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	<title>Notas de Fútbol</title>
	<link>http://www.notasdefutbol.com</link>
	<description>Weblog colectivo dedicado al mundo del fútbol y todo lo que le rodea.</description>
	<pubDate>Thu, 22 Nov 2007 13:28:32 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[Luis Fabiano evita otro Maracanazo]]></title>
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      <pubDate>Thu, 22 Nov 2007 13:25:30 GMT</pubDate>
      <author>Santi Plaza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image9820" src="http://img.notasdefutbol.com/2007/11/lfabiano.jpg" class="centro" alt="Luis Fabiano" /></p>

	<p>El fantasma del <em>Maracanazo</em> sobrevoló ayer São Paulo cuando un rejuvenecido <strong>Sebastián Abreu</strong> adelantaba a los uruguayos ante Brasil en su propia cancha. Pero no era el gol lo peor para la <em>canarinha</em>, sino el <strong>absoluto baño que los celestes le estaban dando a Brasil,</strong> creando una ocasión tras otra sólo marradas gracias a la actuación del guardameta y a imprecisiones en la definición, que hubiera dado al traste definitivamente con un Brasil muy voluntarioso pero con poca imaginación. Jamás pensé que pudiera ver a Brasil sin imaginación.</p>

	<p>Uruguay salió con las ideas muy claras, muy inspirado y con la lección táctica bien aprendida: cada vez que <strong>Ronaldinho, Robinho</strong> o <strong>Kaká</strong> recibían el balón, tenían encima a dos charrúas que no les dejaban pensar. Ante esta presión, sólo el milanista parecía conocer la fórmula del desmarque y protagonizó las mejores jugadas de su selección, confirmándose una vez más como el gran astro que es. Una vez que los celestes robaban la pelota, la movían perfectamente y superaban con pases precisos la oposición de la medular <em>canarinha,</em> hasta llegar a las inmediaciones de Júlio César.<a name="more"></a></p>

	<p>Dunga se desesperaba en el banquillo. Antes del encuentro sus jugadores eran todo pasión y voluntad. Kaká los reunió a todos sobre el césped, formando un círculo y arengando a los suyos como el líder natural que es. Desde el pitido inicial, la presión y el buen hacer de Uruguay estaban dando al traste con su planteamiento. El cuestionado técnico fue ayer el mayor beneficiado de la inesperada remontada &#8211; inesperada a tenor de cómo se estaba desarrollando el encuentro-. Suya fue la decisión de poner a <strong>Luis Fabiano</strong> de titular, que había sido incluido en la convocatoria por la baja de Afonso, en detrimento de Vágner Love. El sevillista no decepcionó a su antigua afición del <strong>Morumbi</strong> y fue el autor de los dos tantos que certificaron la victoria brasileña.</p>

	<p>Tampoco le tembló el pulso a Dunga cuanto tuvo que sacar del campo a un <strong>desacertado Ronaldinho.</strong> Eso sí, sólo cuando Brasil ya estaba por delante, y para cambiarlo por un centrocampista de corte defensivo como <strong>Josué.</strong> La entrada de Josué dio más consistencia a la medular local y aumentó la posesión, pero Uruguay seguía dominando y creando ocasiones de gol. Los celestes desperdiciaron la ocasión de permanecer invictos ante Brasil- llevaban ocho años sin perder ante el <em>pentacampeão</em> &#8211; y de dejarlo fuera momentáneamente de los puestos que dan la clasificación para el Mundial de Sudáfrica.</p>

	<p>El olfato de Luis Fabiano y la pasión de los brasileños salvaron a Dunga de los abucheos. El seleccionador está intentando imprimir en el equipo del <em>jogo bonito</em> el mismo equilibrio y carácter que él aportaba a la Seleção de los <strong>Romário, Bebeto</strong> y compañía. Sus ideas están claras, pero los jugadores parece que no acaban de dibujarla sobre el campo. Los resultados, por ahora, le están siendo favorables, pero a veces tal y como sucedió ayer, Brasil juega demasiado con fuego. El haber ganado al mejor Uruguay que he visto en los últimos años habla de su indiscutible potencial. Pero la desidia y falta de concentración de algunos jugadores sobre el campo puede causarles algún mal trago. Dunga tiene tiempo para acabar de perfilar su peculiar engranaje.</p>


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    </item>
	
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      <title><![CDATA[La nueva camiseta de Brasil]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2007/11/16-la-nueva-camiseta-de-brasil</link>
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      <pubDate>Fri, 16 Nov 2007 12:06:08 GMT</pubDate>
      <author>Santi Plaza</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image9781" src="http://img.notasdefutbol.com/2007/11/nueva-camsieta.jpg" class="centro" alt="nueva-camsieta.jpg" /></p>

	<p>Brasil, al igual que otras selecciones durante esta semana, ha presentado su nueva camiseta que lucirá en el encuentro del próximo miércoles ante Uruguay. El diseño está <strong>inspirado en la indumentaria que los brasileños llevaron en el Mundial de 1958</strong>, el primero que lograron hace casi cincuenta años y que encumbró al estrellato a un joven Pelé.</p>

	<p>No es casualidad que el rival elegido para estrenar la nueva camiseta sea nada menos que Uruguay. De hecho, <strong>el origen de la combinación de colores de la <em>canarinha</em> se encuentra precisamente en la famosa final del Mundial de 1950</strong>, conocida como el <em>Maracanazo,</em> cuando los charrúas sorprendieron a todo el mundo arrebatando a Brasil un título que todos pensaban que caería del bando local. </p>

	<p>Fue tal el legado de tristeza que el <em>Maracanazo</em> dejó en las ciudades brasileñas, que se quiso borrar casi todo lo que recordaba a aquel desastre. Había una mentalidad general de que Brasil podría llegar a ser un gran país en el concierto internacional si era capaz de demostrar que era el mejor país en el deporte más universal, y perder aquella final no hizo sino tener más ganas de conseguir el máximo trofeo futbolístico. <strong>Había que cambiar cosas, empezando por la camiseta, que por aquel entonces era blanca.</strong><a name="more"></a></p>

	<p>Durante el mundial de 1950, así como antes en su historia, Brasil vestía de blanco. Tras la derrota ante Uruguay, salió un concurso para el diseño de la nueva indumentaria de Brasil, con la condición de que incluyera los <strong>cuatro colores de la bandera nacional,</strong> es decir, verde, amarillo, azul y blanco.</p>

	<p>&#8220;Hice muchos bocetos, más de cien, hasta que encontré la combinación que a mi parecer mejor conjuntaba. La camiseta amarilla, con detalles verdes, calzón azul y las medias blancas&#8221;. Explica <strong>Aldyr Garcia Schlee,</strong> que en diciembre de 1953 se enteraba por la prensa de que su diseño era el elegido.</p>

	<p>Schlee no sólo destacó como diseñador. También es escritor y fue profesor universitario durante el convulso periodo de dictadura militar en Brasil (1964-1985). A causa de sus ideas izquierdistas, fue investigado en numerosas ocasiones y finalmente arrestado y expulsado de la universidad, lo que lo convertía casi en un proscrito. &#8220;Me costaba encontrar un simple trabajo para sobrevivir&#8221;, explica. </p>


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      <title><![CDATA[Decepciones en el Mundial (I)]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/07/13-decepciones-en-el-mundial-i</link>
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      <pubDate>Thu, 13 Jul 2006 12:13:54 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="derecha" alt="dinhostrozao.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/dinhostrozao.jpg" width="180" height="250" /> <em>Comenzamos aquí una miniserie sobre algunos jugadores y equipos de los que, en general, se esperaba más en el Campeonato del Mundo.</em> </p>
<p><strong>Ronaldinho</strong> personifica mejor que nadie el fracaso de la selección brasileña en esta Copa del Mundo. El que ha sido unánimemente considerado mejor jugador del Globo por sus fenomenales actuaciones con la camiseta del Barcelona se ha mostrado en Alemania como un jugador individualista, roto en los segundos tiempos por el calor y el esfuerzo físico, y recordando peligrosamente al futbolista que estuve a punto de hundirse en el olvido en el PSG. Es cierto que, debido al sistema de <strong>Parreira</strong>, ha debido ejercer durante muchos minutos de medio centro y esto le ha restado capacidad ofensiva; también es verdad que en la canarinha el <em>Gaucho</em> no posee la autoridad moral que ejerce en un Barça en el que ha ejercido de Mesías (quizá el libre directo contra Francia, a cinco minutos del final, hubiera ido dentro de vestir el crack la camiseta blaugrana, como ha ocurrido en tantas ocasiones); pero aún así, no podrá negarse que este Mundial será una mancha en el expediente del hombre de la sonrisa permanente. Ningún gol y una sola asistencia así lo atestiguan.<br />
<a name="more"></a><br />
Cuando a finales del año pasado se votó el Balón de Oro que ganó Ronaldinho, varios de nosotros escribimos un <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2005/11/16-y-por-que-no-frank-lampard.php">post</a> en el que cuestionábamos la justicia de tal designación, defendiendo que dicho galardón debería haberse otorgado a <strong>Frank Lampard</strong>. Sin embargo, el jugador total que llevaba dos años asombrando a Europa y que ha sido responsable en gran parte del encumbramiento del Chelsea, ha pasado por Alemania como una sombra. Su peso en el equipo ha sido absolutamente irrelevante, desacertado a la hora de filtrar sus famosos pases verticales, lejos del despliegue físico que le ha hecho grande, y negado delante de la portería. Sólo en el partido ante Paraguay pareció cerca de su verdadero nivel. Además, la confianza depositada en él por<strong> Eriksson </strong>fue tal que el míster prefirió sacar de su demarcación a <strong>Gerrard</strong> (en mucha mejor forma) para darle a Frank el puesto en el que mejor se desenvuelve; una decisión lógica a priori, pero que con el devenir del torneo fue tornándose cada vez más dañina para los <em>pross</em>. Sin duda, una parte importante del fracaso de los ingleses debe cargarse sobre las espaldas de su jugador franquicia.
