
Al Scudetto, como a la liga española, le quedan dos jornadas para concluir. Pero mientras que España ya ha coronado al equipo que ha dominado el campeonato desde casi el principio, en Italia aún hay hueco para la emoción. Porque la Juventus, que ha liderado el torneo con una superioridad similar a la del Barça, se ha desinflado en los últimos meses y llega a los dos últimos partidos con la lengua fuera y una exigua renta de tres puntos sobre el Milan.
En las dos jornadas que restan, la Juve recibe al Palermo y se desplaza a Reggio Calabria para medirse a la Reggina . El Milán, por su parte, visita Parma y disputa la última jornada en San Siro frente a la Roma. Los de Fabio Capello, por tanto, necesitan cuatro puntos en dos partidos para proclamarse campeones con independencia de lo que haga su rival.
La empresa parece accesible, pero una victoria del Milan este fin de semana depararía una última jornada apasionante en la que podría pasar casi cualquier cosa: por ejemplo, un empate a puntos que en condiciones normales debería resolverse en un partido único a disputar en campo neutral, sin goal averages que valgan. Lo que los italianos llaman spareggio o desempate. Sin embargo, las apreturas del calendario en año de mundial dan ventaja al Milan, que sería campeón en caso de empate.
A la incertidumbre se ha sumado esta semana una buena dosis de polémica. El protagonista, una vez más, es el director general de la Juventus, Luciano Moggi. O, en palabras del genial Enric González, “una de las pocas personas que saben por qué ocurre lo que ocurre”.
La prensa italiana ha transcrito esta semana con detalle varias conversaciones entre Moggi y el jefe de los árbitros italianos, Pierluigi Pairetto. Unos diálogos que dejan al descubierto la buena sintonía existente entre ambos y el trato de favor del que goza el club turinés.
El año pasado, el título de la Juve también se produjo con un escándalo de fondo: en aquel caso, la publicación del famoso vídeo de Cannavaro inyectándose una sustancia antes de una final de la UEFA cuando todavía era jugador del Parma.


Comentarios
A ver lo que pasa..
Moggi es un personaje muy "succio" la verdad. Solo hace falta escucharlo hablar para notar bastante semejanza con el peor tipo gente que nuestro pais puede producir. Misma actitud conspiradora, mismo pasado obscuro y misma forma de reactionar a las criticas. Yo espero que se vaya o que lo echen pero lo veo muy dificil por el poder que tiene en en "calcio". No me gusta ni como hombre ni por la antipatica imagen del equipo que el contribuye a crear.
Pero, a parte esto, no me parece que en concreto haya surgido algo tan scandoloso para poner en duda la validez de los resultados del equipo, sobre todo en un pais donde el presidente de la "Lega" es tambien el "direttore generale" de uno de los equipos mas importantes. A ver si era solo Moggi que tenia esto tipo de contactos. Ademas no creo sea el unico caso en Europa donde los equipos mas poderosos tienen algun tipo de trato "favorable".
En este caso como en el caso de Cannavaro, me parece que muchos actuan de moralistas cuando mas o menos todos sabemos lo que pasa justo un poco detras de la imagen bonita que se quiere transmitir.
Yo queria ganar la Champion! Pero con un equipo de trentenarios habia que hacer algo de "turnover" a lo largo de la temporada..
Muy muuy mal.
Parece que, segun lo que emerge desde las indagaciones, tampoco serian validos los resultados deportivos conseguidos en Italia en los ultimos años. Estoy muy desilusionado por todo lo que esta pasando y querria renegar loque dije antes. No quiero defender lo que siempre he mas despreciado de mi pais. Hay que aprovechar de esta ocasion para limpiar un mundo que solo ahora se muestra por lo que era de verdad. Solo no me gusta la actitud "ventajista" y "scandalista" que tienen muchos periodicos en Italia en este momento.
Esa foto de Cannavaro ya parece ser vieja cien años. No parece verdad lo que pudo pasar en solo dos semanas. El "calcio" ha caido en un abismo desde el cual serà dificil salir sin algo muy ejemplar.
Espero que quienquiera haya fallado sea sancionado con severidad