El Basilea detiene la racha blaugrana

0 comentarios

EtooVsBasel.JPEG Esta vez el olfato no acertó. Lo que olía a triunfo escandaloso, a nueva goleada, se quedó en un discreto 1-1 en el Camp Nou. El Basilea, que llegaba escarmentado de la experiencia en su propio terreno, arrancó un valiosísimo punto ante un Barcelona que pecó demasiado de confianza, al que, al contrario que en anteriores ocasiones, le costó enchufarse el encuentro y al que, también al contrario de otros partidos, no supo aprovechar el mayor número de oportunidades de gol. Lo que ni Sporting de Lisboa, Sporting de Gijón, Betis, Espanyol, Shakhtar, Atlético, Athletic, Almería, Benidorm, Málaga o el propio Basilea en su casa lograron, se consiguió en la noche más inesperada. Fin a la racha victoriosa del conjunto catalán, que, aún así, ya está clasificado de forma matemática para los octavos de final de la Champions League.

Este empate, quizá algo amargo, vendrá bien para rebajar la euforia desatada en la entidad culé. Pep Guardiola optó por dar la alternativa a algunos de los teóricos suplentes, algo que en este Barça es difícil de diferenciar. Pero, al revés de lo vivido en las últimas fechas, la electricidad y el acierto brillaron por su ausencia en los primeros compases del choque, tal vez sabedores de la superioridad que al final no se vio reflejada en el marcador y el suponer que al final el gol llegaría. Y sí, los barcelonistas fueron superiores, sobre todo a raíz de la salida, en la segunda mitad, de Xavi, Messi y Eto’o, pero un jarro de agua fría en forma de tanto rival cuando poco quedaba para el final estropeó la que hubiese sido la duodécima victoria seguida. Para más inri, Iniesta se lesionó y estará seis semanas en el dique seco. Sin duda, lo peor que deja el partido.

Los noventa minutos sirvieron para comprobar también que el Barcelona mojó toda su pólvora en el St. Jakob Park. Esta vez ni Henry, ni Bojan, ni Piqué ni Márquez pudieron superar con la misma facilidad a un inspirado Constanzo. A destacar al hiperactivo y con ganas de gustar Hleb, que buscó con ahínco una suerte que le fue esquiva. El gol tardó y costó que llegase. Fue en el segundo tiempo. Messi, que apenas había saltado al terreno de juego en sustitución de Bojan, combinó con Henry, que con su zurda abría la lata. Después vino un cabezazo de Piqué que picó en palo. Y a falta de diez minutos los pocos aficionados que se desplazaron al Estadi veían como Derdiyok conectaba un centro desde el flanco derecho de Carlitos para lograr la igualada. Los cerca de 3000 hinchas helvéticos que se desplazaron hasta la Ciudad Condal recibieron un premio tal vez sorprendente para los méritos de unos y otros.

No obstante, este empate tampoco merma las aspiraciones locales. El Barcelona ya está clasificado para los octavos y el Basilea aún puede soñar con la UEFA tras el punto obtenido. El próximo duelo entre ambos en Ucrania ante el Shakhtar será crucial, así como lo será el Sporting de Portugal-Barça del próximo 26 de noviembre para saber si los culés logran el pase como líderes del Grupo C.

Anunciate aquí
Anunciate aquí
Anunciate aquí

¿Quieres saber más?

Fichas

Información de Fichas relacionados con el artículo

Ver más

Artículos

Artículos relacionados que probablemente también te interesen

Ver más

Respuestas

Preguntas sobre este tema que ha contestado la comunidad

+ Deja tu comentario

Escribir un comentario

Para hacer un comentario es necesario que te identifiques: ENTRA o conéctate con Facebook Connect

Anunciate aquí

WSL Weblogs SL