| « La selección de la Eurocopa: El Portero | Portada | En Canaletas no se baila samba » |
28 marzo 2008
De noches, alcohol y Omar Orestes Corbatta

En estos días en los que habla de noche y fútbol, días en los que se coloca en el blanco de la diana a determinados futbolistas, amantes de las farras, vampiros con apetito de copas… En estos días en los que se fustiga a Ronaldinho, en los que parece que se gesta el fin del brasileño en el FC Barcelona por sus juergas nocturnas, se me viene a la cabeza el grandioso Omar Orestes Corbatta, el dueño de la raya, el jugador que sólo erró cuatro penaltis en su carrera, posiblemente el mejor futbolista desde los once metros, el rey del regate, el hombre menos cuerdo que jamás pisó un terreno de juego, el futbolista que vivió alcoholizado, cobijado en la cancha de Racing, sus últimos días. Posiblemente, el jugador más maldito de los malditos, el mejor extremo derecho que ha dado el fútbol argentino, una especie de hermano gemelo de Garrincha: ambos corrieron el extremo y la vida a una velocidad de vértigo y dejaron un sello imborrable.
Decir Corbatta es decir fútbol imprevisible, insólito. Ha habido grandes extremos en Argentina, algunos también de carácter díscolo como Houseman o Bernao, pero nadie podrá llegar nunca a igualarle. Comenzó a jugar en Estudiantes pero una lesión le apartó del Pincha, siendo fichado por Racing gracias a un ojeador. Llegó a Avellaneda con lo puesto. Ahí comenzó su reino. Corbatta se convirtió en el mejor jugador argentino de la década de los cincuenta, ganó dos copas de América, fue protagonista en la involvidable exhibición de los Carasucias en Lima en 1957 y resultó ser el único jugador que esquivara las críticas en el Mundial de Suecia, debido al decepcionante papel de la albiceleste. En Racing además ganó dos ligas.
Hay una foto tomada en ese mundial que refleja a la perfección al personaje que glosamos. Faltaban diez minutos para que Argentina se enfrenatara contra Checoslovaquia y Corbatta estaba tirado en un banco del vestuario, borracho perdido. Esa foto vio la luz pero nadie jamás alzó la voz contra el genio, porque se marcó un partidazo e incluso logró el único gol de su equipo en aquel choque. Corbatta a penas entrenaba y rehuía las concentraciones. Era tónica común que llegara al estadio como una cuba y que la infatigable Tita Mattiussi le echara jarros de agua fría para espabilarlo. Pero todo estaba justificado, porque luego salía al campo y levantaba las gradas con su arte, echado al costado diestro, bailando a los rivales, imponiendo su voluntad sobre el resto de forma incontestable. Nadie olvida como antes de un Clásico a Independiente ni siquiera podía mantenerse en pie. El entrenador lo puso y el artista hizo dos goles. Ésa era su grandeza. Era un adicto al alcohol, pero ni siquiera el alcohol podía borrar el fútbol de su sangre.
Corbatta, al igual que Garrincha, Best y otros tantos, demostró que el fútbol no es incompatible con nada. Obviamente, una vida saludable ayuda pero el que tiene el talento, como Ronaldinho, puede permitirse cualquier exceso. Quizás el crack del Barcelona no encuentra esa comprensión que sí disfrutó el gran Omar. Los que son diferentes tienen esos privilegios. Hinchas de Independiente se abonaban a Racing para verle gambetear, hacer perder los nervios a sus rivales hasta el punto de provocar brutales agresiones, como cuando en un partido de Argentina contra Urugay le partieron dos dientes de un puñetazo.
Corbatta procedía de una familia pobre. Todos sus matrimonios acabaron en fracaso y el mucho dinero que ganó lo gastó a toda velocidad en bebida y mujeres. Después de Racing fichó por Boca pero con los bosteros sólo duro dos años, porque ya era imposible contenerle. Sus locuras todavía se comentan en Avellaneda. Era loco porque nunca se le veía venir. Había veces que le daba por no jugar, se echaba a un lado y contemplaba el espectáculo, el entrenador de turno nunca le cambiaba, y de buenas a primeras pedía el cuero y hacía un gol. El defensor nunca sabía por donde le iba a salir, sus malabares imprevisibles desquiciaban y su carácter aleatorio le hacía infalible en los penaltis. Sólo le detuvieron cuatro de casi setenta y siempre, absolutamente siempre, el balón iba a un lado y el portero a otro. Corbatta era analfabeto, se murió sin poder leer nunca sus hazañas, aunque siempre iba con un periódico en la mano. Eran las paradojas de esto loco inigualable que nos dejó en 1991 con 55 años. Se murió sin dinero, pero con el cariño incondicional de la gente de Racing y la pelota bajo el brazo. “Otras cosas sí me sacaron, pero la pelota no”, solía decir. Hoy una de las calles que colinda el Cilindro, estadio de Racing, lleva su nombre. Omar Orestes Corbatta, prueba evidente de que el talento es inmune a cualquier vicio. “Se acabó el papel y el pizarrón, no van a más los entrenadores. El jugador nace, no se hace”. Ésa era otra de las frases de este genio innato.