</p>
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      <title><![CDATA[Francia acaba con la mentira brasileña]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/07/01-francia-acaba-con-la-mentira-brasilena</link>
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      <pubDate>Sat, 01 Jul 2006 21:57:36 GMT</pubDate>
      <author>Miguel Gutiérrez</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="centro" alt="brasil_francia.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/brasil_francia.jpg" width="396" height="217" /><br />Algunos <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/03/10-ganara-brasil-el-mundial-s.php">nos lo habíamos creído</a>. Pensábamos que, con tantos y tan buenos jugadores, era imposible que Brasil jugara mal al fútbol. Y no es que haya jugado mal. Es que ha dado pena.</p>
<p>Aunque Inglaterra se lo ha puesto difícil, Brasil ha sido, posiblemente, la peor de las 32 selecciones del Mundial en relación calidad - juego. Era el favorito unánime, pero deja el torneo en cuartos de final. Eso que para España es un fracaso, allí, directamente provoca suicidios. Francia, que ante Suiza y <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/19-corea-castiga-a-domenech.php">Corea</a> parecía un equipo esclerótico, le ha pasado por encima, y muy especialmente en los veinte primeros minutos de la segunda parte. <strong>Zidane</strong> y <strong>Vieira</strong>, los dueños del partido, han puesto a la <em>canarinha </em>a perseguir sombras en un partido memorable. El mediocentro de la Juve está inmenso. Aparece en todos sitios, y a su habitual solidez une un inesperado protagonismo en el juego de ataque: de un derechazo a la media vuelta abrió la lata frente a Togo y con un cabezazo mandó fuera del Mundial a España. Frente a Brasil, Vieira, con su despliegue atrás y adelante, ha vuelto a ser un dolor de muelas.<br />
<a name="more"></a><br />
Zidane merece su propio capítulo. Hoy ya sabemos que le quedan dos partidos para convertirse en ex jugador, aunque algunos le hayan colgado esa etiqueta mucho antes. Cuando Francia, sin Zidane, derrotó a Togo (2-0), a más de un iluminado se le ocurrió aprovechar semejante <em>hazaña</em> para señalar cuál era el cáncer de la selección. <strong>Domenech </strong>debía olvidarse de él si quería no ya hacer algo en el Mundial, sino simplemente derrotar a España. Hubo incluso quien dijo que Zidane era el motivo por el que Francia llevaba ocho años sin ganar un partido en el Mundial, obviando además que en la cita de 2002 sólo pudo jugar un partido. Frente a Brasil, Zidane no se ha librado de sus característicos goterones de sudor resbalando barbilla abajo, pero ha recuperado su versión más sublime. Su repertorio se irá con él. Es intransferible.</p>
<p>Tal es la estatura de Zidane y Vieira que <strong>Henry</strong>, el jefe supremo del Arsenal, no es más que un secundario. El gol de la victoria, eso sí, llevó su firma. De forma inesperada, Francia ha acabado con la mentira brasileña de <strong>Carlos Alberto Parreira</strong>. Criticado por su conservadurismo, el seleccionador brasileño aún podía sacar de la chistera una <em>genialidad</em> más: sacó de la alineación a <strong>Adriano</strong>, tan fuera de sitio que ha llegado a parecer un tronco, para reforzar el centro del campo con <strong>Juninho Pernambucano</strong>. Ni así olió la pelota Brasil, que a lo largo del torneo ha destilado una fuerte sensación de autocomplacencia. Sus futbolistas parecían convencidos de que los partidos acabarían cayendo sólo con la mística de su camiseta y la inferioridad del rival de turno, fuese el que fuese. Muy al contrario, la <em>canarinha</em> tuvo su primera ocasión clara de gol en el minuto 85. <strong>Ronaldo</strong>, bien sujeto, apareció poco y al final. Y ni <strong>Kaká</strong>, que ha ido de más a menos en el torneo, ni <strong>Ronaldinho</strong> le pusieron al ataque la menor pizca de picante. La participación mundialista del último Balón de Oro ha sido el colmo de la intrascendencia. Una decepción mayúscula en consonancia con la de todo su equipo, que no ha sido sino una gran mentira. No tenían la obligación de convertir cada partido en un <em>spot</em>, pero tampoco la de racanear de esa forma ante la mirada expectante de medio planeta. Tienen lo que merecen. Y <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/21-1998-el-mundial-de-francia.php">la admirable Francia del 98</a>, tan crepuscular como admirable en sus estertores finales, también.
