En el Carlo Castellani de Empoli, mediada la segunda parte, todo parecía decidido. La Roma vencía por 0 a 2 a los locales y fallaba ocasiones clamorosas. Típico partido que el grande cuenta con ganar y el pequeño tiene la esperanza de no perder. Parecía que el encuentro no daba para mucho más, cuando, en diez minutos, todo cambió por completo.
El Empoli remontó el resultado adverso, empatando a dos al final del partido. Evidentemente, el desenlace final es muy sorprendente e inesperado para la mayoría, pero lo más brillante de todo fue la manera de conseguir los dos tantos que llevaron la locura a la ciudad toscana. Con dos auténticos golazos, que firmaría cualquier Balón de Oro, los locales nos recordaron el tópico de lo imprevisible que es el fútbol y que la esperanza es lo último que se pierde. Viendo estos dos goles, te dan ganas de comprarte la camiseta del equipo empolés.
El primero es obra de Ighli Vannucchi, el mejor futbolista que tiene el equipo. Es el típico media punta que pone la calidad, el criterio y el último pase en un equipo modesto. El remate que se saca a la escuadra está lleno tanto de calidad como de intención. La quiere poner ahí y lo consigue. Con 30 años, lleva tres en el Empoli, rindiendo a un buen nivel.
El segundo es si cabe todavía más impresionante, además de importante. Es el gol de la euforia y la fe. El tanto lo logra Sebastian Giovinco, un jovencísimo jugador propiedad de la Juventus pero cedido al Empoli esta temporada. A sus 20 años, ya ha conseguido que la ciudad le tenga en cuenta. Este habilidoso y rápido jugador sacó una falta que nunca olvidará. Sólo él sabe si tenía el objetivo de ponerla donde lo hizo, pero el caso es que es un auténtico golazo que sirvió para que su equipo diera la sorpresa. Giovinco es una de las promesas más importantes de Italia y perfectamente podría estar en nuestro Cazatalentos.
Estos dos goles y el empate conseguido por el Empoli deben concienciar a los equipos modestos de que no es imposible vencer a los grandes. Que en noventa minutos puede pasar cualquier cosa y que siempre hay que tener fe. Y sino, que pregunten en Empoli.


Comentarios
aunque hurgan en mi herida de romanista, ¡qué dos golazos! y sí: giovinco apunta muy buenas maneras.
Los goles no son para tanto… ademas no merecen la pena como para tragarse ese bodrio infumable llamado liga italiana. Mas aburrido q la petanca de invierno(el deporte ese en hielo que van barriendo para q pase un disco).
krtx:
Mejor ponte a escribir en blogs de cocina, de muñecas barbie, etc… De futbol, no sabes NADA!!!
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