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19 noviembre 2007
A ritmo de Tango: Los arrestos de Alfio

Hay entrenadores que están hechos para dirigir selecciones. Puede que ése sea el caso de Alfio. Basile es uno de esos hombres que puede sacar pecho en el mundo del fútbol e incluso enfrentarse a Maradona si la ocasión lo requiere. A modo de resumen podríamos decir que es un hombre de fútbol. Primero un jugador de éxito, un central aguerrido que se empleaba en los terrenos de juego con la misma lozanía con la que habla. Levantó todo lo levantable. Y para eso no tuvo que jugar para River o Boca. Ganó la Liga con Racing, el equipo de su vida. Luego la Libertadores y después la Intercontinental ante el Celtic, llegando a las manos con un escocés en ese inolvidable partido de desempate en Montevideo. Por si con eso no fuera poco se fue a Huracán y también salió campeón con los quemeros, que hasta entonces no habían campeonado.
Después de eso comenzó su carrera de entrenador. A nivel de club no hizo casi nada hasta hace muy poco. Lleva treinta años en los banquillos y ha sido en la selección donde más ha brillado. Forjó una de las mejores selecciones argentinas que se recuerda. Ganó la Copa de América en 1991 y 1993 y completó una primera fase brillante en el Mundial de 1994. Luego llegó el doping de Maradona y todo el optimismo que se había levantado en torno a ese grupo se fue abajo. La selección de Basile encadenó hasta 33 encuentros sin perder, cifra record.
Basile volvió a la selección en 2006. Lo hizo después del Mundial, tras literalmente arrasar con Boca, consiguiendo en poco más de un año dos torneos nacionales, una Sudamericana y dos Recopas. Bajo su mando, Boca se convirtió en una máquina de vencer. La AFA vio en Alfio la mejor opción para sustituir a Pekermán. Basile evidentemente ni se lo pensó. Ni siquiera los desplantes verbales de Maradona pudieron evitar esta segunda etapa. Basile poco a poco moldea un equipo que en Sudáfrica será candidato sin discusión al título. Este verano Argentina hizo una Copa América brillante hasta la final, donde se escondió ante Brasil que le mojó la oreja sin ningún tipo de debates. Pero nadie habló de fracaso, porque ese equipazo dirigido por Riquelme y Messi había dado un colosal espectáculo a lo largo de todo el torneo.
Arrancó otra campaña y a Basile le llegó la hora de tomar una decisión difícil. Riquelme se quedaba sin equipo. Se abrió un debate. ¿Se debe convocar a un futbolista que no no juega en su club? Difícil encrucijada. La lógica implicaba que no. Pero en el fútbol muchas veces ni siquiera la lógica se impone. Y Alfio lo sabía, porque lleva más de cuatro décadas en el mundillo. Hizo lo que todo el mundo esperaba que hiciera pero que seguramente casi ningún entrenador haría en su lugar. Convocó a Román y dijo con su habitual altivez que era la piedra angular de su equipo. Porque Basile siempre configura sus onces pensando en el enganche. Y enganche argentino hoy por hoy no hay mejor que el todavía jugador del Villarreal.
Riquelme no hace más que devolverle con golazos la confianza a su entrenador. Ante Chile hizo dos y arrancó una atronadora ovación de un campo que no le suele tratar bien como el Monumental. Este fin de semana volvió a salirse otra vez en Núñez, con otros dos goles. Se le nota la falta de ritmo, pero suple esa carencia con su excepcional clarividencia. Su excelencia a la hora de mimar el cuero no tiene límites y por eso hay que alabar a Basile por ser valiente, por dar apoyo a un genio que ahora no pasa por su mejor momento.
El arrojo de Basile se demuestra en otras facetas. Una de las cosas que más se le recriminó a Pekermán en su día fue que no sacara a los mejores en Alemania. Que Messi viera desde el banquillo el partido de cuartos de final es algo que no se le perdona al ahora entrenador del Toluca. Pero así fue. En cambio Basile no se anda por las ramas. Con él juegan los mejores y se estruja la cabeza si hace falta para poner a las joyas que la albiceleste tiene en la vanguardia. Futbolistas como Messi, Tevez y Agüero tienen que jugar en cualquier selección. Sí, es cierto que son tres tipos pequeños, que el equipo pierde consistencia por arriba. Pero qué más da eso cuando se trata de tres futbolistas de altísima alcurnia capaces de marcar la diferencia en cualquier momento. Evidentemente, nada. Por eso Basile continúa con su lección de coraje y los saca a los tres, por mucho que se diga que es arriesgado, por mucho que vaya contra la norma.
Sombrerazo pues para Basile, que está demostrando que el fútbol nunca se puede someter a leyes universales. Es bonito ver a un equipo con una puesta en escena tan ofensiva como el argentino. Riquelme, Tevez, Messi y Agüero. Un lujo para los ojos de cualquier espectador que, dicho sea de paso, sería imposible sin la contribución de un futbolista que no para de crecer, el ‘Jefecito’ Mascherano. Espectacular su despliegue, realmente espectacular.
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Tags: A ritmo de Tango, Alfio Basile, selección argentina
Comentarios (4)
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Comentarios
Querras decir 40 años en el mundillo, porque 40 decadas, son 400 años. Vamos ni Gandalf el gris
#1 | Escrito por cacafuti | 19 nov 2007 16:17:46
xDDD "Y Alfio lo sabía, porque lleva más de cuarenta décadas en el mundillo."
tiene sus años pero tampoco tanto xDDD
#2 | Escrito por ale | 19 nov 2007 17:56:17
otra cosa, mascherano siempre fue igual de bueno, no se como no lo aprovechaban en el west ham
#3 | Escrito por ale | 19 nov 2007 17:58:32
Una última cosa, ¿33 partidos? Arabia Saudita y Gales ¿cuentan?
#4 | Escrito por Germán | 21 nov 2007 05:17:42
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