusia’. Algunas cosas habían cambiado: se había recuperado las relaciones diplomáticas con la Unión Soviética, sobre todo por motivos comerciales, con una tendencia alcista tanto de las importaciones como exportaciones españolas con el país comunista. Por esto tal vez, las manifestaciones triunfalistas fueron más comedidas, pero no por ello dejaron de lucir. El partido iba a disputarse en Madrid, en el Santiago Bernabéu, escenario de las victorias del Real Madrid y de las manifestaciones del Primero de Mayo, en plena campaña propagandística ideada por Manuel Fraga bajo el lema ’25 años de Paz’.
Antes del encuentro todo eran dudas. ¿Asistiría Franco al palco, arriesgándose a tener que entregar la Copa al capitán ruso? ¿Ondearía la bandera de la hoz y el martillo? ¿Sonaría el himno soviético?...la respuesta a todas estas cuestiones fue positiva. Pese a las suspicacias, el protocolo fue el habitual. Con las banderas ondeando en un día lluvioso y ventoso, ante la atenta mirada de Franco en el palco, los jugadores escucharon los himnos oficiales. Los soviéticos, con su uniforme habitual rojo. La selección española vestía de azul.
El desenlace deportivo es bien conocido por la mayoría de aficionados españoles. Un gol de Marcelino, “otro racial representante aragonés de la cepa hispana” (Carlos Toro), en las postrimerías del encuentro, rompería el empate que se estaba produciendo tras los tantos de Pereda y Khusainov, desatando el delirio y el fervor patriótico de aficionados, políticos y periodistas. El seleccionador español José Villalonga, militar de carrera, ofrecía la copa a “su Excelencia el Jefe del Estado, que ha sido testigo de excepción de cómo estos muchachos han luchado por ella”. Mientras, el delegado de Educación Física y Deportes, José Antonio Elola, resumía: “Éste es el gran triunfo deportivo de la Paz. Es nuestro ofrecimiento al caudillo en los Veinticinco años de Paz”.
Fuentes:
España Eurocampeona, reportaje de Luis Miguel González
Toro, Carlos. “Fútbol y política” en Historia 16. nº 267, 1998.
Garrido Caballero, María Magdalena. Las relaciones entre España y la Unión Soviética a través de las Asociaciones de Amistad en el siglo XX.
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Tags: España, futbol y guerra fria, URSS
Comentarios (5)
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Comentarios
El Fútbol y la Guerra Fría. España y la URSS en la EurocopaTras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la España de Franco quedaba en una posición difícil dentro del contexto europeo…
#1 | Escrito por www.salymarca.com | 29 may 2007 07:33:52
Muy buen artículo. Son posts como este los que van a levantar de nuevo a NdF.
#2 | Escrito por Ales&re | 29 may 2007 09:37:43
Si hace falta levantarlo será porque está hundido.
#3 | Escrito por Dr. House MD | 30 may 2007 10:46:54
pues felicidades de nuevo por el tema y por el post. la historia del gol de marcelino es más o menos conocida por todos los aficionados españoles, pero no tenía ni idea de que españa había decidido no jugar en la urss en la edición anterior.
me alegro, a pesar de todo, por el título; pero la imagen de franco entregando el trofeo al capitán soviético debería haber sido impagable.
debe ser también uno de los mejores ejemplos de usos políticos del deporte. fue algo arriesgado, pero la jugada le salió redonda a franco: título en casa, contra el enemigo nº1 y en el contexto de los "25 años de paz".
#4 | Escrito por chimoeneas | 30 may 2007 15:19:16
[...] 1. 1974: La batalla de Hamburgo 2. España y URSS en la Eurocopa 3. Helmut Duckadam: ¿víctima de Ceaucescu? 4. Jugadores en el exilio 5. La URSS y sus tensas relaciones con la FIFA 6. El Dinamo de Moscú espiando en Escocia 7. El fútbol y las dos Coreas [...]
#5 | Escrito por Fútbol y Guerra Fría « Desearte.net, lo opuesto al arte | 31 may 2007 00:25:15
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