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07 noviembre 2007
Sólo un milagro librará al Valencia de la catástrofe
“El juego del Valencia, si juega como hoy, no me ha impresionado. Ha jugado de forma cobarde para jugar en casa, le tenía que haber echado más casta”. Son declaraciones del entrenador del Rosenborg, Trond Henriksen, en la rueda de prensa posterior el partido que el Valencia ha perdido por 0-2 contra el equipo noruego. Unas declaraciones duras, pero ciertas.
Porque el Valencia sólo se pareció a un equipo de fútbol en la primera media hora. Tampoco era para tirar cohetes, pero el equipo parecía concentrado y buscaba la portería rival con bastante insistencia. Esto duró lo que tardó Iversen, héroe de la noche, en adelantar a los suyos. A partir de ahí, se volvió a ver a ese Valencia carente de espíritu que deambula por los terrenos de juego como ya vimos en la aplastante derrota ante el Madrid.
Olvidándonos de Quique, y también de Koeman, que todavía no ha tenido el suficiente margen de tiempo para pedirle resultados, es imperdonable que un equipo de la talla del Valencia pierda en su estadio, ante su afición y en un encuentro a vida o muerte, con un equipo como el Rosenborg (con todos mis respetos para el equipo noruego, que ahora mismo está a un paso de los octavos de final para sorpresa de muchos). La simple diferencia de calidad entre la plantilla de unos y otros, más una mínima muestra de coraje y orgullo, deben ser suficientes para desequilibrar la balanza del lado local. Así que a la hora de señalar culpables, tengamos en cuenta también la implicación de los jugadores.
Koeman ha comprobado en su debut que tiene un trabajo por delante enorme, tanto a nivel táctico como psicológico. Hoy ha quedado demostrado que ambos factores están muy verdes en el conjunto che. En primer lugar, es evidente que el estado anímico de este equipo está por los suelos. Faltos de carácter, sin ningún atisbo de garra ni valor. Es necesario subir la moral y autoestima del Valencia, volver a convertirles en un equipo ganador que salga al campo a aplastar a sus rivales y no a contar los minutos pasar.
Por otra parte, esta la sensación de que el equipo no sabe a lo que juega, de que está poco trabajado. Basa demasiado su ataque en la calidad individual. Un ataque demasiado estático, sin apenas desmarques, apoyos, desdobles… Cuando los rivales tienen un mínimo de organización, el Valencia suda sangre para perforar la portería rival, y si van atrás en el marcador la incapacidad aumenta. La defensa no se libra. Muy lenta y con una peligrosa tendencia a recular en vez de atacar el balón.
Hay un dato escalofriante de lo que llevamos de temporada. El Valencia ha jugado ocho partidos en Mestalla, con un balance de tres victorias y cinco derrotas. No son números dignos de un equipo que juega Champions y que quiere aspirar a levantar trofeos.
Los de Koeman se quedan últimos de grupo con 3 puntos, por los 8 de Chelsea y 7 de Rosenborg. Sólo un milagro les daría el pase a los octavos de final.
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Comentarios (1)
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Comentarios
Esta muy crudo pasar. Sólo espero que se mejore la imagen dada en Europa. Aunque no pasemos irnos con la cabeza alta…
#1 | Escrito por Javi | 07 nov 2007 03:39:54
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