Espectáculo y goles en la copa italiana

4 comentarios

Muchos tienen la idea, a veces acertada pero en ocasiones no, de que el fútbol italiano es defensivo, rácano y aburrido. Si esos atributos lo reciben en el calcio, la copa italiana, competición no muy valorada en el propio país, sobre todo porque la final es a dos partidos, puede ser aún peor. Pero este año es todo lo contrario.

Esta semana se han disputado las semifinales de la Copa TIM, equivalente a nuestra Copa del Rey, y hemos visto siete goles en dos partidos. Y pudimos haber disfrutado de varios más. Pero bueno, tampoco hay que exaltarse demasiado, non conformamos con haber visto un partido y medio bueno (la segunda parte del Inter-Sampdoria no ofreció mucho) y un buen puñadito de goles.

En Génova, la Sampdoria recibía al rodillo, el Inter de Milán, que pasó por encima de los locales en media hora, con dos goles que mataban las mínimas opciones de clasificación que podía tener el equipo de Walter Novellino. Burdisso y Crespo fueron los verdugos. A partir de ahí, la Sampdoria bajó los brazos y el partido se murió. En el segundo tiempo Burdisso marcó el tercero, que no inmutó a nadie. Los nerazurri nos mostraron de nuevo lo que más vale en el fútbol, la eficacia. Con dos jugadas a balón parado, ejecutadas a la perfección por Figo, que sí cuenta para el técnico a pesar de marcharse a Arabia en Junio, dejaron hipotecada la vuelta y al equipo en la final por tercera vez consecutiva.

El partido bonito fue el otro, el Milán-Roma. La noticia en el estadio era la presencia de Ronaldo en el palco de San Siro, pero también había fútbol esa noche. Y los pocos aficionados que se acercaron al frío y nevado estadio vieron un bonito espectáculo. Los locales se las prometían felices, a los dos minutos el brasileño Oliveira marcaba el primero de la noche después de un grave error de Chivu. Ronaldo reía. La Roma salió dormida y con las líneas demasiado separadas, error perfecto para que Kaká sacase su magia. Los rossoneri, sin apretar demasiado, se encontraron con el segundo gol, obra de Pippo Inzagui, principal damnificado de la llegada de Ronie a Milán.

A partir de aquí, los de Ancelotti se relajaron y los romanistas despertaron. Los jugadores de la segunda línea empezaron a aparecer, en especial Wilhelmsson, y Perrotta acortó distancias. Llegando al descanso, Pizarro empató el partido gracias al enorme fallo de Dida, muy irregular desde la temporada pasada. Si hacía frío, el estadio se quedó helado. En la segunda parte ambos equipos lo intentaron, los romanos con más fé, pero ninguno lo consiguió. La semana que viene el Olímpico verá quién es el otro finalista, y seguro que también disfrutará de un bonito espectáculo.

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Comentarios

  • 1

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    Fede

    de que el fútbol italiano es defensivo, rácano y aburrido.

    Es así. Defensivo y aburrido.

    Aunque haya habido goles no justifica.

  • 2

    Avatar de !
    Gonzalo

    Claro, el futbol italiano es aburrido, pero como dijo Jorge Garcia, en lo que va del año (que es muy poco), no ha habido partido aburrido en su totalidad en el Calcio Italiano. Aunque igual se extraña a la Juve

  • 3

    Avatar de !
    Eric

    Al menos están viendo goles porque en la liga española están escaseando mucho esta temporada.

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