
Hoy todo es felicidad en los seguidores del Atlético de Madrid. Su equipo venció ayer y ocupa la quinta plaza de la Liga, a un sólo punto de Liga de Campeones y a cinco del liderato. Todos los medios señalan que el Vicente Calderón está siendo sinónimo de espectáculo. ¿Qué duda cabe? Ayer se venció por 4-3 con un gol en el tiempo de descuento. La afición colchonera se felicita por su equipo y de que sus partidos sean sinónimo de goles. Pero, ¿también se pensaba lo mismo cuando hace dos jornadas su equipo caía derrotado por 3-4 ante el Villareal?
No estoy tratando de pinchar a los atléticos, ni mucho menos, simplemente quiero aportar otro punto de vista. Porque el aficionado neutro disfruta como un niño viendo el partido de ayer, e incluso los propios seguidores del conjunto rojiblanco (siempre y cuando acabe en victoria). La cuestión es que lo que importa es ganar, y como ayer se ganó todo es felicidad, pero esa felicidad no debería ocultar un gravísimo problema de su equipo, que no es otro que la defensa.
El poderoso ataque del Atlético de Madrid sirve para que en partidos como el de ayer, o el de hace un mes con el Sevilla (también con resultado de 4-3) se tapen las carencias de la defensa. Los Agüero, Forlán, Maxi y compañía pueden ganar partidos a pesar de su defensa, pero no pueden ganar una Liga ellos sólos si sus compañeros de la zaga no hacen nada por la labor. Ayer los cuatro de atrás volvieron a parecer futbolistas mediocres, y varios de los goles encajados pudieron ser perfectamente evitados. Y es que además se trata de errores de patio de colegio, imperdonables para un profesional.
Repito. La excelente delantera está sacando las castañas del fuego al equipo, pero con una buena defensa, ¿dónde estaría el Atlético ahora? Un par de refuerzos podrían ayudarle a dar ese salto de calidad que les sirva para ganar los partidos por 4-0 en lugar de 4-3. Eso sigue siendo un espectáculo y evitará tener a más de un corazón rojiblanco al borde del infarto.
Como dijo John Gregory, “los delanteros te ganan partidos, pero los defensores te ganan campeonatos”.
Foto: Beatriz Guzmán



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