1. El debut de Juande Ramos, en el peor escenario posible. Hace siete días pintaban bastos para los aficionados del Real Madrid, que venían de perder ante el Getafe y se aproximaba una jornada en la que la vergonzosa asamblea y una nueva derrota ante el Sevilla precipitaba la marcha de Bernd Schuster, que colaboró con la causa con unas declaraciones que no sentaron nada bien en la directiva madridista y que le costaron el puesto, previo pago, eso sí, de los meses de contrato que aún le quedaban. El despertar del martes trajo consigo una revolución. Muerto el perro, se acabó la rabia. Bernardo dijo adiós y llegó un Juande Ramos que de momento ya ha cambiado de parecer el rostro de su nuevo equipo. Balsámico pero quizá engañoso triunfo ante el Zenit de San Petersburgo en la Liga de Campeones y hoy, cuando ni siquiera hace una semana que trata de implantar sus métodos a la plantilla blanca, estreno liguero ante un Barcelona que conoce a la perfección. El manchego ya sabe lo que es herir de bala a los culés (lo hizo en su etapa en el Sevilla, en la Supercopa de Europa), y a pesar de contar con ilustres ausencias buscará dar la campanada en el Camp Nou.
2. La incertidumbre del resultado. Esta semana, en vísperas al clásico de esta noche, se ha hablado, mayormente, de la elevada diferencia entre barcelonistas y madridistas, algo que por ejemplo reflejan las apuestas, en las que un triunfo del Real Madrid en feudo blaugrana se paga a precio de escándalo. Otra de las cosas (evidencias) que obligan a uno a decantarse por la victoria local es la distancia que separa a unos y otros en la clasificación. Concretamente son nueve los puntos entre el líder Barcelona y el Real Madrid, quinto y con la posibilidad de que los culés aumenten su colchón a la docena si no evitan salir escaldados de la Ciudad Condal. Pese esto, el cierto aire de extrema superioridad que se respira en los aledaños del Camp Nou puede ser contraproducente para los intereses locales. Las estadísticas son para romperlas y en ello el Real Madrid quiere convertirse en especialista. La grandeza de este tipo de combates reside en que hasta el que dabas por muerto puede renacer.
3. El Camp Nou se viste de traje y corbata. Por primera vez en lo que va temporada, uno de los mejores teatros mundiales se llenará hasta la bandera. La atmósfera que envuelve un derbi de estas características tendrá uno de sus momentos culminantes cuando el público barcelonista, del que Pep Guardiola espera que sea una auténtica olla a presión, muestre al planeta el tradicional mosaico de las grandes ocasiones. Esta vez será el lema “Tots unim fem força” extraído del himno del Barcelona el que impregnará de color las gradas del Estadi.
4. Un ataque de miedo contra una defensa accidental. Samuel Eto’o, tras dos partidos premeditadamente en la grada, ya está listo para hacer gala de su olfato goleador. Por algo es el Pichichi. Pero no estará solo el camerunés. Escoltado por un Henry que cada vez se gusta más y un Messi que actualmente y sin exagerar es el futbolista más determinante del mundo, buscarán hacer leña del árbol caído blanco, que deberá tirar de Metzelder en el eje central junto a Cannavaro y de Míchel Salgado en el lateral derecho y Sergio Ramos en siniestro, ahí donde el argentino se pasea como Pedro por su casa. El duelo entre el camero y el rosarino será otro de los alicientes del clásico.
5. Un partidazo, se mire por donde se mire. Sencillamente.
Gráfico | Sport
En NdF | Especial Barcelona Vs. Real Madrid


Comentarios
pues para lo mal q esta el Madrid y lo bien q esta el Barça 4 puntos de diferencia no es tanto….. a no….. q los arbitros han conseguido q este a 9. Perdon por mi error.
Mira por cada partido que Henry juega bien, los otros 7 siguientes da pena.
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