Calentando motores para la final de mañana, os ofrecemos un repaso de las cuatro finales de Copa de Europa que ha jugado hasta la fecha el Fútbol Club Barcelona. Esperamos que lo disfrutéis.
Una de las mejores escuadras que jamás ha tenido el Barcelona saltaba el 31 de Mayo de 1961 al césped del Wankdorf Stadium de Berna, segura de alzar la primera Copa de Europa de la historia de la entidad culé. Los azulgrana se presentaban con la dosis de autoestima extra que les daba haber eliminado al Madrid pentacampeón de Europa, después de dos intensos partidos, los polémicos arbitrajes de Mr. Leafe y Mr. Ellis y el recordado gol de Evaristo. Además, tenían reciente la experiencia de dos finales europeas ganadas, las de las Copas de Ferias de los dos años anteriores. Y sobre todo, poseían una línea de ataque absolutamente deslumbrante, casi sin parangón.
Dirigía las operaciones Luisito Suárez, para muchos el mejor centrocampista que haya dado el fútbol español, y que un poco más tarde se iría al Inter para hacerlo grande. En la izquierda el velocísimo extremo húngaro Zoltan Czibor, mientras que por la derecha se movía Kubala, el hombre que hizo necesaria la construcción del Camp Nou, quizá el mejor lanzador a balón parado que haya dado este deporte. Enlazaba Evaristo, delantero elegante de incontenible llegada, y arriba lo remataba todo Sándor Kócsis, Cabeza de Oro, Pichichi del Mundial 54 e integrante, junto con Czibor, de aquel descomunal combinado húngaro.
Enfrente, se encontraba un Benfica en el que aún no había desembarcado Eusebio, y que aún no había comenzado a construir su leyenda (bien mirado, las dos cosas son lo mismo). Su mejor futbolista era el medio delantero mozambiqueño Mario Coluna, dotado de gran visión de juego, fenomenal disparo y mucho gol; a su alrededor se movía un racimo de jugadores de buen nivel técnico, como el extremo derecho José Augusto, el frío y efectivo punta Aguas, el tranquilo Joaquim Santana o Germano, que marcaba la línea. Sin embargo, el poderío competitivo del equipo de Guttmann era una incógnita, pues sólo se había enfrentado a equipos de nivel medio, como el Aarhus o el Rapid de Viena.
Cuando el balón comienza a rodar, nadie se figura el viacrucis que van a vivir los barcelonistas en Berna. La primera media hora es dominio abrumador del equipo culé, con un fútbol académico, preciso y certero; Suárez abre balones sin cesar, Czibor rompe veloz por su banda, Kubala regatea, quiebra y centra por la suya, y Kocsis lo remata todo. Así llega el gol a los veinte minutos, en un gran cabezazo del húngaro, a quien el portero Costa le rebaña poco después un balón sobre la misma línea de gol. También Evaristo, algo disperso, desperdicia una buena oportunidad. El Barça manda, y parece que se masca el segundo…
Sin embargo, los minutos del 30 al 33 la desgracia se ceba con el equipo catalán, y especialmente con su guardameta Ramallets, habitualmente sobrio y seguro. Primero, el portero falla lastimosamente un despeje sencillo a centro de Cávem; el balón le cae a Aguas, que a placer fusila el empate. Sin solución de continuidad, el defensa Gensana cede el balón con la testa al arquero del Barça, que deslumbrado por el sol deja escapar la bola. Caprichosa, ésta se introduce lo suficiente en la portería para sellar uno de los momentos más negros de la historia del barcelonismo y estigmatizar para siempre a su arquero. Los Encarnados se han encontrado el partido de cara si hacer prácticamente nada. El Barcelona intenta reaccionar y Kocsis tiene el balón del empate, pero Costa vuelve a sacarle el balón. Nadie diría que lo peor de la mala fortuna estaba aún por venir, pero así era cuando los jugadores de ambos clubes enfilaban los vestuarios.
El Barça se hizo de nuevo con el ritmo del partido al comenzar la segunda parte, pero el tercer directo a la mandíbula de los lusos no tardó en llegar. Un rechace algo defectuoso de la defensa azulgrana, y el balón le cae a Coluna, que empalma con la derecha al otro poste, haciendo inútil la estirada de Ramallets. 3-1.
En ese momento, y hasta el final del partido, el Barcelona se lanza al ataque en un vendaval ofensivo que tiene tanto de desesperado como de emocionante. Los futbolistas ya no guardan la posición, e igual se ve a Czibor entrando por la derecha, a Kubala ejerciendo de ariete o a Suárez en un extremo. Las ocasiones empiezan a llover sobre la portería del conjunto portugués, incapaz de aguantar la embestida. Y aquí prosigue también la historia del infortunio y el mal fario, que ya había iniciado Ramallets.
