38 jornadas después, la historia se repite. El Inter de Milán vuelve a proclamarse campeón de Italia. Lo ha hecho con la incertidumbre del último partido y el agobio por la posible pérdida de un título que hace poco se veía ganado pero que ha costado más de lo esperado. En medio de una tormenta interminable y frente a once jugadores que se jugaban el descenso a la Serie B, los interistas han mostrado hoy lo de toda la temporada, un juego que no le desearía ni a mi peor enemigo y una pegada que es la envidia del país.
Durante gran parte de la tarde, era la Roma el campeón de Italia. Un gran gol de Vucinic metía presión al Inter y daba más esperanzas a los capitalinos. Hasta que salió Ibrahimovic. El sueco de origen bosnio llevaba lesionado muchas jornadas, incluso se rumoreó que fingía dolores para preparar la Eurocopa, pero ha sido, una vez más, determinante para su equipo. Entre tantos jugadores importantes, ganadores, internacionales, caros, Ibrahimovic destaca más que ninguno. La determinación, calidad y eficacia que muestra siempre le levantan un peldaño del resto de sus compañeros. Además, este año sus goles han sido claves.
Ha sido el espigado delantero interista el que ha solucionado la papeleta. Quedaba media hora de juego y el Parma aguantaba la presión. Pero un doblete del sueco ha dado el tricolore a los de Milán y ha mandado a la Serie B a los parmesanos, después de 20 años en la máxima categoría. Un scudetto que parecía seguro pero que ha sido más sufrido de lo previsto.
Más allá de lo justo o no de este triunfo, el juego desplegado por el Inter esta campaña ha sido igual de nefasto que el de la anterior. Este equipo, a pesar del desembolso desproporcionado de cada temporada, carece de fútbol. Se basa en el talento de Ibra, la pegada de sus compañeros, una cierta solidez defensiva y el máximo rendimiento de las jugadas a balón parado. Es difícil ver una jugada trenzada en condiciones, un balón sacado con criterio o una posesión larga y coherente. Eso no lo quiere Mancini. Prefiere la supremacía física sobre el rival y la nula misericordia ante la portería contraria.
Por otro lado, su vecino y rival ha acabado mucho peor. Porque el Milan, además de haber jugado fatal todo el año, no ha obtenido ningún resultado. Lo avisamos hace tiempo y se ha confirmado hoy, la apuesta por la Liga de Campeones como única meta del año es tan arriesgada como complicada de llevar a cabo. Por eso, se merecen el castigo de la UEFA.
Sólo eso han podido conseguir, y sólo eso merece el juego malo, carente de fútbol, incluso pasota, desplegado esta temporada. Ahora deberán hacer la renovación de la plantilla, que ya ha comenzado, sin el dinero de la Champions y con la papeleta de obligar a grandes futbolistas a no jugar el mejor torneo de clubes durante el año próximo. Será duro.


Comentarios
Qué pedazo de futbolista este Ibrahimovic y que lástima que la Roma no haya podido completar la remontada de las últimas jornadas. Sin duda ha sido el equipo que mejor fútbol ha hecho esta temporada en Italia, junto a la Fiore probablemente. En cualquier caso, enhorabuena al Inter por el título.
Saludos.
Una lastima por la Roma, que ha desplegado un gran fútbol este año. Por lo menos podrán decir que han aguantado hasta el final dándolo todo y el consuelo de haber sido el equipo italiano que más lejos ha llegado y siendo eliminado por el mejor equipo de este año.
es sorprendente como un equipo tan "malo" gana dos temporadas seguidas el scudetto. Increible pensar en que nivel haz metido a la liga italiana con estas "opiniones".