Boca destroza el sueño del Etoile y ya espera al Milán

Juan Baeza 12 de diciembre de 2007 3 comentarios

Cardozo

Estaba siendo y seguramente sea la gran sensación del torneo. El gol de Moussa Narry al Pachuca pulverizó todas las quinielas del Mundial de Clubes. El pase de Ogunbiyi mirando a otro lado fue el comienzo de una gesta que en Túnez tardará en olvidarse. El Etoile Sportive ha sido hasta esta mañana un equipo soñador con ganas de regar de incongruencia estos días de fútbol total en Japón. Demostró el conjunto norteafricano que cuando en un terreno de juego se miden once contra once puede pasar cualquier cosa, por mucho que unos cobren millones y otros sueñen con ellos. Porque si el fútbol mexicano se caracteriza por algo es por ser el mejor pagado del otro lado del charco. Por eso el palo recibido para el Pachuca es de considerables dimensiones. El Etoile logró la auténtica machada aguantando las embestidas aztecas hasta entrar a matar en el mismísimo ocaso del choque. Poco se conoce de este equipo en el que brilla con luz propia Chermiti, un habilidoso delantero tunecino, muy avispado, con velocidad y un físico engañoso, pues parece mucho más desvalido de lo que realmente es. Sin embargo, el sueño de esta joven promesa que con toda seguridad la campaña que viene estará corriendo por los campos europeos y el resto de sus compañeros ya es historia, aunque de la buena, claro.

El aguafiestas ha sido Boca. El conjunto argentino, sin Riquelme, que se tiene que conformar con ver el desempeño en la grada, afrontaba sobre aviso esta primera semifinal del Mundial. Y no pecó de imprudencia. La entidad del Xeneize se dejó ver y los de Russo, aunque con un resultado escaso, se impusieron de forma contundente a un Etoile que salió a repetir el planteamiento de hace unos días. Se encerró con armonía atrás, colocó dos centrales de envergadura y picaras mañas con objeto de parar a Palermo y espero su oportunidad a la contra.

Desde el primer minuto Boca salió a ganar. No desesperó ante el entramado defensivo ideado por el francés Bertrand Marchand. Quería solucionar por la vía rápida, pero el Etoile no se dejaba tocar tan fácilmente. Arañaban bien los tunecinos. El problema es que Boca tiene muchos partidos de peso a sus espaldas y en encuentros de altura sabe desenvolverse como pocos. La paciencia nunca se perdió por el lado bonaerense. Palermo quedó como única referencia arriba, porque Palacio se abrió a las bandas para abrir el campo. Pasaron los minutos y el pelotazo no aparecía. Pases cortitos y al pie, con un inspirado Banega. Y así, de seguido, los argentinos por fin se adelantaron a menos de diez para el intermedio. Fue gracias a una buena jugada de Palacio por el flanco izquierdo, que se coló en el área y cedió atrás para que el Nery Cardozo, después de revolverse con cerebro, hacía el primer y único gol del envite. Curioso lo de este jugador, porque ha tenido un Apertura realmente intermitente, nada alborozador. Pero en cambio se creció en un choque importante, con dedicatoria a Juan Román Riquelme incluida, haciendo el típico gesto del ex Villarreal cada vez que marca.

La expulsión de Vargas complicó algo las cosas, aunque Boca supo aguantar con solvencia y cuando tuvo que emplearse, Caranta lo hizo a fondo. El Etoile cayó como un grande y sin duda su participación en este Mundial no puede pasar desapercibida. Y el Xeneize, con la plana mayor de la Doce en Japón, ya sin Rafa di Zeo, que lo vive todo entre rejas, espera al Milán en la final. Los italianos mañana se miden ante el Urawa Red, un conjunto japonés que palpita sobre todo gracias a dos brasileños que viven su segunda juventud en la tierra de sol naciente. Destacamos a su principal artillero, Washington, que en las dos últimas temporadas, jugando 52 partidos ha firmado 42 dianas. Pólvora mojada, sin embargo, para un Milán que obviamente es muy, muy superior.

Por ello, a pesar de que el fútbol es imprevisible, Boca ya espera al Milán en la finalísima, en lo que será un choque de dos de los equipos más ganadores del mundo. Milán está acostumbrado a los triunfos tanto como a vestir de rojo y negro. Tiene un plantel casi inigualable, por supuesto de mayor calibre económico que el del resto de participantes del torneo. Pero Boca, a pesar de que no juegue el jugador que más grande lo ha hecho en esta década, es un conjunto especialmente bravo, bizarro en momentos cumbre y que seguro saldrá mucho más motivado porque en Sudamérica este Mundial se valora más que en Europa. Si dos equipos nacieron para jugar y ganar finales posiblemente sean estos. Por eso el partido decisivo será, si nada se tuerce con el Milán, un auténtico espectáculo.

Comentarios

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    me gusta este blog, muy bueno solo les falta hablar un poco del futbol mexicano casi a diario me meto me encantaria pertencer a el, podria ser yo el editorialista del futbol mexicano que opinan?

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