« Nadie quiere al pequeño Robson de Souza Portada Pekín 2008: Sigue la proeza de Bélgica y el Argentina vs Brasil en semifinales »

16 agosto 2008


La guerra del fútbol, una historia de balón y metralla

Enrique Vaquerizo

Honduras
Muchas veces hemos hablado del fútbol como un perfecto catalizador de pasiones. Un sustitutivo moderno e inocuo a las gestas bélicas de la antigüedad, así contamos de generación en generación las gestas de Pelé, Maradona o Zidane en lugar de las de Aquiles o el Cid. Un ideal, la pasión y la violencia enraizadas en el género humano, dirimidas pacíficamente en torno a una pelota. Sin embargo no siempre fue así. Los hechos ocurridos en la frontera entre en El Salvador y Honduras en aquel verano de 1969 así lo atestiguan. La llamada “Guerra del fútbol” estaba a punto de comenzar.

Esta denominación se debe a un reportero polaco que hizo del “ir, ver y contar” la máxima de la profesión. Vivió los hechos in situ y asoció para siempre deporte y guerra con el título de aquel reportaje, su nombre era Ryszard Kapuściński. La secuencia de hechos es la siguiente; Honduras y El Salvador disputaban las eliminatorias de clasificación del Mundial de Méjico en 1970 en medio de una tensión política creciente entre ambos países. Dos regímenes con numerosos problemas internos y la emigración masiva de salvadoreños a territorio hondureño constituían un caldo de cultivo explosivo. Sin embargo pocos podían imaginar cuando el Pipo Rodríguez perforó la portería hondureña bajo una catarata que caía procedente del cielo en el estadio Azteca, que acababa de escribirse el prólogo una de las páginas más tristes de la historia de ambos países.

El duelo gozó de tres entreactos donde el protagonista fue el cuero antes de pasar al fatídico desenlace final donde la metralla tomaría el relevo de la obra. El primer partido de clasificación disputado en Tegucigalpa acabaría con la victoria de Honduras. Al día siguiente, los periódicos salvadoreños recogían como miles de hondureños habían pasado la noche anterior acampados frente al hotel e concentración de la selección de El Salvador pertrechados con cacerolas y entonando cánticos para interrumpir su descanso. Además, los jugadores de El Salvador acusaron al propio hotel de haberlos intoxicado premeditadamente. El 1-0 a final a favor de Honduras sería el detonante final para crispar a sus vecinos.

Apenas una semana después el atestado estadio salvadoreño de Flor Blanca era el aullido de un país que clamaba venganza. La noche anterior la turba se había encargado de devolver la moneda frente al hotel de la selección hondureña. El 3-0 final para El Salvador con dos goles de Mon Martinez dejaba la resolución de la eliminatoria en manos de un escenario neutral como el Estadio Azteca en la ciudad de Méjico.

Durante esas semanas los medios de ambos países se encargaron de aderezar la salsa del conflicto. Desde el Salvador se difundió la leyenda de un siniestro personaje, el coronel Martínez apodado “El chacal de Olancho” cuyos hombres secuestraban y violaban salvadoreños por las calles de Honduras. Fueron proliferando las famosas letanías, cánticos burlescos y belicosos entre ambas hinchadas antes del partido. Así, según cuenta Kapuściński se fue poco a poco enardeciendo el ánimo de los dos países, precipitados en una espiral de fatalismo hacia el inevitable desastre final.

Tan sólo unas horas después de que aquella noche del 27 de Junio, y con gol de Pipo Rodríguez, la Selección de el Salvador le ganara a Honduras por 3 a 2 en tiempo extra bajo la lluvia del estadio Azteca y la gente lo celebrase alborozada por las calles de El Salvador. La televisión comenzó a mostrar imágenes de salvadoreños expulsados de Honduras que cruzaban con tristeza el puente fronterizo de el río Goascorán. Aún hoy no se sabe a ciencia cierta cuanto de propaganda y manipulación hubo en aquellas imágenes. Aquella eliminatoria fue la mecha perfecta para incendiar un reguero de gasolina hecho a base de problemas y rivalidades sociales, políticas y hasta comerciales. Dos semanas después la aviación salvadoreña atacaba a Honduras y se cernía la oscuridad en las calles del país.

La guerra duró apenas tres días, El Salvador devolvió los pequeños enclaves conquistados. Pero el saldo final arrojó miles de muertos y una fractura de odio irrecuperable entre los vecinos. La selección de El Salvador lograría clasificarse para el mundial de 1970 donde quedaría última de su grupo sin conseguir marcar un sólo gol. Días después de que Kapuściński describiese con su reportaje como el fútbol puede ayudar a consumar la barbarie, el gran reportero polaco volvía su inquisitiva mirada hacia un suceso más amable. Neil Amstrong se convertía en el primer hombre en pisar la luna.

En NdF | Cuando el catenaccio salvó once vidas

Más noticias sobre:  Cultural, Historia
Tags: , , ,
Comentarios (2) | Trackback


Comentarios

¡Qué gran artículo! Siempre había escuchado cosas sobre este asunto de "la guerra del fútbol", pero nunca había conocido tanto como después de leer esto. El fútbol es la vida en sí misma, con sus cosas buenas y sus cosas malas. La pasión hace llegar a límites insospechables.

Saludos.
Saque de Esquina

#1 | Escrito por DoKiÈh | 16 ago 2008 20:44:47

Qué buen artículo!!! Desconocía esta historia. Aunque a veces se señala al fútbol como el detonante de estas desgracias, más bien es la excusa perfecta para desatar tensiones que llevan mucho tiempo con ganas de liberarse.

#2 | Escrito por defaux | 20 ago 2008 18:39:05

¡Añade tu comentario!


Noticias relacionadas

17 diciembre 2008 | El fútbol en el cine: Goal!
15 diciembre 2008 | El legado de la Quinta del Buitre
12 diciembre 2008 | Retales de un clásico: Del hat-trick de Romario... al de Zamorano
11 diciembre 2008 | Así se frenan los cantos racistas
11 diciembre 2008 | Retales de un clásico: Las razones de la rivalidad


Escribir un comentario

Nos encantaría conocer tu opinión. Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con esta entrada. Intenta también no insultar ni usar palabrotas, respeta a los demás lectores de este blog. Los comentarios off-topic, burdamente promocionales, ofensivos o ilegales serán borrados sin piedad.

Puedes usar algo de HTML: <a href> <strong> <blockquote> <br /> <p> <strong> <em> <ul> <li>. Los párrafos y los retornos de línea también se incluyen automáticamente.

Vista previa del comentario


¿No tienes cuenta OpenID?

¿Recordar información personal?
No


Este blog utiliza OpenId para la autentificación de usuarios. OpenId es un sistema de identificación distribuido que te permite, con un sólo registro, autenticarte en todos aquellos que lo soporten. Para la identificación se utiliza la url proporcionada por el servidor OpenId cuando te registras en él o la url de tu blog si lo has reclamado.

OpenId nos permitirá reducir el spam y mejorar la calidad de la conversación que hay en las entradas.

Si deseas una cuenta OpenId, puedes registrarte aquí, en el servidor OpenId de WeblogsSL.

 
Web www.notasdefutbol.com