
Entiéndase el problema como derivado del overbooking que ahora y desde hace unos cuantos años padece el Real Madrid en la zona conocida como tres cuartos según las nuevas tendencias. El equipo blanco ha contratado en la última década una gran cantidad de jugadores adaptables a otros puestos, pero que no obstante ofrecían su mejor versión cuando centraban su posición y actuaban delante de los centrocampistas y cerca del área. En lugar de contratar jugadores específicos de banda o de centro del campo, se hacía uso de una polivalencia que a veces no era tal. Demasiados futbolistas para una zona tan concreta que han tenido que reinventarse y adaptarse a otras posiciones.
Primero cabe matizar que el puesto y sus funciones varía según el sistema en el que se desarrolle. No es lo mismo el mediapunta de un 4-2-3-1, con más responsabilidades ofensivas, que el enganche de un rombo, ni tampoco los dos centrocampistas que actúan en un 4-3-3, como Xavi e Iniesta. Guti es el paradigma de todo esto: siendo el clásico enganche, la presencia de Raúl en el 4-2-3-1 de Del Bosque y otros sucesores lo relegó muchas veces a un doble pivote en el que merced a su clase tenía buenas actuaciones, pero que no era el puesto en el que más partido podría sacar a su fútbol.
Raúl siempre fue un jugador de área, ideal para jugar detrás de una referencia que tantas veces fue Morientes. Pero llegó un momento en su carrera en el que quiso abarcar demasiado campo y perdió presencia en el área rival, bajando demasiado a recoger el balón. También tuvo que actuar varias veces de ariete, con lo que bajaban sus prestaciones. La llegada de Zidane no fue beneficiosa para el Siete, pues aparte de que el equipo ya no jugaba tanto para él, Zizou tenía en el diez su puesto ideal y en ocasiones tenía que jugar escorado a la izquierda. Al irse al centro por inercia, Raúl y Zidane ocupaban un mismo espacio y la banda izquierda quedaba para las galopadas de Roberto Carlos.
La era post galáctica llevó al Bernabéu futbolistas como Robinho o Baptista, nuevos ejemplos de futbolistas que desarrollaban mejor sus virtudes detrás de los delanteros pero que tuvieron que adaptarse. Si bien es cierto que Robinho se acoplaba sin problemas al costado izquierdo, lo suyo era la mediapunta. Baptista llegó de Brasil como mediocentro y Caparrós hizo de él en Sevilla un mediapunta goleador, y como tal lo fichó el Madrid. Sin embargo, La Bestia jugó por la izquierda y de mediocentro, pero pocas veces detrás del delantero. También Cassano llegó en aquellos años, aunque su presencia fue testimonial.
Con Calderón llegó el Madrid de los holandeses, que poco se pareció al Milan de Sacchi. Con él llegaron Sneijder y Van der Vaart, centrocampistas ofensivos que tuvieron que adaptar su juego a la banda o al centro del campo en varias ocasiones. Por fin se fichó un verdadero jugador de banda como Robben, pero poco duró en La Castellana. También fue fichado Higuaín, un joven argentino que comenzaba a destacar en River partiendo desde la derecha y que destacaba por su llegada al área. Hoy es un delantero que termina las jugadas en lugar de crearlas. De lo que entonces se encargaba Falcao en El Monumental. Ni rastro de aquel Pipita. Más gol, pero menos fútbol.
Volvió Florentino y con él llegaron Cristiano Ronaldo, Kaká y Benzema, tres jugadores que frecuentaban la zona de tres cuartos. Cristiano empezó su carrera como extremo, pero con Ferguson centró su posición para convertirse en un depredador del área. En cualquier caso es un jugador que prefiere partir desde un costado. Benzema era en Lyon un jugador que gustaba de participar en el juego y que tenía buena presencia en el área, como su trofeo de máximo goleador de la Ligue 1 atestigua, pero no un delantero centro, y el Madrid lo fichó como tal. Con Mourinho ha ganado en agresividad, pero lo que le diferencia de otros delanteros es su capacidad para asociarse, no para esperar el balón en el área.
Posteriormente llegaron Khedira, Özil y Canales. Khedira, a pesar de sus limitaciones técnicas, jugaba en el Stuttgart como centrocampista con llegada, pero Löw lo reinventó como mediocentro defensivo en el Mundial de Sudáfrica y así lo fichó el Madrid. Canales llegó como una gran promesa del fútbol español, pero el fichaje de Özil lo desterró de la titularidad. El alemán es ahora el afortunado que juega por el centro, aunque a veces se eche a la banda según el guión del partido. Por si fuera poco, un extremo puro como Di María afirma que en Argentina le permiten juntarse con Messi y los delanteros. Lo que faltaba…
Foto | americanistadechiapas




Comentarios
brillante
Yo creo que el problema no es de posicionamiento sino de estilo, hoy en dia practicamente nadie juega con un mediapunta puro, y menos aun como se hacia antaño con el 10 detras de dos delanteros. En el mismo Barcelona Iniesta juega muchas veces escorado a un costado, al igual que Messi y su rendimiento es espectacular. Lo que deberia hacer el madrid antes de fichar a tanto buen jugador que juega en una misma posicion es saber a que quiere jugar. Para colmo ahora mismo suenan Neymar y Hazard dos mas para jugar ahi...
cuanta razon tienes.
Solo añadir que Florentino, además de volver con Kaká y compañía, volvió con un técnico al que no le gustaba usar mediapuntas.
En ese sentido, Pellegrini es un poco como Wenger, le gustan pero escorándolos a banda (Riquelme, Cazorla, Pires, Nasri...).
¿De verdad crees que, con Wenger, los mediapuntas juegan escorados a la banda? Porque yo diría que no.
Una cosa es que Nasri jugara más caído a banda, pero Wenger, al menos a mi entender, lleva jugando con enganches por el centro, creadores de juego y con llegada, al menos desde que llegó al Arsenal. Aún recuerdo aquel Arsenal de Vieira y Petit en el medio del campo, con Overmars y Parlour abiertos a bandas y Bergkamp campando a sus anchas como enganche con Henry de nueve. O de la época en que estaban Viduka y Pires y Lundberg hacía las funciones de creación. Y por supuesto de Cesc, con su llegada por el centro y sus desplazamientos a bandas.
De hecho, Arteta jugaba escorado a banda en el Everton, y ahora en el Arsenal, aunque sea por la lesión de Wilshere, juega por el centro, y precísamente de enganche.
Al menos a mi entender, Wenger (y, eso sí, con similitudes tácticas más que evidentes con Pelegrini) gusta mucho del 4-5-1, con un volante de contención puro, uno de creación, dos jugadores caídos a bandas abriendo el campo y con gol, un "media punta" o, mejor dicho, un centrocampista de creación con mucha llegada y un delantero ágil y grande. Y el enganche, con una total libertad, tiene función de crear, pero a banda no cae casi nunca si no es por alguna solución táctica puntual. Ejemplos tienes a miles, empezando por la final aquella del gol de Nayim que perdió el Arsenal con el Zaragoza y acabando por cualquier partido de esta temporada, y son 16 añitos, cuidado.
-- editado por última vez a las 03:10
Viduka nunca jugó en el Arsenal, y el técnico del equipo que perdió con el Zaragoza era Stewart Houston, no Wenger. A Cesc y Arteta los considero centrocampistas más que mediapuntas. Ljungberg, Hleb, Pires, Arshavin o Nasri mediapuntas que parten desde banda.
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