
Aunque el AC Milan reza con orgullo ser Il club più titolato al mondo, el Derbi de Italia, el duelo por excelencia, lo disputan sus dos grandes rivales: Inter y Juventus. No obstante, si uno de los dos representa hoy en día al país transalpino, ésa es la Vecchia Signora: en el último duelo liguero ante el Catania el pasado fin de semana, la Juventus formó con once futbolistas italianos, algo extraño de ver en estos días. En el otro extremo se asienta el Inter de Milán, que en el partido de ida de octavos de final de la Liga de Campeones, en el que los nerazzurri perdieron por un tanto a cero en Marsella, Ranieri alineó once jugadores extranjeros. Un contraste excesivo.
En ambos casos no es lo más común, pero sí da una idea de la base de ambas escuadras. El suizo Lichtsteiner, el chileno Vidal o el montenegrino Vucinic son habituales en los esquemas de Conte, a los que se ha sumado en invierno el uruguayo Cáceres, pero los Buffon, Pirlo, Marchisio, Bonucci, Barzagli, Chiellini, Pepe o Matri conforman el asiento de los bianconeri. Por su parte, en el Inter suele ser de la partida el atacante Pazzini, mientras que el joven Faraoni comienza a destacar en la defensa y Ranocchia, aunque no está confirmando aún las expectativas, es uno de los centrales de referencia tras los indiscutibles Lucio y Samuel. Además, en el mercado invernal se contrató al experimentado centrocampista Angelo Palombo. Pero son escasas excepciones.
Competir con una plantilla con mayoría de futbolistas extranjeros o locales no garantiza nada, y muchas veces no se busca de una manera premeditada sino que el propio mercado dicta las leyes a las que has de adaptarte, pero sí choca a la hora de identificar a un club con su país el hecho de formar con un once sin futbolistas nacionales. Es como una película con producción española pero con director, actores y guión extranjeros: cuesta más considerarla como propia. No obstante, el Inter no engaña a nadie: su nombre y su historia así lo atestiguan.
Nacido como una escisión del entonces llamado Milan Cricket and Football Club, hoy AC Milan y que entonces no permitía la contratación de futbolistas extranjeros, un grupo de 43 miembros disidentes, muchos de ellos suizos, decidieron en 1908 fundar un club donde tendrían cabida futbolistas nacionales y extranjeros, llamado Internazionale en honor a la causa de su fundación, y que sólo tardaría dos años en ganar su primer Scudetto. No obstante le acarrearía problemas con la llegada del Partido Nacional Fascista, pues consideraban que el nombre del club era poco italiano y se asemejaba a la Tercera Internacional Comunista.
El Inter se vio obligado a cambiar de nombre, y tras fusionarse en 1928 con la Unione Sportiva Milanese asume el nombre de Società Sportiva Ambrosiana, perdiendo además los colores nerazurri a favor de una camiseta blanca con una cruz roja, reflejo del escudo de armas de la ciudad de Milán y que hemos visto recientemente como camiseta reserva. Sin embargo, la presión de la directiva del club así como el empeño de una hinchada que cantaba partido tras partido Forza Inter lograron el retorno de los colores azul y negro así como una concesión con la denominación histórica del club, pasando a llamarse Associazione Sportiva Ambrosiana-Inter hasta el fin de la Segunda Guerra en 1945, cuando recuperaría el nombre original.
65 años después, el Inter de Mourinho conseguiría por fin el más preciado anhelo de Moratti y de paso hacer honor al nombre y origen del club cuando ganó la Liga de Campeones con once futbolistas foráneos en el once titular, que derrotarían al Bayern. Como ayer, la idea con la que aquellos miembros fundaron el club llevada al extremo. Poco les importará a los tifosi interistas la nacionalidad de sus futbolistas si estos acumulan éxitos, además, hoy el símbolo del Inter es un argentino que lleva diecisiete temporadas en el club.
