El jugoso mundo de los fichajes vuelve a la carga en enero. Durante este mes los clubes que no han encontrado las piezas adecuadas durante el verano tienen la posibilidad de contratar nuevos futbolistas para salir de la quema o para resolver ciertos contratiempos.
La temporada pasa el Real Madrid, en nuestro país, rompía la baraja y ponía fin a sus males con la llegada en tromba de tres jóvenes talentos del fútbol sudamericano. Marcelo, Gago e Higuaín hacían temblar las arcas blancas a la vez que ponían en tela de juicio la necesidad de sus fichajes. El tiempo, con una Liga peleada hasta el último suspiro, dio y quitó razones a los incrédulos y aunque el brasileño no tuvo mucho protagonismo, la dupla albiceleste sí respondió y sin su concurso quizá el resultado hubiese sido otro.
Este invierno, de momento, el único que parece y debe mover sus fichas es el Valencia del revolucionario Koeman. Hasta ahora el holandés ya ha dicho que no cuenta con Cañizares, Albelda y Angulo, que en caso de querer marcharse del club ché (los dos últimos se juegan su presencia en la próxima Eurocopa) deberán buscarse un equipo lejos de nuestras fronteras, ya el triunvirato descartado por Tintín ya ha disputado los cinco partidos máximos permitidos para poder jugar en otra entidad de nuestra Liga. Al menos Koeman ya se ha quitado de encima un joven talento pero inmaduro como es Manuel Fernandes, cedido al Everton y ha conseguido hacerse con los servicios de Éver Banega por 18 millones. El precio por el argentino quizá suena desorbitado si lo comparamos con otro compatriota suyo, Belluschi, que hace unos días firmaba por Olimpiakos a cambio de seis millones de euros. El ex de River, además, gozaba de mucha más experiencia, aunque su posición sobre el rectángulo de juego era distinta a la de Banega.
En nuestra liga no está habiendo fichajes de relumbrón hasta la fecha, ya que cuesta encontrar algo que sea bueno, bonito y barato. Fichar no garantiza el éxito, pero muchos se lanzan a ello para evitar el fracaso. De momento, confirmados hay pocos. El Almería, que de momento vive con tranquilidad su vuelta a Primera, ha fichado a Guilherme (no aquel delantero del Rayo), un joven lateral brasileño procedente del Vasco de Gama y ha devuelto a la máxima categoría al ex céltico Iriney. Jaime Gavilán (Valencia) regresa al Getafe en calidad de cedido para encontrar la mejor de sus formas físicas, la que le permitió estar incluso en la lista de preseleccionados para el Mundial 2006. Mientras, el Murcia, en la zona media de la clasificación, ha reforzado su defensa con el andaluz De Coz (Xerez) y ha pescado del Corinthians el mediocentro brasileño Rosinei. Pablo Álvarez buscará resurgir de la mano del Racing de Marcelino, que conoce al futbolista a la perfección ya que le dirigió en el Sporting tras un paso discreto por un Deportivo en el que apenas ha dispuesto de oportunidades.
Y poco más. Hay equipos que están obligados a reforzarse para no pasarlas canutas. El colista, el Levante, es un buen ejemplo. Pero no el único. El Deportivo busca dinero debajo de las piedras para mejorar un proyecto que no tira. El ex blaugrana Geovanni ha sonado para los deportivistas. Otras aficiones que reclaman fichajes son la del Betis o la del Zaragoza, que cuenta con un D’Alessandro que no se sabe si está aquí o allá y Aimar está lesionado al menos para los tres próximos meses. El Atlético podría estar a la caza del sustituto de Maniche (suena Borowski) y el Barcelona peina el mercado en busca de lo propio para Jorquera (hablan de Pinto, Arnau, Jaaskelainen, o incluso el ex deportivista Nuno). Durante los próximos días de buen seguro que hay más movimientos. De momento, el mercado se mantiene algo estático.


Trackbacks