La odisea de ver al Atleti en un bar de Sevilla

16 comentarios

papagallo

Dejo de escribir a las nueve menos veinte. Total, el bar está muy cerca y llego a tiempo para ver el Apoel-Atleti. Creo que nunca antes sentí menos ganas de ver a mi propio equipo, con lo que siempre luché para poder hacerlo; es lo que tiene estar lejos de aquello que amas. En fin, mi novia recién llega a casa, me despido con un beso y me voy. No cojo la chaqueta, pues no merece la pena para andar dos minutos y luego quitármela.

Cuando llego al bar, lo de siempre. En un lado, en la tele grande y con unos diez espectadores —incluido el camarero—, el Real Madrid. En el otro, esquinado en un pequeño televisor y conmigo como único cliente, el Atlético. Algo es más que nada, y se está agradable. He visto varios encuentros aquí, pero esta vez se tuerce el asunto. No transcurren ni tres minutos cuando la tele del Madrid comienza a fallar y las quejas generales me hacen temer lo peor. Para poner la tele digital en la grande hay que quitar el Atleti, y una simple excusa es suficiente para que me levante y me marche tocado —maldiciendo internamente a las mayorías—.

Un poco más adelante hay un bar de copas, con dos televisiones. “Ahí lo ponen”, me aseguran. Me dirijo con muchas dudas y entro al nuevo bar. En efecto, hay dos teles, pero las dos con el Madrid. El asunto es de estudio: unas ocho personas miran una pantalla grande con el Madrid-Zurich, pero una, sólo una, está atenta al partido en la otra tele. Eso me lleva a intentarlo, pero el camarero se muestra reacio e implacable. Comienzo a dudar de la capacidad negociante de los camareros, tengo mis razones. La cuestión es que salgo, cada vez más cabreado. Pero si el Madrid lo echan en Canal Sur, joder.

Emprendo el camino de vuelta, para visitar aquellos sitios en los que cabe alguna posibilidad. Conozco todos los bares, y en casi todos pude ver algún partido del Atleti. Más cerca de casa está donde aquella vez vi el Atletico-Racing en el Plus; quién sabe, y la camarera es muy amable. Entro, e inmediatamente veo cómo cinco personas ven el Madrid a través de un proyector. Pregunto a la chica si me pone el Atleti en la tele pequeña, pero, qué casualidad, en la miniatura aquella no se ve GolTv. Opto por confesar que tengo que hacer la crónica, para ver si resulta; pero nada, la chica se disculpa y tercer intento fallido.

Para cruzar hacia la otra zona de bares he de pasar por delante de casa. La tentación es grande. Han transcurrido ya más de diez minutos de partido y la cosa pinta muy mal. Comienzo a arrepentirme de no haberme puesto el abrigo; pero qué más da, voy a seguir probando. Paso por una calle con varios bares en los que nunca he entrado. Son pequeños, por lo que es improbable que tengan dos teles, y con una ya se sabe. No me equivoco, unos no tienen tele, otros ponen el Madrid. Doy un rodeo y me da por colarme en un sitio de comida rápida que siempre está vacío. Están cenando las camareras, pero de fútbol nada, y de GolTv menos. Entonces, ahora sí, toca probar suerte donde el Atleti me hizo tan feliz goleando al PSV y plantando cara al Liverpool. Pero recuerdo que ese bar no había contratado GolTv, es por eso que ya nunca voy.

Me asomo y, para mi sorpresa, veo que la única e inmensa pantalla está apagada. ¿No pones el fútbol? El Atleti digo, es en GolTV. El dueño asiente y me relajo. Entro al bar, hay poca gente, pero en el banco de delante descansa un acompañante muy peculiar. Aquel papagayo me desconcierta muchísimo, pero yo a lo mío, cabeza arriba y a ver el partido. Ese partido que el hombre no encuentra, pues en lugar de usar el mando da toda la vuelta a la TDT —o sabe Dios qué plataforma—, canal por canal. Cuando acierta, diecisiete minutos y uno a cero para el Apoel. Cariacontecido, me pido una cerveza, pero con aquél animal allí es imposible concentrarse. Encima, alas azules y cuerpo amarillo, igualito que el Apoel. El muy chipriota…

Ocurre que las circunstancias son muy extrañas. Con las tapas tan buenas que ponen en el bar… el dueño se comporta muy raro, y acaricia al bicho una y otra vez, y habla con él, y le da de comer almendras. Dos cosas son seguras: esta noche no ceno aquí y es más entretenido ver al papagayo que al Atleti. Para colmo, me ofrece unas almendras, pero mi sentido común me lleva a rechazarlas. Menos mal que estoy rápido. El partido no ofrece nada, pero el bar está respondiendo a las expectativas; superándolas, digo yo.