</p>
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      <title><![CDATA[¿Y con quién vamos ahora?]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/28-y-con-quien-vamos-ahora</link>
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      <pubDate>Wed, 28 Jun 2006 15:17:26 GMT</pubDate>
      <author>Borja Barba</author>
      <description><![CDATA[<p><img alt="portugal_06.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/portugal_06.jpg" width="183" height="235" class="derecha" />Eliminada <strong>España</strong> en el presente Campeonato del Mundo, es el momento de disfrutar del fútbol en su plenitud con lo que nos queda. Sin necesidad de andar preocupándonos por si nos conviene más la victoria de uno u otro equipo para los intereses futuros de nuestra selección, a partir de las eliminatorias de cuartos de final que se disputarán el viernes y el sábado, los aficionados al fútbol podremos deleitarnos sin presiones con el juego y apreciar el espectáculo de un Mundial a pesar de que nuestro equipo ya no esté en Alemania. Puede ser un consuelo muy tonto y muy simple, pero <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/24-mexico-argentina-y-la-injust.php">como bien dijo el compañero scratchy hace unos días parafraseando a Andrea Zanoni</a>, lo ideal es no ser seguidor de ninguno de los equipos en liza, para así disfrutar con plenitud del espectáculo.</p>
<p>Y en esa tesitura nos encontramos, tristemente, ahora los españoles. Con el cuadro de cuartos de final ya completado, y ante la ausencia de España, todos nos decantaremos por algún equipo, en función de nuestras simpatías, del fútbol que hayan practicado, o de cualesquiera motivos dispares. Galder razonaba de manera interesante sobre el tema hace unas semanas, os recomiendo <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/05-por-que-voy-con-quien-voy.php">su artículo</a>.<br />
<a name="more"></a><br />
¿Con qué selección vamos ahora que ya no está España en el Mundial? ¿Tenéis preferencia por alguno de los equipos supervivientes? Desgraciadamente parece que ninguna selección de las clasificadas para cuartos está desarrollando un juego excesivamente brillante y que invite a unirse a su causa. Quizá <strong>Argentina</strong> sea la que, por momentos, ha hecho mejor fútbol de las que quedan, aunque su victoria ante México en octavos no fue todo lo &#8220;simpática&#8221; que debería. Además, nos unen lazos de sangre y culturales, y esos son factores que siempre se tienen en cuenta.</p>
<p>Tal vez nuestros entrañables vecinos de <strong>Portugal</strong>, con un equipo que mezcla sabiamente veteranía y juventud a partes iguales, y que se ha colado como uno de los &#8220;modestos&#8221; ante equipos de la tradición y potencial de Inglaterra, Brasil o Italia. O la propia <strong>Francia</strong>, que a pesar de habernos eliminado, cuenta en sus filas con el mejor jugador de los últimos tiempos, y al que casi todos deseamos la despedida del fútbol más feliz posible. O la sorprendente <strong>Ucrania</strong> de Andriy Shevchenko, que tras caer ante España de manera estrepitosa, supo rehacerse a sí misma y ya está en cuartos en el Mundial de su debut.</p>
<p>Yo aún no lo tengo muy claro. Sé qué selecciones no me gustaría que ganasen, pero tampoco tengo claro cuál me gustaría que lo hiciese. En fin, lo dicho, ahora que ya no sufriremos más por nuestro equipo, disfrutemos del espectáculo.
</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[2002: Ronaldo corona al pentacampeón]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/27-2002-ronaldo-corona-al-pentacampeon</link>
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      <pubDate>Tue, 27 Jun 2006 10:18:18 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="centro" alt="brazil-2002.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/brazil-2002.jpg" width="384" height="258" /><br />
<em>[Con este post concluye nuestra serie sobre las finales de la Copa del Mundo. Esperamos que os haya gustado]</em></p>
<p>En su loable afán de globalización, la FIFA decidió que el Mundial se disputara en 2002 fuera de su dominio habitual de Europa y América. Además, siguiendo una tendencia que se está imponiendo últimamente, se otorgó por primera vez la organización a dos países, <strong>Corea </strong>y <strong>Japón</strong>. El experimento resultó un éxito.</p>
<p>Futbolísticamente, dos tendencias marcaron el campeonato. Por una parte, se pudo comprobar un predominio de las tácticas defensivas, y una utilización generalizada del doble (o incluso triple) pivote en el centro del campo, que había puesto de moda cuatro años antes la Francia triunfadora de Jacquet; ya se sabe que los sistemas ganadores se imponen. Estas estrategias igualaron a los equipos por abajo, primando la destrucción sobre la creación, y trajeron como consecuencia una lluvia de sorpresas. Así, tembló el orden establecido del fútbol con la eliminación en primera ronda de clásicos como <strong>Francia</strong> (vigente campeón) o <strong>Argentina</strong>, o la presencia en semifinales de <strong>Corea del Sur</strong> y <strong>Turquía</strong>, selecciones sin gran pedigrí futbolístico.<br />
<a name="more"></a><br />
Paradójicamente, sin embargo, la final presentó un inédito choque de trenes entre <strong>Alemania</strong> y <strong>Brasil</strong>, las dos selecciones históricamente más laureadas del fútbol europeo y americano, respectivamente. Sin embargo, salvo en momentos puntuales, ninguna de las dos había fascinado con su fútbol. También pocas veces la atención hacia las selecciones finalistas había estado tan focalizada en sus futbolistas estrella, el arquero <strong>Oliver Kahn</strong> y el delantero <strong>Ronaldo</strong>. En cierto modo, ambos jugadores simbolizaban los estilos de sus selecciones.</p>
<p>Tomemos, por ejemplo, a la <em>canarinha</em>. El seleccionador Luiz Felipe Scolari, convencido de que la inmensa calidad arriba de los atacantes brasileños debía ser suficiente para resolver la mayoría de los partidos, decidió blindar a la <em>seleçao</em> con tres centrocampistas de brega como <strong>Gilberto</strong>, <strong>Kleberson</strong> y <strong>Edmilson</strong>. El técnico renovó moderadamente el equipo que había salido subcampeón cuatro años antes, con un buen portero (<strong>Marcos</strong>), dos centrales fuertes y poderosos como <strong>Lucio</strong> y el discutido <strong>Roque Junior</strong> y el talento emergente de <strong>Ronaldinho</strong> por el centro. Seguían en el equipo los estupendos laterales <strong>Cafú </strong>y <strong>Roberto Carlos</strong> y la demoledora <em>doble R</em>, <strong>Rivaldo </strong>y Ronaldo.</p>
<p>La atención mediática estaba concentrada esencialmente en este último. Ronaldo, tras protagonizar en el Barcelona una de las más fulgurantes apariciones en el fútbol moderno, se había visto envuelto en una extraña polémica a raíz de la final del Mundial anterior y había sufrido tres años de inactividad por gravísimas lesiones que hicieron peligrar seriamente su carrera como futbolista. Todo el mundo estaba pendiente del regreso de los infiernos del gran ídolo, y lo que ocurrió forma ya parte de la Historia del fútbol.</p>
<p><img class="izquierda_sinmarco" alt="logo%20mundial%202002.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/logo%2520mundial%25202002.jpg" width="156" height="209" /> El festival Ronaldo comenzó en la fase previa, donde Brasil venció a Turquía y apabulló a Costa Rica y China. Tres goles del ídolo resucitado, y diez en total para un equipo brasileño que transmitía mejores vibraciones que en Francia y se mostraba mucho más sólido y creativo. Los automatismos, algo de lo que llevaba adoleciendo bastante tiempo Brasil, estaban apareciendo, y eso hay que ponerlo en la cuenta del técnico.</p>
