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25 diciembre 2007
Claudio Borghi y Colo Colo, arrebatadora e imparable asociación

Las rabonas de Claudio Borghi todavía son recordadas por algunos. Dicen que no es lo mismo tocar la cima con un grande que hacerlo con un equipo chico. En el segundo caso siempre da más gusto. Borghi sabe muy de todo eso. Irrumpió en el fútbol a principios de los ochenta. Era el típico enganche argentino repleto de calidad aunque rezumaba un aroma especial que lo distinguía del resto. Se trataba de un jugador exquisito que con Argentinos, semillero años antes de Maradona, asombraba en la primera parte de la década, levantando dos títulos de liga y una Libertadores. No se tardó en compararle con el gran astro que triunfaba en Europa y lo cierto es que esos comentarios le acabaron pesando a la postre. Fue como si de buenas a primeras se le echara un culito de agua amarilla a un vino que tenia pinta de Pingus.
No se puede decir que con el balón en los pies no triunfara, todo lo contrario, aunque hay que reconocer que no llegó a cumplir muchas expectativas, siendo posiblemente el primer afectado de esa costumbre argentina tan común y poco conveniente de buscar a nuevos ‘Diegos’ hasta debajo de las piedras. Pero en cambio si últimamente está sonando su nombre más que por su destreza con el cuero es por su excelsa dirección al frente de Colo Colo.
Desde que tomara las riendas del Cacique a comienzos de 2006 está completando un ciclo realmente esplendoroso. Borghi es un entrenador netamente ofensivo que ha hecho un equipo con absoluto cariz campeón y vocación atacante. Este pasado fin de semana Colo Colo confirmaba su absoluto liderazgo en tierras chilenas levantando su cuarto título consecutivo, en esta ocasión un Clausura, tras ganar tanto a domicilio como en casa al Universidad de Concepción en la final a doble partido. En dos años, Borghi lo ha ganado absolutamente todo.
Colo Colo es con diferencia el club más vencedor de Chile, así como el que más aficionados tiene. En este ultimo aspecto, aunque no podemos decirlo con certera exactitud, diversos estudios demoscópicos lo sitúan con un apoyo que roza el 50% de chilenos. Sin embargo, últimamente toda esta grandeza no se estaba viendo reflejada en campeonatos. Antes de la llegada de Borghi no se saboreaban alegrías desde 2002. Y los preocupantes cuatro años de sequía fueron cortados de raíz con el técnico argentino al mando. Hasta ese momento el otrora estilista del balón había tenido oportunidades menores en el mundo del banquillo aunque siempre había destacado por su descarada propuesta futbolística. Era en cualquier caso su primer gran reto y desde luego no lo desaprovechó. En 2006 hizo un Colo Colo prácticamente invencible, liderado por el Maty Fernández y Humberto Suazo. Cayeron el Apertura y el Clausura, así como un subcampeonato de la Sudamericana. La agresividad del conjunto que armó le fue reconocida a Borghi al otorgársele la distinción de mejor entrenador de América de 2006.
En 2007 las cosas han ido por los mismos derroteros y eso que no lo tuvo nada fácil Colo Colo. A principios de año se fue Fernández, con diferencia su principal figura. En cambio, la fortaleza no se perdió en el Apertura y se volvió a gritar campeón. Sí hubo más problemas en el Clausura, porque otros tres puntales se marchaban lejos en verano: Humberto Suazo, el gran goleador, a Monterrey, Alexis Sánchez a River y el talentoso Arturo Vidal al Bayer Leverkusen. El equipo se quedó un poco tocado y de hecho el Audax de Carlos Villanueva parecía el principal favorito, mostrándose intratable en la fase regular. Aún así, contra todo pronostico en los play offs desaparecieron las dudas y Colo Colo sacó a relucir el oficio que solo tienen los grandes campeones, ganando todos sus partidos excepto un empate sin importancia. La victoria, sin duda, ha sido más que contundente.
