Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Hoy es la Gran Final. El momento que hemos soñado poder vivir cada una de las millones de personas que alguna vez hemos pateado un balón. ¿A quién no le gustaría poder jugar hoy el partido de todos los partidos?.
Pero cuando un sueño se acerca, cuando amenaza con dejar de ser sueño para convertirse en realidad, lo hace lo hace acompañado de miedos. ¿Será todo tal y como lo hemos soñado? ¿Realmente nos hará felices aquello que tantas veces hemos anhelado?
Ayer, antes de dormir, pensaba en cómo estarían pasando esa misma noche para mí placida los jugadores a los que hoy espera la cita de su vida. ¿En qué habrán ocupado sus pensamientos? ¿Qué habrá pasado por sus cabezas la noche que precede al día más soñado? Decía Dostoievski que los peores momentos de un condenado a muerte son los que preceden inmediatamente a la ejecución de la condena, que es entonces cuando la mente gira tan velozmente, y el tiempo pasa tan lentamente, que hay espacio suficiente para que toda tu vida pase por tu cabeza. En el caso de los jugadores que hoy saltarán al campo, es algo soñado lo que va a acontecer, pero creo que el estado de agitación mental de las horas anteriores al gran hecho, es muy parecido. En su caso, el tiempo previo a la gran cita, también se empeña en pasar más lento que lo que le es exigible, en hacerse terriblemente presente. Yo me pregunto, ¿en qué se invierte? ¿qué pasa por esas cabezas?
Leer más