No estoy de acuerdo con la sentencia del técnico del Barcelona tras la eliminación copera. No puede ser que partido a partido repita el mismo monólogo y que la preparación de los mismos sea tan paupérrima. No puede ser que a unos jugadores como los de la plantilla barcelonista se les tenga que incentivar con una prima económica para que la actitud mejore. No puede ser que se juegue tan mal y no haya remedios. No puede ser que dé alas a un rival una y otra vez. No puede ser que en dos años no escarmiente. No puede ser que las ganas lleguen a falta de diez minutos. No puede ser que los ochenta primeros te los pases mirándote el ombligo. No puede ser que diga que el Barcelona mereció más. No lo mereció. Diez minutos no salvan una eliminatoria horrible y una temporada que lleva el mismo camino que la anterior.
En NdF | Alegrías en el incendio

