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09 noviembre 2007


Consecuencias de cambiar la camiseta

Jorge Garcia

LeguizamónEsta semana hemos tenido otra demostración de que el fútbol trasciende, y mucho, lo meramente deportivo. La prensa se ha hecho eco de una noticia asombrosa. En el derby del pasado fin de semana en Argentina, Estudiantes frente a Gimnasia, un jugador de “El Lobo”, Luciano Leguizamón, cambió la camiseta con su rival, Verón, en el descanso del partido.

Conociendo la noticia, ¿Algún español se alarma? ¿Ve alguna polémica? ¿Se le debe castigar? Evidentemente aquí nadie ve el gesto como algo peligroso, castigable o inhumano. Pero si aquí el fútbol es importante, en Argentina es vital. Y dentro de las muchas cosas que engloba el fútbol está la rivalidad. Por ese concepto de enemistad eterna e irracional entre los equipos, Luciano Leguizamón ha sido apartado del equipo.

En la segunda mitad fue sustituido. Los pitos y abucheos de su propia hinchada no le dejaban hacer su trabajo. Incomprensibles los pitos, razonable el cambio. Después del encuentro, el jugador tuvo que salir a los medios a pedir perdón por cambiarse la camiseta con un compañero de profesión. Verón quería la camiseta para un familiar hincha de Gimnasia. A su rival, le ha costado que le aparten del equipo. Sí, sólo por eso. Lo prometo.

El secretario de Gimnasia y Esgrima de la Plata dice que este gesto “no puede volver a pasar”. Señor secretario, ¿Es usted imbécil? ¿Prefiere que las dos hinchadas se maten a palos en el estadio? ¿Que el fútbol en Argentina siga siendo sinónimo de peligro? No lo entiendo. Creo que por muy grande que sea la rivalidad de dos equipos, los que sean, jamás pueden pasar estas cosas. Que un jugador que lo da todo por su equipo, por cambiarse la camiseta con un compañero, tenga que buscarse un nuevo sitio para seguir jugando. Me parece una auténtica locura.

Me da igual el sentimiento argentino por el fútbol, mientras los dirigentes adopten estas decisiones, ese sentimiento argentino será, gracias a muchos, fanatismo, violencia, desconsideración y repudio por mi parte. Si de mí dependiera, el secretario de Gimnasia era despedido de inmediato.

¿Por qué la rivalidad no se puede expresar de otra manera? Llenando el estadio, animando sin parar, cantando al equipo, disfrutando del fútbol… ¿Por qué no se puede vivir el fútbol igual que en Europa? No digo que aquí seamos pacíficos ni mucho menos. Pero en los derbis de España, Inglaterra, Italia, Holanda…. En todos, los jugadores pueden hacer algo tan tonto como cambiarse la camiseta con un rival. Es un gesto deportivo, porque esto es deporte. Sin duda, una auténtica vergüenza de la que espero no tener que volver a escribir.

Foto y fuente | El Mundo

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Comentarios (2) | Trackback


Comentarios

Lo de este tipo es una majaderia en toda regla, lo que tenia que hacer es irse al otro ekipo y dejarlos en la estacada.

#1 | Escrito por judas | 09 nov 2007 18:06:02

realmente demencial. no puedo comentar porque escapa a mi comprensión

#2 | Escrito por chimoeneas | 14 nov 2007 18:01:22

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