Puesto que el hambre ataca, mi casa está enfrente y no voy a tomar nada que el dueño me tenga que preparar con sus manos, me excuso y digo que regreso tras el descanso, dejando a deber la cerveza. Llego a casa, tomo algo ligero a toda prisa y, con las mismas, vuelvo. Ya he pensado en ello, pero no me lo termino de creer hasta que lo veo con mis propios ojos. Cuando llego al bar, está puesto el Madrid; una pareja está tomando algo y ha pedido el partido. Pregunto al dueño, que está sentado fuera, y pide que me pongan el Atleti. Dentro vacilan, hasta que me harto, pido que dejen el Madrid, pago mi cerveza y salgo. Cuando el dueño me ve, le hago ver que no me importa, con tal de que no pierda ningún cliente; pero su empeño puede con todo, abronca al camarero y me pone de nuevo el Atleti. Agradezco su gesto, pero maldigo su torpeza, ya que tarda otras tres horas en darle la vuelta a la plataforma; qué manía, con lo fácil que es usar el mando. A partir de ahí, el show sigue tomando forma.

Noto al dueño confuso, algo más agitado de lo normal, y me da por pensar mal. Hay quien entra para ver cómo va el Madrid, pero se muestra recto a la hora de apostar por mí: he sido el primero y, según él, tengo más derechos que el resto. El tío me hace sentir bien. En el primer bar no me han respetado (sí, aunque los del Madrid fuesen más) y es muy posible que no regrese, salvo por fuerza mayor; es decir, que no pongan al Atleti en otro sitio. Aquí, todo lo contrario. El Atleti empata, pero el dueño gana la partida con su espectáculo. Entra al baño y sale con una corona de laurel en la cabeza, al estilo emperador romano, y desatando las risas y los comentarios de los presentes. Luego, comienza a darle almendras al papagayo con su propia boca y a poner al animal en el hombro de un cliente conocido, al que le picotea en las gafas. La verdad es que logra despertar mi atención, como para obviarlo.

Al final, le doy las gracias al dueño por haberse portado como un caballero, pero el hombre no acierta a comprender el porqué de mi agradecimiento. Averiguo que aquel que pide el Madrid es, como yo, de Algeciras, y acabamos hablando unos minutos. Regreso a casa exaltado y pensativo a la vez. He pasado muchas cosas para ver al Atlético, pero nunca viví una situación similar. En noventa minutos, había recorrido ocho bares y cambiado de estado de ánimo otras tantas veces; reí e incluso desesperé; eché maldiciones, me sentí insultado y respetado; un desdichado y un tío con suerte. Y todo para ver lo mismo de los últimos tiempos. Una noche movida por los hilos del Atlético.

En NdF | Con síntomas de un equipo hecho para ser salvado

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Comentarios

  • 1

    Avatar de FutbolGol !

    Juas, el Atleti siempre dá para historias peculiares, que sufridos sois sus seguidores, más teniendo en cuenta lo que se vé en el campo.

    Un saludo desde: Día de partido: Diferentes realidades.

  • 2

    Avatar de rosanero !

    Sí que ha sido una odisea sí. Para mí, esta historia se identifica mucho con el Atlético de Madrid de esta temporada (y de otras temporadas pasadas). Historias a parte, en Sevilla es difícil encontrar un bar que ponga un partido del Atlético, si no juega contra el Sevilla o el Betis, y más si coincide con un partido del Madrid, como es el caso, o del Barcelona.

  • 3

    Avatar de oscarjodra !

    Y visto lo visto, fue mucho más emocionante tu aventura que el partido del Atleti. Me he reído mucho, pero creo que ha sido una risa de: "Me río por no llorar" jejeje

    Saludos

  • 4

    Avatar de El Pase De La Muerte !

    Pues yo los veo por internet. La calidad es evidentemente peor, pero sale más barato y la comodidad es mucho mayor.

  • 5

    Avatar de BlackShad !

    Yo tb soy de Algeciras, y cuando me encuentro fuera por trabajo, es bastante dificil encontrar un sitio, más si la ciudad tiene equipo jugando, cosa que veo normal, pero si a eso añadimos los sevillanos, que se hacen dueño de todo, jejejejeeje. Es broma.

    En Calatayud me pasó algo parecido, buscando un bar para ver el Barsa - Dinamo creo, coincida en hora con el Sevilla - Glasgow, fuí al bar de turno y me encontré con una colonia de sevillanos que estaban esperando a su partido; esperé un rato a ver que pasaba mientras me tomaba una cervecita (cervezón), cuando empezó el partido y ví que era el Sevilla, pagué y me puse a dar vueltas por la ciudad buscando otro bar, al final pude encontrarlo en una especie de McDonalds pero de Kebabs, y la verdad que mereció la pena el cambio, porque el servicio era espectacular, pero no veas el chaparrón que me cayó.