<p>Los brasileños vivieron en octavos de final quizá su partido más comprometido de la Copa del Mundo, ante un rival venido a menos como Bélgica, invisible en el concierto internacional desde 1986. El equipo europeo martirizó a Brasil con el poderío de Mpenza, la movilidad de Walem y la sabiduría del capitán Wilmots, y sólo pudo resolver el partido con sus habituales fogonazos de calidad y grandes dosis de suerte. El portero Marcos se erigió en héroe, el árbitro jamaicano <strong>Prendergast</strong> anuló un gol absolutamente legal de Wilmots, y sólo una media vuelta sensacional de Rivaldo en el ecuador de la segunda puso el partido de cara a los sudamericanos. Rondando ya el final y con los belgas volcados, llegó puntual Ronaldo a su cita con el gol. Había marcado en todos los partidos.</p>
<p>La siguiente ronda deparaba un clásico de fuste: Brasil contra la Inglaterra italianizada del sueco<strong> Eriksson</strong>. Fue un choque protagonizado de punta a punta por Ronaldinho, en su única actuación estelar hasta el momento en la gran cita. Se adelantó Inglaterra en un grave error del central Lucio, pero Brasil supo remontar el choque con suficiencia, subido a la chepa de sus fantásticos carrileros y, sobre todo, del Gaucho. Primero inventó <em>Dinho</em> un slalom prodigioso que remachó Rivaldo; después clavó una falta lateral que tienta a pensar antes en el genio que en la fortuna; y finalmente se fugó del partido por una agresión estúpida a Mills. La última media hora fue manejada con suficiencia por un Brasil en inferioridad, mientras que Inglaterra demostró su incapacidad para la creación de fútbol ofensivo. <strong>Beckham</strong>, horrible toda la noche y culpable en parte del primer gol brasileño, cargó ante su país con la culpa de la derrota.</p>
<p>En el último escalón antes de la final esperaba a la <em>seleçao</em> la sorprendente Turquía, semifinalista después de llevar casi cincuenta años sin acudir al máximo torneo (aquel bambino de Roma&#8230;). Fue un encuentro espléndido, un momento de esperanza en medio del mar de juego trabado y espeso que había sido la tónica general del campeonato. Partido de ida y vuelta, con los diminutos <strong>Bastürk</strong> y <strong>Emre</strong> gobernando por parte otomana, la doble R a todo tren del lado carioca, y los porteros Marcos y Rüstü Recber haciéndose grandes bajo las palos. El estupendo espectáculo, sin embargo, sólo fue coronado con un gol, un remate seco por donde parecía que el balón no podría pasar: el redivivo Ronaldo había colocado a su equipo a las puertas de la gloria.</p>
<p>En el otro lado del ring, la Alemania que entrenaba <strong>Rudi Völler</strong> era un compendio de todas la virtudes y defectos que han llevado al fútbol germano a ser lo que es: fortaleza física y defensiva, fe en la victoria, escaso toque y calidad, poderío insultante en el juego aéreo, graves problemas en el combinativo. El ex-delantero del Inter había construido su equipo a partir de la fortaleza defensiva que daban los centrales<strong> Linke</strong> y <strong>Metzelder</strong>, la capacidad de liderazgo y seguridad de Oliver Kahn, la llegada de su estrella <strong>Ballack</strong>, la capacidad inventiva de Schneider y destructiva de <strong>Frings</strong> y <strong>Ramelow</strong>, y el instinto goleador de <strong>Miroslav Klose</strong>. Faltaba ese jugador diferente que siempre ha dado el necesario plus de inventiva al fútbol teutón en esos momentos en que la automatización degenera en previsibilidad, pero ese futbolista no existía en ese momento.</p>
<p>El debut de la <em>Mannschaft</em> en la Copa, de todos modos, fue sonado: un 8-0 a Arabia Saudita, con hatrick de Klose incluido. Desde 1982 no se vivía en un Mundial una goleada tan desorbitada. Sin embargo, el resto de la primera fase, ante Irlanda y Camerún, fue más o menos mediocre, con una empate y una victoria ante los africanos en un partido violentísimo. Esta batalla dejó a Alemania en cuadro para afrontar los octavos de final, donde esperaba Paraguay. El partido ante el equipo guaraní -otra muralla- fue horroroso, con dos equipos sin sombra de inventiva poniendo la pelota en el aire una vez tras otra;  resolvió Alemania en el último minuto, como lo ha hecho docenas de partidos; centro de Schneider, gol de Neuville.</p>
<p>Los cuartos emparejaron a los alemanes con Estados Unidos, un equipo divertido para el espectador, con un punto anárquico. Los americanos trataban de emular la gesta de 1930, donde fueron semifinalistas, y  acababan de eliminar a México, rival ancestral. Estados Unidos puso todo el fútbol, con sensacional partido de <strong>Reyna</strong> y <strong>Donovan</strong>, y multitud de ocasiones, todas desbaratadas por un heroico Kahn. Alemania aportó cincuenta mil pelotazos, la mayoría de ellos de Christian Ziege desde la parte izquierda. Y el gol, claro, que lo metió Ballack de cabeza como lo pudo meter cualquiera.</p>
<p>En semifinales aparecía un rival que había superado claramente las expectativas: la anfitriona Corea del Sur. Con el fútbol abnegado que predicaba <strong>Guus Hiddink</strong>, el apoyo incondicional de su maravillosa afición y escandalosas ayudas arbitrales, Corea había eliminado a dos rivales de tanto peso como Italia y España, y el país entero vivía en una nube. Pero para vencer a Alemania en una semifinal de un Mundial hace falta bastante más que todo esto. Otro partido trabado, sin toque, sin genio, sin nadie que destacase. Una oportunidad para cada equipo: la de <strong>Lee</strong> la sacó Kahn, y como no podía ser de otra manera, el doble remate de Ballack significó el pase. Alemania, con tres goles en tres partidos, se había plantado al final del camino.</p>
<p>Con este bagaje decepcionante, los europeos comparecieron en Yokohama como víctima propiciatoria de la fantasía brasileira. Sin embargo, y por primera vez desde que comenzase la fase decisiva del Mundial, el equipo alemán se levantó por encima de sus defectos para erigirse en un rival de cuidado para Brasil. Y también para construir una gran final, donde faltó Michael Ballack, sancionado. Quizá su presencia hubiese cambiado el signo del encuentro.</p>
<p>Desde el comienzo del partido se vio que esta Alemania no tenía nada que ver con el patético combinado que había aburrido durante semanas. Los primeros quince minutos los teutones desarmaron el ímpetu de Brasil, echaron la bola al piso y sumaron sus dos primeras ocasiones de gol, que marró Schneider. El pequeño centrocampista del Leverkusen, en un gran comienzo, aportaba el plus creativo que necesitaba el conjunto europeo, mientras el rocoso trivote Hamann-Frings-Jeremies cortocircuitaba a Brasil, ahogando a Rivaldo y separándolo de Ronaldinho. Con los laterales obligados a hacer de tales por la presión de los interiores germanos, Brasil se encontraba extraño sobre el césped japonés, huérfano de fútbol y de balón.</p>
<p>Sin embargo, a pesar de la ausencia de entrejuego, Ronaldo se las arregló para crear sus oportunidades en el primer tiempo. Comenzó desperdiciando un estupendo pase de Ronaldinho, siguió poco feliz en un mano a mano con Kahn, y concluyó el primer tiempo exigiendo aún más al <em>Fussball Gött</em>, que rechazó su envenenada media vuelta despejando con el pie. Enchufados de nuevo a la final por obra y gracia de la pólvora de Ronie y el dinamismo de Kleberson – quizá el único medio brasileño que dio nivel en la primera mitad, reventando incluso el larguero con un poderoso trallazo - los cariocas habían conseguido el equilibrio de fuerzas antes del descanso.</p>
<p>El cuarto de hora de recuperación le vino de perlas a los alemanes, que salieron del vestuario con el cuchillo entre los dientes y el rodillo para ultimar el partido. Fueron quince minutos de acoso que pudieron cambiar el signo de la final, si “San Marcos” no hubiera detenido el testarazo de Jens Jeremies y, sobre todo, el <em>friqui</em> de Neuville que viajó del guante del arquero a la madera.</p>
