Pep firma y Eto’o confirma la sentencia

Fernando Castellanos 19 de octubre de 2008 2 comentarios

EtooHenry.jpg Un gol de Eto’o, quien es capaz de sacarse de la manga el gol más espectacular de la jornada como también la pifia más llamativa, le valió al Barcelona para sumar su séptima victoria consecutiva, un dato lo suficiente corroborativo para asegurar que los barcelonistas, que arrancaron la Liga con dudas, van a por el título.

Parafraseaba el goleador camerunés, justo al término del encuentro, una reflexión de su entrenador en la que explicaba algo así como que “no importa quién juegue, sino cómo esté el equipo”. Bien cierta la sentencia de Pep Guardiola, pues el Barça se enfrentó al Athletic sin dos de sus pilares, como son Xavi o Messi, uno por lesión y otro por precaución, pero salió airoso con un juego más práctico que plástico pero que a la postre valió para no descolgarse en la pugna por el liderato: los tres puntos. Y eso, en gran culpa, la tiene una tendencia positiva en cuanto a resultados y fútbol que no se desentiende de la mentalidad de los futbolistas culés.

Desde Víctor Valdés, criticado cuando no hay temas de conversación lo suficientemente interesantes, que voló en dos libres directos para salvar a sus compañeros, pasando por un inédito centro del campo aguerrido y que no desentonó, con Keita, Touré y el canterano Víctor Sánchez hasta un Henry que, aunque a cuentagotas, empieza (o eso parece) a recordar al del Arsenal. O eso, o que quien tuvo, retuvo; porque en la jugada del gol se valió de su calidad, descaro e inspiración para servirle un cuero de oro a Eto’o, que ya puestos, firmó con un rotulador de punta gruesa, un trallazo imparable para Iraizoz.

El Athletic no se rindió y gracias al empuje de una hinchada insaciable y sabia del buen fútbol, trató de poner cerco a la retaguardia barcelonista. Caparrós metió hombres de refresco para buscarle las cosquillas a Valdés, que se mostró muy seguro a pesar de alguna clara ocasión rojiblanca. Márquez, con molestias, dejó su sitio a Puyol; Keita, con un posible esguince, dio la alternativa al agradable Busquets y en el tramo final, y en lugar del asistente Henry, regresó a los terrenos de juego Hleb.

No fueron seis ni fue un fútbol apoteósico, pero cuando en un equipo está en alza y cuenta con jugadores que brillan con luz propia como Iniesta (menuda ‘croqueta’ que le cocinó a un rival), todo es más sencillo. Este Barça quiere dar guerra.

Comentarios

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    El gol es un fallo grave de marcaje del central del Athletic, Amorebieta, sin que ello reste mérito a Eto´o. Poco ha tenido que hacer el equipo culé frente a un rival inoperante en ataque, sin elaboración en el centro del campo, sin desborde ninguno y que no ha puesto cerco en ningún momento a la portería de Valdés.

    Empieza a ser muy discutida la labor de Caparrós entre la parroquia de La Catedral, aún reconociendo su buena labor de la temporada pasada y de que los males del Athletic van más allá de quien ocupe el banquillo. No acaba de conectar con la esencia del juego de los Leones, demasiado rigor táctico, en un equipo que frente a los grandes en casa suele jugar desmelenado y planteando los partidos a cara de perro, a base de mucha presión y derroche físico.

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