
¿Quién dijo que el Barcelona no tenía nada que celebrar hoy? Que la gente en Canaletas se ponga a gritar como locos porque los culés han sido campeones de algo. Desde hoy son el mejor equipo Juvenil de División de Honor en esta temporada, que desde luego no es poca cosa. En el camino se han quedado entidades tan dignas de respeto como Sevilla, Atlético de Madrid o Celta de Vigo. Éste último tiene la consolación de terminar segundo.
Personalmente valoro más la Copa del Rey que la Copa de Campeones, hay más competencia, más equipos y en consecuencia más partidos. La encuentro una competición más atractiva, la que más se asemeja a la Champions. Con esto no quiero desmercer la Copa de Campeones pues como su nombre indica es el trofeo al mejor de los siete campeones de sus correspondientes grupos.
En este post quiero recalcar la figura del técnico celtista, el madrileño Guillermo Fernández Romo, pues debo reconocer que jamás pensé que alcanzaría la final con su equipo. Bien es cierto que en su grupo se paseó pero eliminar a líderes de grupo hasta llegar a la final es algo de más mérito todavía. El que fuera técnico del Pontevedra Juvenil DH sigue demostrando su valía en función del potencial del equipo. Desde luego el Celta de Vigo tiene en casa una solución que todavía no han encontrado fuera.
Un día después de que el juvenil Joselu debutara en Balaídos con el primer equipo, sus excompañeros se enfrentaban a los Rochina, Carmona, Jonathan dos Santos y compañía. El Celta pudo adelantarse en la primera parte pero el árbitro anuló el gol de los gallegos. En la segunda mitad Jonathan transformaba en gol una pena máxima cometida sobre Jose Luis y un cuarto de hora después una jugada en banda derecha de Rochina la ponía atrás para que Carmona hiciese el segundo. El mundo al revés. Como sucede casi siempre, la experiencia pesa mucho, y ésta vez no ha sido una excepción.



Escribir un comentario
Para hacer un comentario tienes que identíficarte: ENTRA o conéctate con FacebookConnect