
Pintaban muy mal las cosas cuando empezó la temporada la Juventus de Turín. Una sanción muy dura, estrellas que se van, imagen dañada… era difícil encontrar algo positivo. Encima, su eterno rival, el Torino, ascendía a la Serie A. Los ladrones se fueron y la sociedad intentó comenzar de cero. Se fue la base del equipo que ganó, injustamente, los dos últimos scudetto y quedaron los que no quisieron irse, los que no pudieron y los jóvenes que debían suplir a los que se marcharon.
Pero después de esta última jornada, la Juventus vuelve a donde le corresponde. El año que viene estará en la Serie A. Y lo mismo que se mereció descender se ha ganado el derecho a volver al Olimpo de Italia. Porque su dominio ha sido incuestionable, claro y durante toda la campaña. Prueba de ello es que ha conseguido su objetivo tres jornadas antes del final del campeonato. La sanción al final se rebajó y sus consecuencias no fueron graves, como para ningún afectado. Y los grandes lo siguen siendo, también en campos más pequeños y con menos opciones de explotar la técnica.
Los de Turín ganaron la pasada jornada por 5 a 1 al Arezzo de Antonio Conte, un clásico del equipo juventino. Si ha habido alguien que ha destacado por encima del resto, ése ha sido Alessandro Del Piero. El eterno capitán ha sido el primero que ha levantado la cabeza en todos los campos de Italia y ha enseñado a todos el amor que tiene por su equipo. Un amor eterno, sin fisuras ni infidelidades. Además, su calidad ha seguido con él y le ha llevado a marcar 20 goles, siendo pichichi hasta el momento.
Pero junto a él ha habido más clásicos que lo han dado todo. Algunos como Buffon o Nedved por decisión propia, y otros como Trezeguet o Camoranesi por decisión del club. Pero los cuatro hombres más importantes que les quedaban a los bianconeri han cumplido. Ellos han sido la experiencia del equipo. Pero también la calidad y la lucha que se necesita para batir a cualquier equipo de la segunda categoría italiana.
La otra parte de la victoria hay que agradecérsela a los jóvenes. Los Balzaretti, Chiellini o Palladino también han aportado lo que tenían para que el infierno sólo durase un año. Pero lo más importante es que son jóvenes que se merecen jugar en la Serie A, que van a hacerlo y que, de mantenerlos, darán un gran servicio y volverán a llevar a su equipo a lo más alto, donde debe estar.
Pero lo mejor del ascenso de la Juventus es que con su triunfo ganamos todos. Los jugadores, su afición y los amantes del calcio. Porque el año que viene todo volverá a su rumbo. Tendremos a los más grandes luchando por el triunfo, con los mejores jugadores en el campo y la máxima emoción hasta el final. Europa tendrá que esperar otro año. Pero la Juventus ha vuelto.


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