| « Ghana 2008: Manucho y los palancas negras derrotan a Senegal | Portada | ¿Se ha acabado la Liga? Pues va a ser que sí » |
28 enero 2008
Los intentos de soborno empañan la Copa de África
Reinhard Fabisch, seleccionador alemán de Benin declaró el pasado miércoles a la BBC que había recibido una llamada telefónica de un africano que afirmaba representar a una compañía de apuestas de Singapur. El intermediario quería saber si existía alguna posibilidad de que Fabish influyese en los jugadores de Benin, ya sin opciones de pasar a cuartos, para perder un partido encajando un determinado número de goles.
A esta grave acusación se unía ayer el testimonio de John Muinjo, presidente de la Federación de Namibia, donde afirmaba que sus jugadores habían sido objeto de un intento de soborno. Según Muinjo un desconocido ofreció a cada uno de sus jugadores una cantidad aproximada de 30.000 dólares por perder el próximo partido que deben disputar ante Guinea (Namibia se encuentra ya sin ninguna opción de pasar a cuartos).
Feo asunto que tiñe con un halo de sospecha, una competición que edición tras edición aumenta el nivel de sus jugadores y el interés mediático que provoca en el panorama futbolístico internacional. Desgraciados accidentes que no deben empañar el espectáculo que ofrece una competición preciosa, pero que debe hacernos reflexionar sobre un par de puntos.
En primer lugar, la enorme diferencia que estamos viendo en Ghana entre selecciones plagadas de rutilantes estrellas que juegan en equipos europeos, y cenicientas con muchos jugadores que juegan en equipos africanos. Así se puede comentar ejemplos como el deBenin, con un proceso de selección en el que se reclutaba a sus jugadores por Internet. O el deSudán, en la que la práctica totalidad de sus jugadores proceden del El Merreikh local. O Zambia y Namibia, con jugadores semiprofesionales, que representan la cara opaca de los focos que muestran la pujanza y el prestigio de los Drogba, Eto’o, Essien y compañía.
No podemos olvidar que nos encontramos ante un continente devastado por guerras epidemias y hambre en gran parte de su territorio. La mitad de la población de Namibia vive con un dólar al día y el 45% de los sudaneses vive por debajo del umbral de la pobreza. Cruda realidad de la que es imposible abstraer algo tan lúdico como el fútbol. En esas condiciones una prima de 30.000 dólares por perder un partido, para jugadores que no ganan ese dinero en un par de temporadas, pasa a tener una dimensión muy distinta a la considerada en Europa.
Por otro lado, remarcable la cada vez más perniciosa influencia que las casa de apuestas comienzan a tener en el mundo del fútbol, tras la devastación que supuso el escándalo de las apuestas para el Calcio italiano. Ghana se presenta como un vergel para este sector que cada vez presenta rasgos más turbios, desconocimiento del fútbol africano por parte del apostador medio y algunos jugadores y árbitros con ingresos irrisorios, terreno abonado para los intentos de compras de partidos.
Esperemos que el par de intentos queden en la mera anécdota, y Ghana pase a la historia por nombres como Eto’o, Zidan, Feindouno o Manucho, y no por el recordatorio de las miserias que asolan el continente negro aprovechadas por personajes sin escrúpulos.
Vía | As
Más noticias sobre:
Selecciones
Tags: Benin, Copa Africa, Fabisch, Ghana 2008, Namibia, Sudan, Zambia
Comentarios (0)
| Trackback
Comentarios
Noticias relacionadas
30 junio 2008 | Sergio Ramos y su detallazo
29 junio 2008 | Previas NdF: España Vs. Alemania
28 junio 2008 | El Cuaderno de la Euro: La clave, ser fieles a sí mismos
27 junio 2008 | La final de Ramos y Capdevila
27 junio 2008 | Lehmann, el talón de aquiles alemán






