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27 enero 2008
El italiano

Los Sevilla-Osasuna han tomado cariz de derbi en las últimas campañas. Más cruces de la cuenta en Copa, así como una vibrante semifinal de UEFA y una encarnizada lucha por ocupar plaza de Liga de Campeones hace dos campañas ha propiciado que lo que debería ser un encuentro sin más se transforme en un choque propicio a las chispas, que en algunos casos provocan incendios. Ayer, una vez acabado el soporífero encuentro que enfrentó a andaluces y navarros en el Sánchez Pizjuán pudimos asistir a una tangana entre protagonistas de ambos equipos, otra más. Pero, ¿qué propició esto?
Última jugada del encuentro. Osasuna, lógicamente, intenta hacer bueno el empate a uno. Un punto en el tercer fortín de la Liga, al menos eso dicen las estadísticas, siempre es bueno. Las pérdidas de tiempo eran una constante ante un Sevilla desquiciado. En estas Ricardo, con un compañero en el suelo, manda el enésimo balón fuera. Maresca, por el flanco derecho se dispone a sacar. El italiano hace bueno el tópico, de que los de su país nunca renuncian a la victoria y al igual que soportan las pillerías, llámese pérdidas infundadas de tiempo, no están dispuestos a desperdiciar el último cartucho devolviéndole el cuero al rival. Por eso coge a Navas, reacio en un principio, y le ‘obliga’ a que se la devuelva en corto, prohibiéndole que se la eche a los rojillos. Así lo hace el palaciego y comienza una jugada que acaba en penalti, para algunos fue y para otros no, y en gol de Luis Fabiano.
Los futbolistas de Osasuna estaban indignados y en cierto modo es comprensible, porque a nadie le gusta perder en el último minuto. Pero más cierto es que no tenían ningún derecho a reclamar nada. Primero porque ha sido la misma UEFA la que ha aconsejado a los equipos que no echen el balón fuera ni en consecuencia lo devuelvan. Y segundo porque todos los rojillos saben que andaban perdiendo tiempo descaradamente. El problema es que en este fútbol, donde lo políticamente correcto también existe, son muy pocos los que se arman de valor y tiran para adelante. El año pasado lo hizo Forlán, un uruguayo, y este año tuvo que ser un italiano, Enzo Maresca, el que acabe con ese sainete que se montan todos los equipos en los tramos finales de los partidos cuando juegan con el resultado a favor.
De Enzo Maresca, además de sus virtudes futbolísticas que son muchísimas, podríamos destacar su altísimo grado de competitividad. Siempre he creído que los italianos son competitivos por excelencia cuando hablamos de fútbol. En Alemania 2006, por ejemplo, ganaron el Mundial sobre otras selecciones con muchísimo más potencial. Los italianos se manejan de maravilla en eso del otro fútbol. Y particularizando en Maresca, es innegable que se trata de un futbolista que siempre, hasta el último minuto, es capaz de hacerte un roto dado a que jamás baja los brazos. Y cito cuatro ejemplos. En la campaña 05/06 sacó con un inverosímil remate de cabeza un empate ante el Zaragoza en el que nadie creía. En la campaña anterior ante el Shakhtar, el Sevilla perdía 1-2 en la ida de octavos de UEFA. Los ucranianos eran una muralla pero a uno del tiempo reglamentario Maresca se fabricó un penalti que él mismo transformó. Y, por último, en la actual campaña, ante el Denia, con 3-3 en el luminoso y una angustia tremenda en la grada por una eliminación consumada, otra vez Maresca se guisó una pena máxima que dio el pase a octavos. Es por tanto Maresca, esa clase de jugador sin complejos, ganador nato, que además del mucho fútbol que atesora en sus botas, posee esa cualidad de nunca decir nunca, un futbolista de caráter indomable al que no le tiembla el pulso cuando hay que saltarse el protocolo para lograr un triunfo. Es italiano.
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Comentarios (4)
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Comentarios
No puede ser q publiquen estas cosas y no hablen del superclasico de anoche en el que Boca pisoteo a River Juniors con un solido 2 a 0
#1 | Escrito por ZAO | 27 ene 2008 16:48:26
"comienza una jugada que acaba en penalti, para algunos fue y para otros no"
Hombre claro para los sevillistas fue y para el resto del mundo ni de coña.
Un poco de objetividad porfavor. Solo un Poco.
Aunque solo sea por verguenza
#2 | Escrito por alegde | 27 ene 2008 19:10:27
#2 alegde el balón le da en la mano si o si. Es discutible si había intencionalidad o no, pero no me puedes negar que el balón le da en la mano. Por lo tanto que le arbitro pite penalti no es una locura…. es muy dificil en el campo ver la intencionalidad de una jugada como esa pero lo normal es que una mano en el área con el brazo separado del cuerpo se pite como penalti.
#3 | Escrito por ElHobbit | 27 ene 2008 19:55:47
El que pita un penalti en ese caso es: mal arbitro, sevillista o ignora el reglamento.
#4 | Escrito por Israfil | 27 ene 2008 21:58:23
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