<p>Era el canto del cisne de los germanos, pues tras unos minutos de <em>impasse</em>, llegó la jugada histórica. Rivaldo lanza un cañonazo envenenado y raso, la pelota escapa unos centímetros de las manos de Oliver Kahn y por allí aparece Ronaldo como una centella para marcar el primero con la frialdad de los superclases. Un gol aparentemente fácil, pero nadie olió la sangre que llevaba impresa ese balón salvo el gran depredador. Y además, lleno de simbolismo: Ronaldo se hacía máximo goleador a la vez que Kahn rompía sus más de 400 minutos de imbatibilidad; el mejor delantero desnudaba al mejor arquero; el ataque vencía a la defensa.</p>
<p>Humillado su símbolo, el equipo de Völler ya no fue el mismo, aunque siguiera percutiendo con esa fe que tan especial hace a esta selección. Sólo bajaron los brazos cuando Ronaldo, siempre él, finalizó una jugada de Kleberson y Rivaldo con un sutil disparo marca de la casa que se alejaba de Kahn mientras buscaba con suave curva el lateral interior de la red. Era el séptimo gol del ariete en el Mundial, hecho inédito en veinticinco años. </p>
<p>Ronaldo se había convertido en el <em>Ave Fénix</em> más inolvidable de la historia del Fútbol, y el <em>penta</em> fue su premio y el de todo Brasil. </p>
<p>ALINEACIONES: <em>Brasil</em>: Marcos, Roberto Carlos, Lucio, Roque Junior, Cafú, Gilberto Silva, Kleberson, Edmilson, Gilberto Silva, Ronaldinho (Juninho m. 85) , Rivaldo y Ronaldo (Denilson m. 90). <em>Alemania</em>: Kahn, Bode (Ziege m. 84), Linke, Metzelder, Ramelow, Jeremies (Asamoah m. 77), Hamann, Schneider, Frings, Klose (Bierhoff m. 74) y Neuville.</p>
<p><object width="425" height="350"><br />
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/5NxiTt1oT3I"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/5NxiTt1oT3I" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"></embed></object>
</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[¿Veteranos o noveles?]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/23-veteranos-o-noveles</link>
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      <pubDate>Fri, 23 Jun 2006 09:31:46 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="izquierda" alt="roniekawa.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/roniekawa.jpg" width="220" height="320" /> Sin ninguna duda, en el segundo tiempo del partido de ayer contra Japón (y en algunas fases del primero) vimos el mejor juego de <strong>Brasil</strong> en el Mundial. Por fin apareció la técnica, la rapidez, el mordiente, los goles y, en definitiva, el espectáculo. Sabemos que la alineación de Brasil cambió, pero ¿en qué mejoró exactamente el equipo?</p>
<p>- La alineación de <strong>Juninho Pernambucano</strong> como medio centro liberó de crear juego a <strong>Kaká</strong> y <strong>Ronaldinho</strong>, que jugaron veinte metros más adelante que hasta ahora. De aquí salió la mejor actuación de <em>Dinho</em> en el campeonato, que por primera vez se pareció al jugador que deslumbra en el Barcelona. Además, el centrocampista del Lyon hizo un gran partido, gol marca de la casa incluido.<br />
- <strong>Gilberto Silva</strong>, volante tapón puro, cubrió a la perfección las espaldas de Juninho, realizando el trabajo oscuro y efectivo para el que está capacitado,e incluso animándose alguna vez a subir al ataque. Tras una gran temporada en el Arsenal, parece ahora mismo varios cuerpos por delante de <strong>Emerson</strong> en su puesto.<br />
<a name="more"></a><br />
- <strong>Ronaldo</strong> ofreció su mejor versión desde que está en el Mundial, activo y peligroso, autor de dos goles y de un rosario de disparos. Con los mediapuntas cerca recibió mucho más juego y aprovechó a la perfección el metro que casi siempre le dieron los centrales nipones. No parece que <strong>Adriano</strong> y él mezclen bien, pues ambos se matan los espacios, y mientras que el primero aún debe demostrar su rendimiento en un gran torneo, Ronaldo empató ayer con Müller como máximo realizador de la Historia de los Mundiales. Además, un <strong>Robinho </strong>en gran forma pide a gritos su lugar en el once.<br />
- <strong>Cicinho</strong> fue un émbolo incansable por la banda derecha, proyectándose con acierto como extremo e incluso dando una asistencia de gol; sin duda debería estar ya por delante de <strong>Cafú</strong>, como lo está de Míchel en el Madrid. Por el otro lado es más dudoso, pues aunque <strong>Melo</strong> ofrece garantías defensivas e incluso marcó un gol, <strong>Roberto Carlos</strong> parece haber llegado en una forma bastante decente al Mundial, y no ha sido de lo peor en los partidos previos de Brasil.</p>
<p>Es cierto que Japón ayer se hundió tras el segundo gol, pero no lo es menos que su nivel no es muy inferior al de Croacia o Australia, por ejemplo. Lo que parece claro es que a muchos nos parece que el equipo que sacó ayer Brasil ofrece muchas más garantías que el presuntamente titular. ¿Se atreverá <strong>Parreira </strong>a saltarse las jerarquías y alinear a los que mejor están? Desde Brasil ya se le presiona en ese sentido, y no sin motivo, porque el Mundial puede depender de ello. Desde luego, lo que sí sabemos es que hasta ayer no sacó la <em>canarinha</em> el <em>jogo bonito</em>.
</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[1998: El Mundial de Francia]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/21-1998-el-mundial-de-francia</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/21-1998-el-mundial-de-francia</guid>
      <pubDate>Wed, 21 Jun 2006 12:54:49 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="centro" alt="francia98.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/francia98.jpg" width="323" height="213" /> </p>
<p>El Mundial de 1998 repetía por segunda vez sede europea, siendo en esta ocasión Francia el país organizador. La FIFA introducía la última novedad relevante en la estructura del torneo, aumentando el número de participantes de 24 a 32, y pasando por tanto de seis a ocho grupos en la fase previa. La segunda fase, la intensa copa a vida o muerte, permaneció intocada. El nuevo sistema trajo rápidamente dos consecuencias positivas: primero, el aumento del interés de la fase previa, al cerrársele la clasificación a los terceros de grupo; y segundo e importante, la auténtica apertura del torneo a los nuevos continentes del fútbol. Por primera vez, el Mundial mereció realmente su nombre.</p>
<p>A su propio torneo, Francia presentó la tercera gran formación de su historia, tras la goleadora selección de <strong>Kopa</strong> y <strong>Just Fontaine</strong> y el exquisito combinado de <strong>Platini</strong>, <strong>Giresse</strong> y <strong>Tigana</strong> de los ochenta. Con una extraordinaria y multirracial generación de futbolistas, un hipotético triunfo de la selección gala se leería como una victoria de la política de integración frente a la exclusión, a la vez que saldaría la deuda del fútbol con el balompié galo, cuyas generaciones antes mencionadas se las llevó el tiempo sin que jamás el preciado torneo pasara por sus manos.<br />
<a name="more"></a><br />
Por supuesto, el eje del equipo anfitrión era <strong>Zinedine Zidane</strong>, del cual poco hay que hablar; baste decir que quizá ha sido el mejor jugador de los últimos diez o quince años. Por delante tenía a un cazagoles modélico como <strong>Trezeguet</strong> - que no jugó la final - y a una bala en <strong>Thierry Henry</strong>. Considerando que la parcela atacante estaba bien cubierta con estos futbolistas (más el estajanovismo de <strong>Guivarc’h</strong>), el técnico <strong>Aimé Jacquet</strong> protegió a estos artistas con un prodigioso entramado defensivo, montando un equipo extremadamente táctico que resultó muy difícil de batir.</p>
