Roy Keane claramente no irá al Madrid, ha fichado por el Celtic de Glasgow. Aunque finalmente no venga a España, hemos tenido esta semana un más que interesante de debate. El Celtic fue uno de los primeros equipos que salieron a la palestra después de conocerse su despido del Manchester. Como ya dijo Borja:
Para un irlandés, jugar con los católicos de Glasgow siempre es una apuesta apetecible
Allí mantendrá el “16″ en su nueva camiseta.
Mateja Kezman se lesionó ayer, y ya ha sido operado, mes y medio de baja. Aumentan los problemas del pobrísimo ataque del Atlético esta temporada (15 goles en 15 partidos). Además hoy Arizmendi, uno de los pocos delanteros del Atlético, ha firmado con el Deportivo. Según cuentan, el jugador estaba como loco por trabajar y crecer con Caparrós. El Atlético ha vendido por 2 millones y puede recomprar por 4.
Ayer otro árbitro español volvió a ser noticia negativa de la jornada. Rodríguez Santiago (de pito fácil) pitó el final del partido cuando el Dinamo de Bucarest estaba disparando, y marcando, el gol que les clasificaba para la siguiente ronda de la UEFA. Más problemas para un colectivo muy deteriorado en España, y más después de las noticias que se están conociendo estos días: represalias y amenazas veladas. Un tema muy serio.


Comentarios
A mí en lo de Rodrígue Santiago me llama más la atención por el equipo beneficiado. Otra vez el Olympique, que parece que disputa la UEFFA con un jugador más sobre el campo. ¿O ya nadie se acuerda del robo al Dépor en la Intertoto?
Inaudito lo de Rodríguez Santiago. Ya sé que el reglamento dice que el partido sólo se prolonga por penalty. Pero en esa jugada ya el balón había salido de la bota del rumano y es imposible precisar con una décima de segundo. Rodríguez Santiago y Megía Dávila son quienes deben abandonar la categoría de internacional y Daudén,represaliado por Villar, Sánchez Arminio(¡qué gordo se ha puesto con tanto dinero que cobra!) y Díaz Vega en la más inaudita decisión de todos los tiempos. La Liga del Fútbol Profesional debería suspender sus pagos a los árbitros hasta que dimitan Sánchez Arminio y Díaz Vega. Y Lissavetski dándose la gran vida y sin hacer nada. Saludos desde Córdoba.