Pero sí se pierden en parte las señas de identidad de un club cuando tan sólo un escaso porcentaje de su plantilla está conformado por futbolistas locales. De ahí que la UEFA estableciese la obligación para los participantes en competiciones europeas de contar con un mínimo de ocho futbolistas locales en sus plantillas. Y es que somos ciudadanos europeos y la Sentencia Bosman fue positiva en varios sentidos, pero como es habitual, se estiró todo cuanto fue posible.



Comentarios
Este articulo me parece de un provincionalismo absurdo. Me recuerda a la frase que suelen decir todos los xenófobos, "yo no soy xenófobo pero..." aqui se viene a decir que "se puede jugar con extranjeros pero..."
La verdad no puedo comprender como, por ejemplo, un romano que ha odiado toda su infancia al Inter puede representar mejor los valores del club que un suizo que lo ha admirado toda su vida o simplemente que un serbio que ni le va le viene pero es un gran profesional. Defender la inclusión de canteranos por que estos si han vivido los valores del club toda su vida me parece razonable pero defender que tiene que priorizarse a los jugadores del mismo pais cuando no han tenido nada que ver con dicho club en toda su vida me parece fuera de lugar y, francamente, con cierto tinte xenófobo.
-- editado por última vez a las 13:30
interesante
Pues a mí, con todo el respeto, me parce que has usado la palabra xenófobo con demasiado ligereza y más cuando el autor solo ha recogido la historia del Inter.
Entonces supongo que la UEFA es xenófoba por incluir la normativa de ocho futbolistas locales. No tiene nada que ver con fobias de ningún tipo.
Esa intolerancia que denuncias aplícatela a la hora de juzgar a los demás.
En Inter sus exitos y sus derrotas han estado ligados a sus jugadores y entrenadores extranjeros, asi que no me sorprende, y como siempre todos dicen se debe a su nombre y cumple la linea para lo que fue creado. Como hincha del Inter no me molesta. Ahora con respecto a la actualidad del equipo creo que Moratti no invirtio en el equipo y penso que con solo mantener le alcanzaria y los resultados han deostrado que se equivoco. Ojala pueda comenzar un nuevo proyecto y esta vez si dandoles a sus tecnicos los jugadores que necesitan. saludos
Y yo que pense que ibais a hablar del momento actual del inter, de sus insufribles partidos, de los horribles planteamientos y de la mediocridad de sus jugadores. Sneijder balon de oro? por favor...
Lo de la normativa de la UEFA es algo totalmente politico y no tiene nada que ver con conservar identidad de ningun club, que son instituciones privadas, y que invierten mucho dinero en directores/scouts para buscar un equipo que de exito y no tiene nada que ver con la nacionalidad de los jugadores, como demostro la Champions del Inter y se ha demostrado ya en demasiadas ocasiones. Tambien la sentencia Bosman tiene que ver con la transferencia de un jugador a otro club y NADA con si es extranjero o no.
Creo que tus argumentos no quedaron claros. Tampoco explicaste en que sentido crees que tener un 11 extranjero es excesivo..
http://es.uefa.com/uefa/footballfirst/protectingthegame/youngplayers/index.html
Además de proteger a los jóvenes jugadores, "también busca cortar la tendencia de reclutar jugadores con la intención de restablecer la identidad "local" de los clubes"
Como ya dije esto es una movida politica y nada cientifica... Lo de reestablecer identidad de "local" no tiene explicacion del por que por parte de la UEFA y no hay razon para que se metan en eso.
-Sobre los jovenes de las canteras y clubes poderosos, pues no veo ninguna garantia de que que con la reglamentacion los clubes mas poderosos compren los mejores talentos del pais propio (como hace el OL en Francia, Barcelona y RM en Espana y basicamente todos los clubes poderosos) Tambien las mejores canteras siempre las tendran los clubes poderosos que tienen dinero para scouts, jugadores etc. Por lo tanto la reglamentacion no es efectiva en si y es puramente politica.
Se trata de dar una oportunidad a los jovenes locales, o al menos yo así lo veo.
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