<p>Así, el éxito de la Francia ’98 puso de moda la estructura del doble pivote defensivo, que desempeñaron con acierto <strong>Petit</strong> y sobre todo el capitán <strong>Didier Deschamps</strong>; en determinados momentos, incluso, el sistema era reforzado con otro medio de brega como <strong>Karembeu</strong>, con lo cual la tela de araña del centro del campo se tornaba irrompible. Por detrás, perros de presa del nivel de <strong>Lilian Thuram</strong> o <strong>Desailly</strong> y el magnífico lateral <strong>Lizarazu</strong> completaban uno de los equipos más recordados del fútbol moderno.</p>
<p>Sin embargo, el camino de Francia hasta la final del flamante estadio de Saint Denis no fue sencillo ni mucho menos, sino que pareció por momentos un campo de minas. Tras superar la primera fase amable que suele tocar a los anfitriones de la Copa (en la que lo único destacable fue la expulsión de Zidane por agresión) en octavos de final los galos debieron enfrentarse a la selección de Paraguay, verdugo de España. Aunque la diferencia técnica entre ambos equipos era notable, el equipo sudamericano supo llevar el partido a la prórroga a base de oficio y consistencia defensiva. Sólo un tiro a bocajarro del central Blanc tras dejada de Trezeguet consiguió derribar el muro guaraní, y el novedoso gol de oro le dio el pase a los de casa.</p>
<p>En cuartos esperaba Italia y un partido muy similar, terriblemente táctico y desagradable para el espectador. El cero a cero final reflejó con claridad lo ocurrido sobre el césped, y la lotería de los penaltis volvió a ser gafe para los transalpinos; por tercer Mundial consecutivo se despidieron desde los once metros, y en esta ocasión el ejecutor inmediato fue Di Biagio, vía larguero. </p>
<p><img class="derecha_sinmarco" alt="logo98.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/logo98.jpg" width="200" height="161" /> Las semifinales fueron un nuevo ejercicio de agonía para los franceses, esta vez ante Croacia. Los balcánicos disponían de algunas de las individualidades más decisivas del torneo, como el pichichi <strong>Suker</strong>, Jarni o Boban, y además llegaban crecidos tras haber vapuleado a la eterna Alemania. Para colmo de males, un error infantil de Thuram era aprovechado por <em>Sukerman</em> para inaugurar el marcador al inicio de la segunda mitad. Pero como si del más extraordinario e increíble ejercicio de redención se tratase, el defensa de Guadalupe levantó el partido con dos goles (el segundo descomunal), circunstancia absolutamente inédita en uno de los defensores más puros que ha dado el fútbol europeo. Su indomable espíritu llevaba a Francia a la final. A su final.</p>
<p>Como suele ocurrir en el Campeonato del Mundo, el último escollo que debía superar Francia antes de alzarse con su primer trofeo se llamaba Brasil. El equipo carioca, de nuevo dirigido por <strong>Mario Zagallo</strong>, comenzaba a dar síntomas de lo que ha sido la canarinha en los últimos años: una amalgama de estrellas que más o menos están en boca de todos los aficionados, alineadas en sus puestos, sin demasiado orden ni trabajo táctico. En esta ocasión las joyas de la corona eran las mejores versiones de <strong>Ronaldo</strong>, <strong>Rivaldo</strong> y <strong>Roberto Carlos</strong>, a los cuales se unían algunos jugadores en la cuesta abajo como <strong>Bebeto</strong> y <strong>Dunga</strong>, dos centrales rocosos como <strong>Aldair</strong> y <strong>Baiano</strong> y, al igual que en Estados Unidos, un segundo volante tapón. Este papel correspondió en Francia a  <strong>Sampaio</strong>, cuya aportación goleadora fue curiosamente fundamental.</p>
<p>Brasil despachó con autoridad su grupo de la primera fase, a pesar de perder con Noruega el último partido, ya intrascendente. En Octavos el bombo les emparejó con Chile, enemigo notablemente inferior; Brasil resolvió cómodamente la confrontación con dobletes de Sampaio y Ronaldo, pero su juego colectivo seguía dejando serias dudas.</p>
<p>En cuartos, la <em>seleçao</em> se vio duramente exigida por una Dinamarca que se presentó en el césped de Nantes en actitud ofensiva y descarada. Una jugada de picardía de los hermanos Laudrup fue culminada por Jorgensen para poner pronto en ventaja a los nórdicos, aunque dos fogonazos de Bebeto y Rivaldo no tardaron en voltear el marcador. Así se llegó al descanso, y poco después de la reanudación, el pequeño de los hermanos restablecía el empate. Con el partido abierto, la táctica dejaba paso a la individualidad, y así apareció de nuevo el individualista por excelencia, Rivaldo, para firmar el 3-2 con un tirazo marca de la casa. A pesar del acoso danés en el tramo final y la angustia brasileira, ya no se movió el luminoso. Brasil estaba en semifinales, y Dinamarca había proporcionado al gran Michael Laudrup, en su último partido, la despedida que se merecía </p>
<p>Repitiendo el enfrentamiento de cuatro años antes, holandeses y brasileños volvían a verse las caras a un paso de la finalísima. Ronaldo, quién si no, adelantó a los americanos recién comenzado el segundo tiempo, pero Holanda empujó con insistencia y buen fútbol para que Kluivert obtuviera el premio a unos minutos del final. Pero también como cuatro años antes, el partido fue un remar para morir en la orilla para la oranje, pues en la ruleta rusa de los penaltis les volvió a salir cruz. El acierto de los tiradores brasileños y los dos lanzamientos que detuvo Taffarel ponían de nuevo en órbita a Brasil.</p>
<p>Se llegó pues a una final que se preveía como una dura batalla entre el rigor galo y la anarquía brasileña. Sin embargo, y ante la sorpresa generalizada, el partido definitivo resultó el más desequilibrado desde que Italia vapuleara a Alemania en el Santiago Bernabéu, más de quince años antes. El equipo anfitrión,  controló el partido con mano de hierro desde que el marroquí Belqola dio el partido inicial. Desde el comienzo, les bleus amarraron sin piedad a las figuras brasileñas, con Desailly imperial en el centro de la defensa, Thuram minimizando a Roberto Carlos, Petit y Deschamps los amos en el medio, Zidane decisivo. Por parte americana, Rivaldo fue una sombra, y el mejor Ronaldo, con problemas de salud, protagonizó un fracaso mayúsculo del que tardó tiempo en recuperarse.</p>
<p>Francia rompió el partido de la forma más inopinada, con un violento remate de cabeza de Zidane a la media hora de juego. El hombre de las ruletas y los controles imposibles se había aprovechado de una de las suertes más viejas de la historia del fútbol. Pero llegó el gol en ese momento como podía haber llegado antes, en un par de remates del tosco Guivarc’h que no encontraron objetivo.</p>
<p>Pero no estaba escrito que fuera el delantero del Auxerre el héroe de la final.. Esa noche el fútbol había decidido ser justo y darle el protagonismo a Zizou, el jugador que simbolizaba como nadie la integración racial, y también los detalles que hacen inolvidable este juego. Derrotado en dos finales de Champions, tantas veces acusado de borrarse en las grandes ocasiones, dinamitó el partido con el gol que rompía la igualdad, y prácticamente lo cerró, al borde del descanso, en un testarazo calcado al anterior.</p>
<p>La segunda parte se jugó prácticamente a beneficio de inventario, pues no fue Brasil capaz de crear una sola ocasión de gol; sorprendente en principio para tratarse de la selección con más calidad del mundo, pero no al comprobarse el desamparo de los centrocampistas <em>canarinhos</em> en el medio del trivote montado por Jacquet. Sólo algunas subidas del poderoso Cafú por la banda diestra pusieron en algunos problemas a Lizarazu, pero el polémico Barthez vivió el partido más tranquilo que podía haber soñado.Y cuando ya se celebraba el título en las gradas, Petit provocó la catarsis con un estupendo disparo que cerraba la final y daba el título a un dignísimo campeón: Francia.</p>
<p>ALINEACIONES. <em>Francia</em>: Barthez, Lizarazu, Desailly,Thuram, Leboeuf, Deschamps, Djorkaeff (Vieria, m. 74), Zidane, Karembeu (Boghossian m. 56), Petit y Guivarc&#8217;h (Dugarry m. 66). <em>Brasil</em>: Taffarel, Cafú, Baiano, Aldair, Roberto Carlos, Sampaio (Edmundo m. 57), Leonardo (Denilson m. 46), Dunga, Rivaldo, Ronaldo y Bebeto.
