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26 septiembre 2007
Futuras estrellas, complicado dilema

Conocimos la noticia hace unos días. La joven promesa sevillista de los escalafones inferiores, Daniel Sánchez Ayala, un excelente central de 17 años, hace sus maletas para marchar a Liverpool, después de que haya hecho un simple cambio de residencia, sin que el club nervionense haya podido hacer nada por impedirlo. Hace unos años el club inglés empleó la misma estrategia para llevarse a Barragán, ahora en el Depor, aunque esta historia se ha repetido muchas veces con anterioridad, con los casos de Cesc y Piqué como máximos exponentes. Se trata de una laguna legal que hay en el fútbol actual y que es aprovechada sobre todo por los clubes británicos, a través de la cual te puedes llevar a futuras estrellas que aún no tienen contrato profesional sin a penas desembolsar un euro, simplemente pagando una mínima cantidad en concepto de indemnización.
Con estos sucesos se abre un debate que cada vez preocupa más a los clubes nacionales. Cuando hay chavales que empiezan a despuntar en la categoría de División de Honor, dejando buenas muestras de su valía, los representantes, siempre a la caza del euro, le piden a los clubes contratos profesionales, en algunos casos con cantidades muy a tener en cuenta. Los clubes entonces se ven entre la espada y la pared. Porque tienen dos opciones, ambas igual de osadas. Aguantar el tirón y arriesgarse a la fuga del futbolista a un club extranjero que no se rasga las vestiduras en soltar un dinerito de más (caso Ayala, Barragán, Cesc o Piqué). O bien hacerle un contrato profesional y esperar que el chaval de turno no se acomode, no se crea más importante que los compañeros de su quinta y no pida trato de estrella en su futuro paso al filial. Todo eso acaba desembocando en un fracaso pleno y absoluto. Y hay varios casos para ilustrar esta situación.
Podemos poner un ejemplo para analizar toda esta situación. Vamos a hablar de Antonio Vera, un talentoso mediocentro que hace dos veranos tenía 18 años y arrasaba con su fútbol en el División de Honor del Sevilla FC. Corría el verano de 2005 y el Liverpool le quitaba al Sevilla a Barragán. En Nervión no quería que se repitiera la historia y se temió por la continuidad del habilidoso mediocentro. Por ello se le hizo un contrato profesional. Incluso Juande Ramos nada más aterrizar en el Pizjuán quedó prensado con su fútbol y se lo llevó en verano a la gira asiática. El chaval vivía su particular idilio, pero la cosa cambió cuando le pusieron a las órdenes de un técnico exigente como es Manolo Jiménez en el filial.
Los problemas no tardaron en llegar. Vera pedía trato de estrella y con Jiménez eso es imposible. Mientras su disciplina y rendimiento no eran los óptimos en el campo, todavía menos en la calle. Con el dinerito de su contrato daba bandazos por las calles de Pino Montano, barrio sevillano, con un Mercedes de último modelo. Al final Jiménez dejó a un lado a Vera, se fue cedido al Mérida, las cosas no le fueron del todo bien y ahora en principio tiene una nueva oportunidad en el Sevilla Atlético, aunque hay muy pocos que crean en su recuperación. Y ojo que éste no es un caso aislado. Recuerdo aquel jugador del Racing, Jonathan Valle, del que se decía que era un auténtico crack y finalmente se ha quedado en un jugador normal y corriente. O quién olvida a Nano del Barça, a otro que le hicieron un megacontrato siendo juvenil, que encima compararon con Rivaldo y ahora a sus 25 años juega en Segunda con el Cádiz.
Casos como este hay en muchos otros equipos de España. Es evidente que con los jugadores que vienen pegando fuerte hay que tener mucho cuidado porque hacerles contratos considerables puede suponer un arma de doble filo si el jugador en cuestión no tiene un entorno adecuado para crecer como es debido. En este sentido, el Barça, después de las duras pérdidas de Cesc y Piqué, está sabiendo tratar muy bien este asunto, promocionando paso a paso y con coherencia a Messi en su día y a Giovanni y Bojan en la actualidad.
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Tags: Ayala, Jonathan Valle, Liverpool, Nano, Rafa Benítez, Vera
Comentarios (3)
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Comentarios
Y pensar que a este chaval lo marqué en la liga comarcal cuando eramos benjamines o alevines…
Es un peaso central, el tío midiendo 1,90 no tiene mejor definición que la que le hace uno de mi equipo que jugó con él en la selección peloteros. Es mejor extremo k yo (y él es de lo mejorcito de mi equipo), corre más, le pega más fuerte, arrolla a quien quiera, puede mearse en ti… si de extremo va bien… imaginate de central
Lo k me extraña es que si es tan bueno, no haya ido al mundial sub-17
#1 | Escrito por NIPO | 26 sep 2007 21:29:17
Luego al final a los equipos se la sopla la cantera. Lo que quieren no es el jugador, es la pasta que podrían haber sacado y no pudieron…
#2 | Escrito por Unodetres | 27 sep 2007 01:58:27
Realmente asusta que estos chavales sean tan poco humildes. en fin, el dinero…
#3 | Escrito por Rufen | 28 sep 2007 03:05:50
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