| « Toni da alas al Bayern en su lucha ante el Werder | Portada | Jornada 24: goles y resúmenes » |
18 febrero 2008
Fútbol con foie: Olympique de Marsella-PSG, historia de una rivalidad ficticia
La última jornada de la L1 ofrecía el clásico por excelencia del fútbol francés. Olympique de Marsella y PSG se enfrentaban en el Velodrome añorando tiempos mejores. Tras el gol de Rothen, Taiwo y Niang daban la vuelta al marcador y acercaban al Marsella a los puestos de cabeza. En París, mientras tanto, se preparan para afrontar un final de liga difícil. El derby estuvo marcado por la tensión que le caracteriza, esa que ha forjado una enemistad que hoy parece ancestral, pero que es más reciente e interesada de lo que podría parecer.
Lejos de tener el carácter añejo de clásicos europeos del nivel de Juventus – Milan, Real Madrid – Barcelona, o Liverpool – Manchester United, tejidos por décadas repletas de afrentas, heridas y pequeñas anecdotas. El derby francés por excelencia es apenas un embrión creado de forma artificial. Si tiramos de hemeroteca, 1990 aparece como el año del alumbramiento. Y en el contexto, figuran dos aspectos claves: la llegada de Canal + al PSG, y la presidencia de Bernard Tapie en el Olympique.
Hasta ese momento la liga francesa estuvo siempre huérfana de una rivalidad fuerte. Bordeaux, Nantes, Saint Etienne o el propio Marsella alternaban periodos de más o menos tensión en función de sus resultados deportivos, peleas de patio de recreo si comparamos con lo que vendría después. La llegada de Canal + al PSG sucedió en una época en la que el Olympique dominaba a placer la L1. Con un presupuesto que doblaba al segundo, Tapie se convertía en el mecenas que conjuntaba un equipo de ensueño. Waddle, Stojkovic, Amorós, Papin, Boli, ganaban la Copa de Europa y tiranizaban el campeonato despojándolo de interés televisivo. Con la adquisición en propiedad del PSG, Canal+ se propuso dinamizar este interés mediante dos vertientes: construyendo un equipo capaz de plantar cara al Marsella, y encendiendo una rivalidad ficticia.
En un par de años, el capital de Canal + conjuntaba en París al mejor equipo de su historia reciente (en Chamartín pueden dar fe del potencial). Weah, Valdo, Ginolá y compañía, se encontraban en disposición de discutir la supremacía marsellesa. Los ingredientes estaban listos, de poner en el cocktail un poco de pimienta se encargarían el canal televisivo y un personaje tan esperpéntico como Tapie.
Durante los años siguientes se sucederían las declaraciones cruzadas, sacadas de contexto y amplificadas por la cadena. Por su parte Tapie, procedente de la región de Ile de France, veía la recién nacida rivalidad como una oportunidad para reivindicarse ante la clase económica a la que pertenecía y que le despreciaba por advenedizo. Son famosas las primas especiales y arengas antes del partido, en las que animaba a meter la pierna más de la cuenta, según han reconocido con el transcurrir de los años Boli o Dessailly.
Esta situación fue incubando poco a poco el odio entre ambas aficiones y haciendo subir como la espuma las audiencias televisivas y el interés por la L1. Las diferencias sociales y políticas aderezaron el menú. La Marsella caótica, turbulenta y repleta de inmigración y paro encontraba por fin un plano en el que discutir y superar a la refinada y egocéntrica París. El fútbol se convertía en catalizador de las tensiones sociales francesas. El odio entre aficiones se trasladó al campo, los derbys de los noventa estuvieron marcados por la violencia inusitada, incendiada por las provocaciones previas. Boksic, Ginolá o Di Meco fueron tristes protagonistas de un lustro marcado por el odio. La L1 alcanzaba al abrigo de esta rivalidad la categoría de grande.
A pesar de su crecimiento, el PSG continuó acobardándose cada vez que acudía al Velodrome. La pasional afición marsellesa lograba congregar un ambiente mucho más imponente que el frío estadio del Parque de los Príncipes. Hasta 1994, en el que el plantel dirigido por Artur Jorge alcanzó su madurez, no lograron los parisinos espantar al demonio celeste. Hoy, ambos equipos se encuentran atrapados en una travesía del desierto que ya dura varios años. Mientras esperan épocas mejores, aún les quedan un par de oportunidades al año para acuchillar al enemigo, al tiempo que las televisiones se frotan las manos y elevan la polémica en las vísperas del partido.
En NdF|La machada del Olympique
En NdF|El escándalo del Olympique de Marsella
Más noticias sobre:
Otras ligas,
Historia
Tags: Boksic, Boli, Futbol con foie, Liga francesa, Niang, Olympique Marsella, PSG, Tapie
Comentarios (1)
| Trackback
Comentarios
El Parque de los Principes no es nada frío. Estuve hace un par de meses y a pesar de la marcha de su equipo animaban más q en cualquier campo de España.
#1 | Escrito por palentino | 18 feb 2008 02:47:04
Noticias relacionadas
10 octubre 2008 | Un paseo por Croacia: Zdravko Mamic y su despótico imperio en Zagreb
04 octubre 2008 | Partidos históricos: At.Madrid 4 FC Barcelona 3.
29 septiembre 2008 | Frane y Ande Vitaic, dos golazos de dos hermanos en ligas distantes
29 septiembre 2008 | Fiesta en Bremen, Ronaldinho regresa, Juande mal, el golazo de Casquero y Villa
29 septiembre 2008 | Partidos históricos: Milan 5 Real Madrid 0






