Spaguetti Western: Qué asco

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Roma incidentes
Antes tenía mis dudas, pero desde el domingo es una certeza para mi conciencia y mi razón. El ser humano, por naturaleza y sin remedio, es imbécil. Añadiría varios adjetivos mucho más descriptivos y realistas, pero mi educación no me lo permite. Aún así, lo que estamos viendo desde el domingo en Italia me da verdadero asco. Me provoca rabia, cabreo, angustia. Saber que algo tan aparentemente inofensivo como el fútbol provoca tanta mierda, me infunde el deseo de hacer desaparecer todo lo que tenga que ver con este deporte en mi vida.

Lo que está pasando estos días en Italia no debe dejar indiferente a ninguno. Es demasiado grave como para dejarlo pasar. Sin entrar en el grave error del policía que disparó el arma, que no seré yo quien le culpe, hay otras actitudes respecto a este tema que conviene analizar. Porque dentro de la imbecilidad como cualidad innata del ser humano, puedo distinguir varios tipos en esta nueva desgracia.

Por un lado están los imbéciles que llevan consigo el grado de payaso. Los radicales asquerosos que se pelean en una gasolinera por el mero hecho de ser de un equipo distinto al suyo. Que un paisano tuyo lleve la camiseta de la Lazio o de la Juventus no es motivo para que le pegues un puñetazo. Nadie jamás podrá convencerme de lo contrario. Ni a mí, ni a millones de personas que tenemos la cabeza en perfecto estado, con dos dedos de frente. Por eso, si hay gente que no la tiene correctamente, se deben tomar medidas inmediatas, severas y sin posibilidad de réplica. Pero ya.

Por otro, están los imbéciles ingenuos, ignorantes e incompetentes. Son los que, después de haber muerto un hincha italiano, deciden que no pasa nada y que siga la competición. En cierto modo son culpables indirectos de que esto ocurra. Los dirigentes de Italia y de todos los países en general son en su gran mayoría pertenecientes a este grupo. Si un “aficionado” lanza una bengala, provoca una pelea o rompe una valla, como en el caso de los tifosi del Atalanta, se le coge los datos, se le ficha, y no vuelve a pasar a un estadio de fútbol en su vida. ¿Es tan difícil señor Matarrese? Sí, porque es usted imbécil. Ya lo demostró la temporada pasada con la tragedia de Sicilia.

Y por último, están los imbéciles que merecen la cárcel. Aquéllos que no tienen suficiente con lo que pasó el año pasado ni con la muerte de un hombre unas horas antes. No. Este último grupo, el más numeroso, prefiere salir a la capital de su país a destrozar la ciudad entera. Su ciudad. Si para ello tienen que juntarse con unos a los que el resto del año les tienen odio y les pegarían con mucho gusto, lo hacen. Los aficionados de la Lazio y de la Roma ya son oficialmente los jefes de este último grupo. Si por mí fuera, iban todos un año a la cárcel. Sin fianza.

Me nombro portavoz de las personas normales y decentes y solicito que se tomen medidas ya para los tres grupos que he descrito anteriormente. Para que sea la última vez que tenga que escribir de algo que no sea fútbol. Y para que pueda pensar en este deporte sin sentir asco.

En NdF | No quiero dar protagonismo a los violentos

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Comentarios

  • 1

    Avatar de Garrincha7 !

    Chapeau!!

    Firmo punto por punto todo lo que manifiestas. Ayer estaba en Milan pues fui a ver el partido con unos amigos (de ello escribí en Café Fútbol) y la verdad fue muy triste lo acontecido.

    Ojalá no volvamos a verlo jamás en ningún lugar, ni en Italia, ni en Argentina ni aquí.

    Un saludo!!

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