Primero, un despeje defectuoso de Germano, que deja a Kocsis en perpendicular a la portería de Costa. El magiar evita al guardameta con un ajustado disparo que besa la cepa del poste izquierdo.
Sólo un minuto después, Ladislao Kubala pisa área y lanza uno de los tiros que le hicieron famoso. El balón se aleja del portero, que no llega, y se va al palo derecho, rebotando hacia dentro. Los jugadores barcelonistas ya celebran el tanto, cuando observan incrédulos que la pelota sigue la trayectoria de la línea de meta, para golpear el otro poste y salirse fuera. ¡Parece increíble!
Al poco rato, Czibor realiza una penetración de puñal de las suyas por la banda izquierda, y esta vez sí que clava el balón sin piedad en las redes de Costa Pereira. Sólo falta un gol para forzar al menos la prórroga, un cuarto de hora por delante, y las Águilas están encerradas en su área.
El final del partido es dramático; el Barcelona bombardea desde todas partes,con los lisboetas limitándose a achicar agua y rezando porque el tiempo pase. Y cerca ya del final, Czibor lanza un terrible disparo que lleva cosido el marchamo del empate. Los 28.000 espectadores, en pie, no dan crédito cuando contemplan como el obús del húngaro supera al portero para clavarse en el poste izquierdo y salir escupido.
Es el final. Una parada postrera de Costa Pereira y el silbato del colegiado Dienst que señala el final de la que fue, quizá, la peor pesadilla de la historia del barcelonismo. Es sabido que, después de lo ocurrido, los organismos internacionales decidieron cambiar los postes de sección cuadrada que se usaban hasta entonces por otros de sección cilíndrica, más suaves y de rebote menos brusco.
Para terminar, nos quedamos con un par de frases. Una del entrenador barcelonista Orizaola, que dijo “¡Somos los campeones… de la desgracia!”. Y la otra, del delantero Kócsis, que había perdido en el Wankdorf los dos partidos más importantes de su vida: “Ahora entiendo lo que pasó en el 54. Este césped está maldito para los húngaros”.



Comentarios
Mañana, este equipo, el F. C. Barcelona, pasara a la historia. Dentro de 40, 50 años cuando se recuerde equipos que han pasado a la historia, irrefrenablemente vendra a la cabeza un equipo que jugaba muy bien al futbol liderado por quizas el mejor jugador del futbol en toda la historia, llamado Ronaldinho. A este le complementaban jugadores de la talla de eto´o, Deco, Xavi, Pujol, Márquez, Belleti, Edmilson, Larsson, Victor Valdes, Giuly, Silvinho, Oleguer, Iniesta, Van Boomel, Motta, y aunque no juegue mañana, como nos vamos a olvidar de ÉL, Leo Messi. Un equipo extraordinario entrenado por un entrenador que solamente asume su papel de entrenador, que es de lo que pecan otros entrenadores, meterse en lo que no es de su competencia, un entrenador llamado Frank Riijkard. Un equipo que hará historia. VISCA EL BARÇA Y VISCA ALBACETE
La historia esta para cambiarla, eliminar al Benfica este año ha servido para dejar claro que aquellos eran otros tiempos. Falta la final, claro! XD
El del comentario 1 esta fumado verdad?
1.- Me parece oportuno que se recuerde la "semifinal de la vergüenza arbitral" junto a la "final de los postes cuadrados".
2.- Tiene gracia que se reuerde como si hubiera sido el único partido que se hubiera jugado así hasta entonces. Ya sabían que los postes eran cuadrados. Ya los sufrieron otros.
3.- Mucho desprecio al Arsenal es lo que veo. Ojito.
Una precisión, jeje: la eliminatoria contra el Real Madrid no fue semifinal, sino primera ronda. El Barcelona eliminó en semifinales al Hamburgo.
para la historia queda el gol de zidane del 2002 al bayer.l el gol de ronaldo al compos.... las 9 copas de europa que tenemos.....
Y LA DERROTA DE 3-1 QUE OS VA A METER CESC jajajaja EL DESTINO!!!
@Ramón J.
Correcto. Mi error.
Hablaremos pues de la primera ronda de la vergüenza arbitral.
La séptima se ganó con un gol en fuera de juego de Mijatovic si entramos ya en este dinámica. En cuanto a los palos, no se porque molesta tanto este hecho histórico.
Pase lo que pase, los Barcelonistas nos sentimos orgullosos y disfrutaremos de lo lindo. Los merengones de esta guisa, mejor dedicaros a comprar la camiseta de woodgate esta noche.
Un muy bon descrició deste partido estay en: http://1001jogoshistoricos.blogspot.com/2006/05/31-de-maio-de-1961-estdio-wankdorf-em.html
Si, si hay que leer la decripcion que hacen en "Juegos Historicos" muy bunea y muy completa; http://1001jogoshistoricos.blogspot.com/2006/05/31-de-maio-de-1961-estdio-wankdorf-em.html