    Un saludo.

  • 6

    Avatar de lapizarra !

    Vaya cantidad de anécdotas juntas en una misma noche de Champions League.

    Un saludo desde la Pizarra.

  • 7

    Avatar de ElHobbit !

    Sinceramente no veo la anecdota por ningún lado. Es lógico que cueste trabajo encontrar un bar para ver a tu equipo fuera de tu ciudad. Es más creo que hubiera sido muchísimo más dificil el caso contrario. Me gustaría ver un sevillano intentando ver un partido de champions del sevilla en madrid (hay peñas pero eso no cuenta lógicamente, seguramente algun peña del atleti también habrá en sevilla y eso hubiera sido la salida más fácil) Un sevillano dando vueltas por bares de madrid preguntando por ver al sevilla lo más bonito que se hubiera llevado es un "yonki y gitano" de respuesta.

    Yo como sevillista me he encontrado en la misma situación en otros lugares, como málaga o mérida. He intentado ver un partido y no he podido. De hecho en málaga me ha pasado, que siendo el sevilla el único partido de liga española que se televisaba a esa hora han preferido poner partidos de liga inglesa y me he tenido que joder.

    Vamos que no es que a los atleticos os pase eso por ser más sufridores. Es que si no eres del madrid o del barsa lo normal es que solo puedas ver el futbol en un bar en tu tierra.

  • 8

    Avatar de ElHobbit !

    Arrgghh como se echa de menos la opción editar comentario xD

    Quería añadir que en Sevilla, el mejor sitio para ver un partido de futbol de un equipo de fuera es ir a los alrededores de la catedral, donde hay mucho bar de guiri.

    Hay concretamente un pub irlandés donde es más común ver partidos del madrid que del sevilla, por que allí se suelen reunir en general, guiris, estudiantes de fuera y turistas.

  • 9

    Avatar de tapiatin !

    Genial el articulo, de verdad. Me he divertido mucho imaginandote en esas situaciones, jajaja. Un 10...

  • 10

    Avatar de mayora182 !

    oscarjodra digo lo mismo "Me río por no llorar" eso dice todo .

    Saludos .

  • 11

    Avatar de marcemb !

    Pues..si no sería mucha molestia podrías decirme los bares en los que has estado? Yo también soy de Sevilla y del Atleti, y nunca encuentro un bar para poder verlo con tranquilidad. Para colmo..la única peña que hay en Sevilla está en Olivares, así que imaginate.. Pues eso, un saludo y animo en la odisea de ver a nuestro Aleti en Sevilla!!!!

  • 12

    Avatar de Carlos Tur !

    @marcemb - Lo siento, pero no citaré los bares. Lo único que puedo decirle es que están en Los Remedios. Un abrazo.

  • 13

    Avatar de cansadoyconfuso !

    Lo malo no es lo que te ha pasado. Lo malo es que está empezando a ser igual de difícil ver un partido del Atleti en los bares de Madrid... Y lo digo porque me pasa con frecuencia. Últimamente nos han convertido en un equipo residual, antes te echan al Barça que al Atleti, y eso en tu propia ciudad.

    Por cierto, ElHobbit: aunque en los estadios haya mucho gamba (en Madrid, en Sevilla y en Pernambuco), la gente es más amable de lo que crees. Tengo muchos amigos sevillistas en Madrid, que ven partidos en los bares, y no les insultan por sistema. Pero por si te quieres sentir más en casa, junto al metro Ciudad Lineal, hay un bar (Cinco Jotas) que es peña sevillista. Para que veas que no todos los madrileños, ni todos los atléticos, somos como te crees que somos.

  • 14

    Avatar de Dani van Basten !

    Lo de ver el fútbol en los bares da para muchas anécdotas...Buen artículo!

  • 15

    Avatar de A. Calero !

    Como bien dice cansadoyconfuso, lo triste es que en Madrid, el Atleti cada vez está más desplazado.

    Y me acuerdo ahora de lo que se quejaban los aficionados del Sevilla, o en su días los del Valencia (y todos con razón), por los partidos de Champions en abierto. Pues bien, todavía estamos esperando a que retransmitan alguno del Atleti, porque de 5 que ha jugado, 5 que han ido por GolTV. Y mientras, interesantísimos Zurich-R.Madrid o Barcelona-D.Kiev en las TVs públicas.

    No niego que interesen más Madrid y Barça en España en general. Es así, mal que les pese a algunos. Pero no por ello deja de ser injusto que las televisiones sólo cumplan con una parte de los aficionados, que todos sufragamos sus gastos por igual.

  • 16

    Avatar de Bruno Sanxurxo !

    Este es, con mucho, el mejor post que he leído desde que trabajo en Notas de Fútbol. Felicidades, Carlos.

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