
Los tiempos han cambiado: aunque no imposible, es realmente complicado ver hoy en día a un one club man, o sencillamente a un futbolista que, una vez pasados sus mejores días, buscasen un destino menor en las mismas ligas donde fueron los mejores. Fue el caso de Di Stefano con el Espanyol o Cruyff con el Levante. En los tiempos actuales no extraña ver cómo los grandes futbolistas viven el ocaso de sus carreras en países que antes no sonaban a fútbol, pero no es nada nuevo: ya en su día Pelé y Beckenbauer sorprendieron a todos anunciando su llegada a la liga estadounidense para defender el escudo del Cosmos de Nueva York (también Cruyff jugó en Los Ángeles y en Washington), pero lo que antes eran casos aislados hoy es costumbre arraigada y ya no sorprende ver cómo los que fueron los mejores futbolistas del mundo eligen destinos como Catar, China o Rusia (aunque ésta se podría considerar ya como una liga fuerte) para vivir una nueva experiencia y firmar suculentos contratos en competiciones ávidas de estrellas que atraigan la atención del público y la mirada del mundo. Veamos a continuación algunos de los casos más sonados de estos futbolistas que un día lo fueron todo y se resisten a dejar de pisar el césped.











