Cuando se sabía que el At. Madrid debía jugarse las habichuelas de la temporada en el mes de agosto, pocos dudábamos que uno de los equipos que llegaría más entonado al principio de la Liga serían los rojiblancos. Buenos fichajes en defensa, Maniche recuperado para la causa, y un Kun superlativo, centrado en su papel de estrella del equipo y confirmando que no se movería, daban las primeras señales. Después el juego y las goleadas con clasificación a la Euroliga prepararon el camino. Y por último el 0 a 3 de Eindhoven y el 4 a 0 liguero al Recreativo han disparado la euforia, hasta tal punto, que ya se empieza a decir que el At. Madrid ganará el campeonato. ¿No es todo esto un pelín exagerado?
La euforia nunca ha sido buena compañera, y menos cuando estamos en septiembre. Lo normal, por el pico de forma que tienen los rojiblancos, es que el equipo gane, lo de Europa provoca asombro y calla bocas, más en la forma como se logró, pero las castañas de cualquier campeonato de fútbol se juegan a partir de febrero, y para esa fecha y confirmar aspiraciones, quedan aún cinco meses. ¿Qué quiero decir con esto? Que las sensaciones y las declaraciones de éxitos futuros me parecen exageradísimas. El día a día es el que vale. Luego vienen tres derrotas seguidas y aparecerá el victimismo. Ni lo uno, ni lo otro. Si todo va sobre ruedas mejor estarse tranquilos, y disfrutar cada partido. El ánimo en el Calderón y en la afición ha cambiado, y la culpa es del juego y del equipo. Por el momento toca disfrutar.Habrá tiempo de pensar en posibles títulos. Porque creerse que se puede hacer algo grande en la Champions, tras 13 años de ausencia, son palabras mayores.
Vídeo | 101 Great Goals



Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect