
La temporada pasada Joan Laporta explicaba gran parte de los éxitos de su equipo con el consejo que le había dado alguien cuando llegó a la presidencia culé, y perdonad que no recuerde quién – probablemente algún heterónimo de Cruyff - , de que “fichara hambre”. Muchos analistas así lo habían afirmado también, destacando que jugadores como Eto’o o Ronaldinho tenían “hambre de títulos” en contraposición con los experimentados y condecorados jugadores del Real Madrid.
De la misma forma, otros analistas de la ciudad condal han tirado de la misma lógica para explicar los fracasos del Barça esta temporada: tras haberlo logrado todo el año pasado, los jugadores se han relajado, se han dormido en los laureles.
Si algo caracteriza a los fichajes que el Barcelona se ha apresurado a hacer esta semana y los que parece que están muy cerca – Henry, Yaya Touré y Chivu – es que son jugadores con algunos huecos vacíos en sus vitrinas. Thierry Henry ya se ha apresurado a afirmar que desea conseguir por fin la Champions con el Barça; Touré es un prometedor centrocampista con todo por delante y Chivu es un magnífico defensa que no ha logrado con la Roma todo lo que puede dar de sí.
Así, el “hambre” se ha convertido como por arte de magia en la solución a todos los males. Con todo lo positivo que efectivamente tiene reforzar un equipo ya creado con un plus de ambición, toda teoría futbolística que se convierte en dogma es peligrosa. Hay que recordar que el Milan es el vigente campeón de Europa, con un equipo repleto de jugadores que ya hacía años que habían logrado todo lo que un jugador puede alcanzar en el viejo continente. Hay que recordar también que, el que fue en mi opinión el mejor jugador del Barça de la última temporada, Deco, ya llegó a la liga española con una Champions debajo del brazo.
El escritor humorístico español Antonio Lara, “Tono”, trabajó en Estados Unidos junto con otros como Jardiel Poncela o Gregorio Martínez Sierra como traductor y adaptador de películas de Hollywood. Aunque paradójicamente, no sabían mucho inglés (así salían las versiones de delirantes). Pues cuentan que en una fiesta coincidieron estos escritores con Albert Einstein y “Tono” estuvo un buen rato charlando con él. Los otros observaban de lejos, sorprendidos y preguntándose de qué podrían estar hablando conociendo el bajo nivel de inglés que tenía Antonio. Cuando éste regresó con el grupo, se apresuraron a interrogarle: “¿Pero de qué habéis hablado? ¿Qué te ha dicho?”, y Tono contestó, encogiéndose de hombros: “…que todo es relativo”.
Pues eso. ¿Hay que fichar hambre?...pues todo es relativo, oye. Eso sí, famélicos o no, Henry, Touré y Chivu son muy buenos fichajes para cualquier equipo en general y para el Barça en particular. ¿Apostarán el resto de equipos aspirantes al título por esta filosofía?



Comentarios
Tenías que meter la anécdota de Tono para demostrar lo culto que eres, aunque no pegue ni con cola.
La temporada que viene Eto'o se marchará a la Copa de África 2 meses, ya solo por eso vale la pena traer a Henry.
la anecdota de tono esta graciosa jaja pero lo unico q me da miedo de este barça q no caiga en la galaxia galactica que cayo el madrid en su tiempo, pero bueno todo se andara
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