</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Brasil, a la final sin despeinarse]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/19-brasil-a-la-final-sin-despeinarse</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/19-brasil-a-la-final-sin-despeinarse</guid>
      <pubDate>Mon, 19 Jun 2006 08:48:52 GMT</pubDate>
      <author>scratchy</author>
      <description><![CDATA[<div class="frase">
No necesitamos seis, con uno o dos goles llegamos a la final</p>
<p><strong><a href="http://www.ole.clarin.com/jsp/v4/pagina.jsp?pagId=1218244&amp;fecha=20060619">Roberto Carlos</a></strong>,<br />jugador de la selección brasileña</p>
</div>
<p>Y sigue diciendo: &#8220;<em>No hablo de Argentina sino de Brasil, que es campeón de América, campeón de la Copa de las Confederaciones y del mundo. Si hay un equipo que debe servir de ejemplo al fútbol del mundo, ese equipo es Brasil</em>&#8220;. A mí me parece que sí habla de Argentina, ¿no? Por algo será&#8230;
</p>
]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué no quiero que gane Brasil]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/18-por-que-no-quiero-que-gane-brasil</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/18-por-que-no-quiero-que-gane-brasil</guid>
      <pubDate>Sun, 18 Jun 2006 19:43:32 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="derecha" alt="adriron.JPG" src="http://img.notasdefutbol.com/adriron.JPG" width="199" height="312" /> &#8230;porque he sido bombardeado durante meses con la idea de iba a ser un privilegiado por poder disfrutar de una <em>seleçao</em> única en la Historia del Fútbol, y después perder 180 minutos de mi vida delante del televisor me siento estafado. Sólo son marketing.</p>
<p>&#8230;porque el tan cacareado <em>jogo bonito</em> se reduce el 90% de las veces a una recuperación del balón, un pase arriba a uno de los teóricos cracks y un “Solo ante el peligro”, con los nefastos resultados esperables.</p>
<p>&#8230;porque carece de cualquier tipo de espíritu colectivo, de virtudes como la solidaridad, el orden o la organización, y sin embargo transmite una imagen de superioridad que no es acorde con el juego que despliega.</p>
<p>&#8230;porque ya lleva ganados sin justicia dos partidos (que desgraciadamente quizá no sean lo últimos), ante dos selecciones que sí respetan el espíritu del juego y tratan de aprovechar abnegadamente sus recursos, menores claro.<br />
<a name="more"></a><br />
&#8230;porque el caos colectivo me impide disfrutar de las maravillas que podrían realizar gente como <strong>Ronaldinho</strong> o <strong>Kaká</strong> en un equipo que mereciera ese nombre, y el absurdo sistema jerárquico condena al banquillo las subidas de Cicinho o el pie de oro del Pernambucano.</p>
<p>&#8230;porque la pantomima que estamos presenciando y los desmedidos elogios previos ofenden la memoria de gente como <strong>Ademir</strong>, <strong>Pelé</strong>, <strong>Garrincha</strong> o <strong>Tostao</strong>, de los que tanto oí hablar, o de <strong>Sócrates</strong>, <strong>Zico</strong> o <strong>Romario</strong>, con los que crecí. Esta selección es indigna de ese pasado.</p>
<p>Si cuando comenzó el Mundial, como siempre, era absolutamente neutral en todo cuanto no tuviese que ver con España, hoy me he sorprendido empujando con el ánimo ese balón de <strong>Viduka</strong> que casi ha significado el empate. Y he mirado a mi alrededor, y he visto el mismo sentimiento en las personas que me acompañaban; extraña emoción, porque todos los amantes del buen fútbol hemos sido brasileños con frecuencia (y yo espero volver a serlo). Pero ahora me siento traicionado.</p>
<p>Por supuesto España, pero si no Argentina, Ecuador, Alemania, Ghana&#8230; que se crucen con ellos y que, por una vez, el fútbol haga justicia. Y si ese día sale el verdadero Brasil, pues mejor. Cualquier cosa antes de seguir haciéndose mala sangre con la burra que nos han vendido.
</p>
]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[¿Y esto era Brasil?]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/14-y-esto-era-brasil</link>
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      <pubDate>Wed, 14 Jun 2006 11:02:38 GMT</pubDate>
      <author>Borja Barba</author>
      <description><![CDATA[<p><img alt="kaka_gol.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/kaka_gol.jpg" width="235" height="216" class="derecha" />Meses y meses hablando de la <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/13-comienza-el-espectaculo-debu.php">magnífica superioridad de<strong> Brasil</strong></a>. Convertidos por aclamación popular en favoritos número uno al título. Elevados a los altares futbolísticos por prensa y buen número de aficionados&#8230; Y anoche terminaron pidiendo la hora contra <strong>Croacia</strong>. ¿Inimaginable hace una semana, verdad?</p>
<p>No es tan fiero el león como lo pintan. La ordenada y voluntariosa selección croata puso en serios aprietos a los cariocas contra todo pronóstico. Lo que todo el mundo vaticinaba como una victoria fácil de la <em>canarinha</em>, como una nueva exhibición ante el mundo de los Ronaldinho, Ronaldo, Adriano o Kaká, se quedó en agua de borrajas, en un triste simulacro, en el que quizá <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/14-lecturas-mundialistas-zidane.php">sólo el jugador milanista se salvó de mediocampo hacia delante</a>. Que <strong>Emerson</strong> fuera el jugador más destacado a lo largo de todo el partido dice mucho sobre el encuentro que realizaron los de Parreira. Al final lo que vale es la victoria (pírrica, pero victoria al fin y al cabo) y los tres puntos, dirán algunos. Pues sí, pero esa misma lectura podría entonces aplicarse para <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/13-italia-el-fracaso-de-los-que-.php">la criticada y denostada Italia de Lippi</a>.<br />
<a name="more"></a><br />
Es indudable que las individualidades que posee Brasil no las tiene ninguna selección del mundo. El zapatazo de Kaká es una buena muestra de ello. ¿Pero es eso suficiente para ser considerada como favorita número uno al título?</p>
<p>Brasil es vulnerable, y ayer Croacia lo demostró. Peleando desde el comienzo, no dando un balón por perdido, convirtiendo cada palmo del terreno de juego en una emboscada y dando la ilusión óptica de convertir el campo en un gran tablero de ajedrez rojiblanco, la selección de Kranjcar a punto estuvo de arrancar un empate ante los campeones del mundo. Si <strong>Prso</strong> y <strong>Klasnic</strong> llegan a estar un poco más atinados de cara a puerta en los minutos finales, estaríamos ahora hablando de la primera gran sorpresa de este Mundial.</p>
<p>Desaparecido Ronaldinho, perezoso y cansino Ronaldo, descolocado Adriano. Las bandas brasileñas son un verdadero quebradero de cabeza para Parreira. Ni Cafú ni Roberto Carlos son los de hace cuatro años, y Darío Srna y Marko Babic pueden dar buena fe de ello. Si a ello le unimos la tradicional inseguridad de Dida en la portería, los numerosos rechaces que concede a tiros desde larga distancia, y el escaso compromiso defensivo de los tres de arriba, el cruce de Brasil en octavos de final (contra Italia o República Checa) puede traer sorpresa.