Más noticias sobre:
Personajes,
Barcelona,
Liga Argentina
Tags: Corbatta, Racing, Ronaldinho
Comentarios (8)
| Trackback
Comentarios
La mitad de mi fortuna la he gastado en mujeres y en alcohol, la otra mitad, la he malgastado.
George Best
#1 | Escrito por Tarraco | 28 mar 2008 17:13:40
Gran reportaje,pero con diferencias sobre Ronaldinho,ronaldinho necesita estar bien para rendir,otros genios como Best y Omar,he ahi la diferencia,y he ahi,la critica,si Ronaldinho sin entrenar llegara y marcara goles y regateara,todos estariamos callados pero como no pasa eso ….
#2 | Escrito por zlatan | 28 mar 2008 17:53:22
"Corbatta, al igual que Garrincha, Best y otros tantos, demostró que el fútbol no es incompatible con nada. Obviamente, una vida saludable ayuda pero el que tiene el talento, como Ronaldinho, puede permitirse cualquier exceso."
Hoy en día eso no es verdad sobre todo debido al gran nivel de exigencia física al que están sometidos los deportistas de élite. muchas veces vemos a jugadores en Primera división que nos parecen terriblemente mediocres y lo parecen por culpa de la velocidad a la que se juega, para bien o para mal actualmente el talento para brillar necesita una buena condición física y para eso hay que entrenar y llevar una vida medianamente ordenada y sobre todo mucha concentración.
Por llevar el ejemplo a otro campo, si Federer no entrenase en serio y viviese para el tenis jamás habría sido nº1 y pocos deportistas hay con tanto talento en su terreno.
El ejemplo contrarío podría ser alguien como "Mágico" González
#3 | Escrito por albertof | 28 mar 2008 17:54:13
La pregunta es si Ronaldinho no hacía eso cuando el Barça ganó las dos ligas seguidas y la Champions
#4 | Escrito por jubaezar | 28 mar 2008 19:42:22
Un buen post y una gran historia. Otro gran jugador español de la década de los 40 también solía marcar muchísimos goles en ese estado de embriagadez, Guillermo Gorostiza (Bala Roja).
Saludos.
#5 | Escrito por codec | 28 mar 2008 20:49:29
Genial historia. Ya se la había oído a Petón en un carrusel, pero para nada me ha molestado volver a sentirla.
#6 | Escrito por Gayolomao | 28 mar 2008 21:04:58
lo mas cercano a eso que ha pasado por el barcelona es romario
#7 | Escrito por ale | 29 mar 2008 03:45:30
Estoy de acuerdo con lo expuesto en algunos comentarios anteriores. El fútbol actual requiere una preparación muy cuidada en algunas disciplinas del juego.
Ya no nos referimos sólo a la táctica, la pizarra, etc. Hablamos de cuerpos de futbolistas equivalentes a máquinas bien engrasadas funcionando a la perfección. Una máquina mal engrasada, si está bien diseñada, puede ofrecer garantías de funcionamiento puntuales. Pero ni de lejos puede llegar a ser un elemento en el que depositar demasiadas esperanzas a largo plazo.
No cabe duda que la presencia de algunos futbolistas (Garrincha, Best, "Mágico" González…) ha dado, gracias a sus actuaciones, grandes momentos al fútbol. Inevitablemente, las vidas de estos jugadores terminaron diluyéndose en sus propios vicios.
Pensemos por un momento que los jugadores son personas, no dioses. Cada cual tiene sus virtudes y sus defectos; sus manías y sus vicios; su vida fuera de los terrenos de juego. etc. De esta manera, creo que en el fútbol, como en cualquier ámbito de la vida, siempre habrá personas como Corbatta. No los tomemos como ejemplos de deportista ideal, simplemente disfrutemos con su juego. Son necesarios para el fútbol.
Saludos.
#8 | Escrito por fabianmb | 29 mar 2008 17:26:09
Noticias relacionadas
07 julio 2008 | ¿Verdad o farol?
07 julio 2008 | Lo que Laporta llamaba minoría es una gran mayoría
06 julio 2008 | Moción de censura 6-J: El entorno barcelonista en su máxima expresión
06 julio 2008 | Quedarse para triunfar o triunfar para quedarse
05 julio 2008 | A Mallorca por distintos caminos






