Tras unos inicios titubeantes marcados por la polémica, se puede afirmar que el gran Barça de la temporada pasada está de vuelta. El equipo de Rijkaard apabulló ayer al Panathinaikos en medio de una avalancha de fútbol ofensivo que probablemente no está ahora mismo al alcance de ningún equipo europeo; en particular, porque los considerados cocos de la actualidad (Chelsea, Juventus, incluso Bayern) basan su eficacia en defensas pétreas secundadas por centros del campo donde prima más el músculo que la técnica. Sólo el Milán, y en menor medida, un Madrid en horas bajas, apuestan tímidamente por un fútbol más abierto, pero más por acumulación de estiletes de gran calidad técnica y descomunal pegada que por idea colectiva de fútbol de ataque. Y esto último es exactamente lo que pudimos ver ayer en el coliseo blaugrana.
Para hacerse una idea del plan del Barcelona anoche, sólo hace falta echar un vistazo a la alineación: sólo tres defensores puros, Puyol, Edmilson y Oleguer, el tercero de los cuales se pasó la noche subiendo la banda derecha, al igual que hizo su compañero Gio en el otro costado; ausencia de pivote defensivo (rareza suprema en el fútbol de la actualidad); dos cerebros, Xavi e Iniesta, con el émbolo Van Bommel arriba y abajo; el gran Ronaldinho a lo suyo partiendo de la banda izquierda, y dos balas llegando de todos lados para acribillar al rival, Eto’o y Messi. Hay que destacar especialmente a estos dos últimos, pues el jugador africano fue autor de un hat-trick que incluyó una vaselina antológica, y el jovencísimo argentino sigue mostrando poco a poco que ya no es una promesa, sino una realidad. Y qué realidad.
Está claro que no es fácil parar a la maquinaria blaugrana funcionando a pleno rendimiento como ayer, y que para hacerlo parece una premisa fundamental presionar sin descanso a Xavi y Ronaldinho, dejar pocos espacios en defensa y sacar el balón desde atrás con limpieza y aseo; exactamente lo contrario de la táctica que puso en práctica ayer el equipo griego, que consistió en adelantar muchísimo la defensa, dejarle el balón al Barcelona en cantidades industriales y fiarlo todo a acciones individuales de sus delanteros Seric y Ezequiel, desafortunados toda la noche. Si a esto unimos la incapacidad del Panathinaikos para sacar el balón de atrás, en una zaga donde sólo Biscan mantuvo el tipo y un horrible Darlas fue el culpable directo de dos de los goles azulgrana, puede entenderse la paliza; que por cierto pudo ser mayor si Galinovic no hubiera sacado varias manos milagrosas en el primer tiempo.
Ante esta coyuntura, el Barcelona dio un recital de juego vertiginoso y eléctrico, tanto a ras de suelo como por alto, con excelente intercambio posicional y mucho punch. Xavi e Iniesta surtían de balones a Messi y Ronaldinho, que uno un puñal y otro un guante de seda, abrían el campo obligando a separarse a los rígidos defensas griegos, abriendo enormes huecos por donde Van Bommel y Eto’o penetraban como toros. Otras veces era el camerunés quien caía a la izquierda dejando a Ronaldinho el centro, su posición natural; así llegó el cuarto gol, por ejemplo. O también a veces Messi se pone la camiseta del Diego, toma el balón y tres segundos después ha avanzado veinte metros dejando atrás cuatro contrarios desmadejados… En fin, una catarata de infinitas variantes ofensivas que evidencian un tono físico, técnico y táctico excelso, incluso ante un rival venido a menos como el de anoche.
Al conjunto culé sólo cabe achacarle una cierta fragilidad defensiva que suele disimular Puyol con su omnipresencia, el individualismo de Ronaldinho en el segundo tiempo (comprensible, por otra parte) y la inseguridad de Víctor Valdés, muy discutido en el Camp Nou. Pero, desde luego, son minucias comparadas con la hermosa tempestad de fútbol que vimos anoche. Como el año pasado, habrá que contrastar la fiabilidad de la propuesta de Rijkaard con los grandes monstruos europeos, pero no creo que haya muchas dudas sobre el hecho de que, hoy por hoy, nadie lo hace tan bonito como el Barcelona cuando juega bien.


