| « Los 20 mejores goles de la historia | Portada | El Benfica se hace con el prometedor Freddy Adu » |
30 julio 2007
A ritmo de tango: 'Superclasiquito' salpicado

Este fin de semana, las divisiones inferiores de River y Boca se enfrentaban en todas las categorías. Era la jornada de los ‘Superclasiquitos’. Jornada especial por tanto y más por estas fechas en las que hay mono de fútbol. Hubo victorias repartidas. El Millonario ganó en la cuarta, en la sexta y en la novena, mientras que Boca se impuso en la quinta y en la séptima categoría. Fue un fin de semana relativamente tranquilo, aunque en el encuentro de la quinta categoría se dio un suceso extraño que resulta preocupante y que resta fiabilidad a la competición argentina.
Que duda cabe que los cachorros de River y Boca en la mayoría de los casos llevan muy adentro el escudo. Son las dos grandes casas del fútbol argento y todos y cada uno de los chavales son conscientes del peso que tiene la camiseta que lucen. Por ello, jornadas como las de este pasado fin de semana, en el que las divisiones inferiores de uno y otro equipo se cruzan en todas las categorías se convierten en un gran acontecimiento. El choque de la quinta categoría, que la disputan niños nacidos en 1988, no estuvo exento de la salsa de este tipo de encuentros. Tuvo lugar en el Predio de Ezeiza, zona millonaria, y Boca se hizo con el encuentro por un contundente 0-2.
Los chicos de Marcelo Romano aguantaban las envestidas de River en los últimos compases del choque, deseando cantar victoria de una vez por todas. La impotencia en los de Núñez se acrecentaba con el paso de los minutos y con el pitido final del colegiado del encuentro, Diego Barón, quédense con el nombre, estalló toda la polémica. Los chavales xeneizes hicieron una piña en frente del banquillo de River, por ser dónde mas jugadores había, y comenzaron a botar cantando proclamas vencedoras, nada fuera de tono, realmente.
Simplemente, se entonaron los clásicos “River, no rompas la pelota, que a vos te faltan huevos, para ganarle a Boca” o el “que nacieron hijos nuestros, hijos nuestros morirán…”. El árbitro entonces corrió hacia el banquillo de River a disolver el tumulto y la sorpresa llegó poco después, cuando el tal Diego Barón sancionaba a diez jugadores de Boca con un partido de suspensión por “agredir verbalmente” a su rival. Diez jugadores ni más ni menos se cargó de golpe y plumazo, diez chiquillos que lo único que hacían era festejar un triunfo que significa mucho más que tres puntos… Todo ello en manos de un colegiado que lleva más de 30 años afiliado a la AFA. Como mínimo, suceso de difícil explicación.
La indignación de Boca no se ha hecho esperar. Y las palabras del técnico de River aumentan la gravedad del episodio. El técnico del equipo millonario de la quinta división, Ricardo Valiño, asegurió que no le pareció extraño el festejo y que le pareció todo bastante normal. Toda esta mierda ha hecho que el mismo presidente del fútbol juvenil de la AFA haya tenido que mojarse en el asunto.
Es evidente que algo extraño sucedió. A Diego Barón no le tuvo que gustar nada que ganara Boca y seguramente se dejó llevar por los sentimientos. Al fin y al cabo esto se queda en más que en una anécdota, pero sí que podemos hacernos preguntas. Por ejemplo, si en un partido de chavales los árbitros hacen lo que hacen sin haber dinero en juego, qué puede pasar en Primera, cuando hay muchísimos más intereses en el aire. Desgraciadamente, muchas cosas.
Más noticias sobre:
Liga Argentina
Tags: Boca, River, Superclasiquito
Comentarios (0)
| Trackback
Comentarios
Noticias relacionadas
18 noviembre 2008 | A ritmo de Tango: Fabbiani se rie de la gordura
10 noviembre 2008 | A ritmo de Tango: Simeone se va de River entre olés
06 noviembre 2008 | A ritmo de Tango: Cien años de Huracán, cien años de globos y fútbol
04 noviembre 2008 | A ritmo de Tango: Boca gana una auténtica final en memoria de Pedro Pompilio
27 octubre 2008 | A Ritmo de Tango: La locura de Racing da vida al Apertura