Es destacable, que duda cabe, la capacidad de Borghi para rearmar un equipo que últimamente no para de ser saboteado. El inolvidable jugador de Argentinos nos ha dado una valiosa lección de que en el fútbol en ocasiones más que la materia primera, que obviamente importa muchísimo, lo verdaderamente clave para lograr el éxito es tener ideas y conceptos meridianamente claros y ambiciosos. No obstante, hay varios jugadores que con la fuga de las estrellas han pedido paso con autoridad. Hablamos más que nada de Gonzalo Fierro, que ha hecho un Clausura imponente, logrando doce dianas y recuperando los excelentes guarismos que cosechó en 2005 y que bajaron en 2006 al verse notoriamente eclipsado por Suazo.
En cambio, si de referirse a un jugador del Colo Colo se trata, hay que detenerse en Geovanni Hernández, un colombiano que ha sido una de las sensaciones del campeonato chileno. Su historia es bien distinta a la de Fierro. Tiene 31 años y que no haya saltado a Europa es difícil de comprender. Fue el líder de aquella inolvidable selección colombiana que en 2001 ganaba su primera Copa América. Desde la mediapunta y con una inabarcable creatividad se convirtió en la principal estrella del Deportivo de Cali a comienzos del nuevo siglo. En 2003 probó suerte en Argentina, enColón, donde prosiguió con su ascendente carrera hasta el punto que Boca llegó a ofrecer hasta cinco millones de dólares por su traspaso. Era una buenisima oferta, pero al club santafesino le pudo demasiado la codicia e intentó forzar la situación pidiendo más dinero. Boca se negó y Hernandez vio su sueño cruelmente frustrado. Su no fichaje por el Xeneize supuso un considerable frenazo a su carrera deportiva, aunque todo comenzó a cambiar cuando en 2007 Borghi lo fichó para Colo Colo con el fin de que hiciera olvidar al Maty Fernández. Y vaya si lo ha logrado.
Ha hecho 12 goles en este año que ahora se cierra y sobre todo ha completado auténticas exhibiciones de inventiva. Ha sido una de las grandes sorpresas en Chile y su contribución ha resultado decisiva para obtener Apertura y Clausura. Parece, en cambio, que no va a quedarse por mucho tiempo en Colo Colo porque el Necaxa le ofrece una propuesta mareante, en términos económicos, y lo tiene hecho con los mexicanos.
De todas formas, no hay nervios en el Cacique, pues el año pasado se vio que aunque le desmantelen el equipo Borghi tiene la sapiencia y habilidad necesaria para hacer otro igual de competitivo y exitoso. Lo que queda por ver es si el entrenador continuará su intachable periplo en Colo Colo. Su nombre sonó con fuerza para el banquillo de River y de hecho si no hubiera firmado Simeone era el siguiente en la lista. Ahora mismo es de los técnicos más cotizados de América y de hecho ya ha advertido que no quiere contratos de mes a mes como el que hasta ahora le ha vinculado al campeón chileno. Colo Colo tendrá por tanto que poner de su parte, es mas una obligación que un gesto de buena voluntad, para retener al que en estos momentos es su entrenador fetiche y para sus hinchas un mito del presente, de carne y hueso. Y con razón.
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Tags: Claudio Borghi, Colo Colo, liga chilena
Comentarios (1)
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Comentarios
quiero aclarar algunas cosas, es Giovanni Hernandez, no Geovanni Hernandez, quien se va por una ley estupida creada aca en Chile que deja a los jugadores con contratos prorrogables con el pase en su poder.
Que yo sepa es Mati Fernandez, no Maty Fernandez, quien lamentablemente no esta teniendo regularidad como titular en el Villarreal.
Suazo no se fue a principio de año, si no que se fue a mitad de año junto con Sanchez y Vidal.
Tambien se quedaron varios nombres como Riffo, Sanhueza o Valdivia.
Tambien la campaña de Colo-Colo se disfruta mas por el mal momento del clasico rival.
Pero a pesar de todos los errores que nombre, agradesco esto, Grande Cacique
#1 | Escrito por mxnocito | 26 dic 2007 17:30:47
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