
Una cena de cumpleaños me impidió anoche ver el partido Barça-Almeria. Mientras me dirigía al restaurante, la radio del taxi informaba del inicio del partido, y casi de manera inmediata, del primer gol del partido: 1-0, Eto’o. Ya en la mesa, la conexión a internet del móvil nos permitió comprobar que en apenas media hora de juego el resultado ya era de 5-0.
Entre plato y plato, y ya dando el partido lógicamente por decidido, se me ocurre comentar entre los compañeros de mantel que el marcador final había sido 9-0, por decir algo. En lugar de recibir los típicos comentarios de incredulidad, de negación y de broma, cuál es mi sorpresa al observar que las caras son de aceptación, de elogio, de resoplidos entre los madridistas pensando en el nivel de su máximo rival.
Eso es lo que ha conseguido el nuevo Barcelona de Guardiola. En apenas 8 semanas de competición, el equipo está situado más allá de los resultados. No es ni siquiera el líder de la Liga, tres de los cuatro puntos del colista del campeonato han sido frente al Barça y no ha cerrado, por mucho que expertos en matemáticas se empeñen, su pase a octavos de la Champions. Sin embargo, la admiración que despierta su fútbol y la presencia masiva de futbolistas de la cantera van in crescendo.
Todos queremos que nuestro equipo gane, pero cada vez en más ocasiones el aficionado percibe que hay vida más allá de las tablas clasificatorias, y los verdaderos debates versan sobre la calidad futbolística de cada partido. El Barcelona está recogiendo ya su fe en un estilo y en un ideario al que se mantiene fiel desde 1988, con la llegada de Cruyff. Ni los dos primeros malos resultados, ni la tan cacareada inexperiencia de su entrenador les han frenado.
La mezcla ganadora es, sobre el papel, en la teoría, sencilla: trabajo, talento y compromiso. Llevar estas tres virtudes al césped durante 9 meses no lo es tanto. Jugadores y técnicos azulgrana (incluso el presidente) están siendo modestos y conscientes de que estamos en octubre y no se ha ganado nada, pero si la presión al rival y la ambición continúan (con Eto’o como máximo exponente de ello), el talento futbolístico está a buen recaudo en las botas de Xavi, Iniesta, Messi, Busquets o Alves, y pueden llevar al equipo muy lejos esta temporada. Eso sí, el 90% de los protagonistas de este esplendor estaban también presentes en el desastroso curso anterior, así que prudencia y, para los descreídos de Pep, reflexión sobre quién ha trabajado más para poder cambiar la indolencia por el hambre.


Comentarios
tu estas flipando, a mi me dices 9-0 y terminas la cena caliente
desde luego gabiyanki, que poco tacto, lo que expresa el redactor es sencillamente que a nadie le pareció algo increible que el partido acabara 9-0… lo que refleja la sensacion de superioridad que transmite el barça ahora mismo. De hecho el partido no acabo así porque no se quiso hacer sangre, que el almería jugó con uno menos toda la segunda parte, y el Barcelona hizo un rondo y se limitó a dejar pasar el tiempo.
Escribir un comentario
Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con FacebookConnect