Comentarios
Se te ha olvidado indicar que llevan varios partidos seguidos en su estadio, contra rivales endebles.
Ahora les toca 2 fuera, contra el rocoso Getafe y el Real Madrid, que tendrá a casi todos sus efectivos seguramente recuperados. Veremos que se escribe sobre ellos después.
Aunque "Machote" tiene su parte de razón, es innegable que a día de hoy el Barsa realiza el fútbol más directo, vistoso y alegre de cuantos equipos europeos hay. Si Ronaldinho tiene un "día de esos" los rivales pueden echarse a temblar.
Vinieron a jugar a Riazor y lo que Ronaldinho hizo fué para grabar y enseñar en las escuelas de fútbol, por muy deportivista que yo sea. Tuvimos la fortuna ese día de que el fútbol a veces (gracias a dios ese día) es injusto.
Me rindo ante las evidencias, a día de hoy no hay mejor equipo que el Barsa, ni mejor jugador que Ronaldinho. Eso sí:
FORZA DEPOR!!
Hola a todos, el barça es el que mejor juego hace de Europa sin ninguna duda, aunque este año la defensa parezca mas endeble que el año pasado (Oleguer y Valdes no estan al mismo nivel que en la anterior campaña).
Respecto a lo que dice Machote, es cierto que se llevan 4 peartidos en casa, pero lo de rivales endebles no se que decir... el Osasuna es LIDER de 1ª división y la Real esta ganando con solvencia últimamente (Deportivo, getafe....).
Además y sobre todo, ¿Cuantos equipos de Europa pueden meter 15 goles en 4 partidos? Eso, sin contar que podrían haber sido más, ya qeu en la segunda parte contra Real y los griegos el equipo estuvo de fiesta.
Saludos
Oye Cluje, tu eres del Barça, ¿no? :-).
El Barça todavía tiene mucho que demostrar como para decir que "el gran Barça de la temporada pasada está de vuelta". Como dice Machote, el Barça ha encadenado una serie de partidos teóricamente fáciles (tres partidos en casa contra equipos relativamente flojos, y el Panathinaikos). Pero eso si, este Barça a día de hoy da pie al optimismo. Aunque tampoco me estrañaría que perdiera el próximo partido.
Lo que si demuestra este Barça es que Ronaldinho es el mejor del mundo cuando quiere (o cuando puede). El Balon de Oro tiene que ser para él o Maldini.
Y sobre si Messi es una realidad, pues depende con quien lo quieras comparar. La verdad que no vi que aportara más que Giuly al futbol de Barça. Y eso no se si es bueno o malo, dependerá de gustos :-D.
Saludos
Pues no, no soy del Barsa precisamente coder :-0
Yo no digo que el Barsa sea ahora mismo el mejor equipo, ni que haya demostrado demasiado ganando los últimos cuatro partidos en casa. Lo que sí digo es que, ayer concretamente, su nivel de juego desde cualquier punto de vista fue altísimo.
No sé si el equipo podrá desarrollar ese juego contra Getafe o Real Madrid, ni si podrá mantener un mínima regularidad en los próximos meses (depende muchísimo de Ronaldiño y Eto'o), pero sí creo que las veces que juega bien, juega mejor que nadie.
En cuanto a Messi, date cuenta de que decir que aporta lo mismo que Giuly es decir que está aportando lo mismo que un magnífico extremo que, entre otras cosas, fue el alma del Mónaco subcampeón de Europa. Desde luego creo que ahora mismo a Messi le da para ser titular en el Barsa, y eso es una barbaridad para su edad.
Saludos
Sobre lo que dice Kordoch sobre Oleguer Y Valdés, puede que haya alguna diferencia con el año pasado pero no creo que mucha.
El año pasado apenas fueron exigidos (aunque el partido del Chelsea fue un drama). Este año el Barça han empezado sin presionar tanto y tan arriba como el año pasado y se han visto más sus carencias defensivas...
Pues yo no ví nada extraordinario en el sistema táctico del Barça el otro día ("sólo tres defensores puros"; ja) Pero bueno: es que somos así. Gana al peor Panaskas-kinaikos de la historia en el Camp Nou y resulta que es la ostia. ¿Lo era cuando empató a ceros en Grecia? Vamos, vamos...
Machote te han callado la boquita eh! jajajajaj