</p>
]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Lecturas mundialistas: Zidane, Henry, Kaká]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/14-lecturas-mundialistas-zidane-henry-kaka</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/14-lecturas-mundialistas-zidane-henry-kaka</guid>
      <pubDate>Wed, 14 Jun 2006 09:30:42 GMT</pubDate>
      <author>Miguel Gutiérrez</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="derecha" alt="ronaldo_brasil.gif" src="http://img.notasdefutbol.com/ronaldo_brasil.gif" width="200" height="154" />&#8220;La cantera de Europa ha envejecido de repente. El fútbol francés, que ha esparcido sus talentos por los mejores clubes del continente, se ve representado por una selección crepuscular, desgastada y anodina. Se lo debe en parte a su entrenador, Raymond Doménech, que ha sucumbido al poder de la vieja guardia. Ayer alineó a todos los viejos leones y fracasaron todos salvo Zidane, el único a la altura de su historia. Un triste fantasma resultó Vieira y una sombra Henry de lo que es en el Arsenal. Un misterio por qué el brillante delantero francés baja tanto su rendimiento en la selección. [&#8230;] En medio de la vulgaridad, Zidane estuvo a años luz de todos en el primer periodo. Domó el balón y le dio no menos de tres pases magistrales a Henry, pero éste los dilapidó uno tras otro. Disparos flojos, por el centro, sin convicción. Al marcharse al descanso, Henry le explicaba a Zidane el porqué de tanto desperdicio de ocasiones, pero el capitán enfiló el vestuario como quien oye llover. Contento no debía de estar con la contribución de sus colegas de generación&#8221;. [Cayetano Ros / El País]<br />
<a name="more"></a><br />
&#8220;Tres partidos, cero goles y fracaso absoluto. Ese fue el balance de Francia en el último Mundial. Han pasado cuatro años, siguen los mismos protagonistas y pocas cosas han cambiado. Los campeones del 98 no han sabido renovarse y parecen cada vez más lánguidos y melancólicos. Se les va la gloria a trozos. Ayer no pasaron del empate ante una selección suiza solvente y cuadriculada, nada del otro mundo [&#8230;] El venerable Zidane tuvo que poner las cartas sobre la mesa mientras le aguantó el físico. Con más lentitud, pero con su clase de siempre, Zizou apareció en los momentos necesarios para abrir la defensa suiza con sus pases y ofrecer sensaciones de peligro que agradeció Henry, muy activo, pero extrañamente fallón ante puerta y excesivamente aislado. Trezeguet se moría de desesperación en el banquillo por la discutible decisión de su técnico.&#8221;. [Jesús Alcaide / El Mundo]</p>
<p>&#8220;A Francia parecen faltarle dos o tres hervores y da la sensación que algunos nombres le han podido a algunos hombres. A Vieira se le ha visto apático, a Ribéry frenético y a Henry inocuo. Son tres jugadores con mayores capacidades que las demostradas ante una Suiza cuya única virtud (que no es poco) ha sido la buena colocación en el campo y la anticipación defensiva. Nada más, aunque suficiente contra un equipo que más que glóbulos rojos parece haberse inoculado temor en su concentración alpina. Zidane ha tenido que multiplicarse en exceso y ha terminado derrengado, mientras Trezeguet lanzaba melancólicas miradas desde el banquillo. Esta Francia necesita cambios de jugadores, pero sobre todo modificar desde el vestuario su mentalidad y su vocación. Con la buena defensa que tiene, o va a por los partidos o Corea y Togo le darán un susto&#8221;. [<a href="http://martiperarnau.blogspot.com/2006/06/brasil-siembra-el-csped-de-dudas-y.html">Martí Perarnau</a>]</p>
<p><object width="425" height="350"><br />
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/u-oTYfM27Yg"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/u-oTYfM27Yg" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"></embed></object></p>
<p>&#8220;Brasil tiene dos ventajas: gana casi siempre y aprovecha perfectamente el mito de su magia. No se le puede reprochar que gane. De eso se trata. A la altura del mito no está casi nunca. Corren tiempos comerciales en los que es más fácil hacer caso de los anuncios que de la realidad. La gente sueña con Brasil porque dispone de los mejores jugadores del mundo. Y sueña con un equipo que se compara con los grandes de la historia. [&#8230;] Por mucho que haya ganado en los últimos tiempos -dos Mundiales, nada menos-, Brasil no ha jugado bien. O algo peor. No ha estado a la altura de la leyenda de sus grandes equipos, del fútbol que la gente relacionó con la magia. Tampoco ayer. [&#8230;] Un problema serio de Brasil es el devastador efecto que ha tenido la caja mágica en sus centrocampistas. Cuando Parreira alineó en el Mundial de Estados Unidos a Mazinho, Dunga y Mauro Silva lanzó un mensaje que ha penetrado en todos los sectores del fútbol brasileño. El equipo tiene que estar blindado en el medio campo para proteger a las figuras de su delantera y a los inigualables laterales. A fuerza de repetirse, ha producido los mejores centrocampistas defensivos del mundo. Desde el extraordinario Mauro Silva hasta Emerson, el último gran representante de la tradición, Brasil ha generado especialistas que son la envidia de cualquier equipo. El proceso ha tenido desagradables consecuencias para otro tipo de centrocampistas, los creativos al modo de Didí, Gerson, Rivellino, Sócrates o Falção. Se trata de un atentado ecológico contra un tipo de jugador fundamental en la vieja conciencia del fútbol. Brasil cuenta con Ronaldinho y Kaká, extraordinarios futbolistas que comienzan a despegar en el último cuarto del campo. No se les puede asociar con sus maravillosos antecesores, de campo entero, líderes de la manera de jugar que se identifica con el gran Brasil. Hace tiempo que no hay relajados pasadores en el medio campo, gente capaz de hacer las transiciones adecuadas entre la defensa y los delanteros. De eso se encargan sus laterales, atletas incombustibles que progresan como balas por los costados. Y, una vez cerca del área, los detalles de Kaká o Ronaldinho se encargan del resto&#8221;. [Santiago Segurola / El País]</p>
<p>&#8220;Si alguien dudaba de que a Brasil se le puede ganar, la selección balcánica dio la receta. Cerrar espacios por el centro, actitud reconcentrada en defensa, transición rápida de balón, profundidad en los últimos metros y acierto en el remate. Al equipo de Zlatko Kranjcar sólo le faltó esto último&#8221;. [<a href="http://planetaaxel.blogspot.com/2006/06/slo-una-individualidad.html">Axel Torres</a>]</p>
<p>&#8220;Parece mentira que con tantos buenos jugadores sobre el césped se les haya olvidado que esto es fútbol asociación. Incluso genios como Kaká han querido transportar el balón en los pies de un área a otra, como si no hubiese compañeros ni rivales. Brasil tiene talento como para parar un tren y cuando no es Ronaldinho será Kaká quien la enchufe, como en el zurdazo de anoche, o la pareja de delante, excesivamente junta y embotellada. Pero atrás es un coladero y en la pizarra, una burla. Ese 4-2-2-2 está bien para amistosos y pachangas, pero en un Mundial hay que jugar en serio y con el mono de trabajo puesto. Aquí no regalarán el título al que mejor toque los bongos, sino al equipo que comprenda que esta es una labor de conjunto en la que todos deben sudar y jugar concentrados. Croacia ha podido hacerles un roto estratosférico, lo que da más valor a la reciente victoria española, pero sobre todo ha sembrado con cinco dudas los próximos cinco días brasileños: ¿Cris por Lucio? ¿Fred por Ronaldo? ¿Gilberto Silva o Zé Roberto? ¿Cicinho o Cafú? ¿Robinho por Adriano? Yo apostaría por los cinco nuevos, pero Brasil es extremadamente jerárquico y a Parreira le costará horrores mover piezas. Pero debería hacerlo&#8221;. [<a href="http://martiperarnau.blogspot.com/2006/06/brasil-siembra-el-csped-de-dudas-y.html">Martí Perarnau</a>]</p>
<p><object width="425" height="350"><br />
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/G41ltzZjsv8"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/G41ltzZjsv8" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"></embed></object>
</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[En el Hotel de Brasil]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/14-en-el-hotel-de-brasil</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/14-en-el-hotel-de-brasil</guid>
      <pubDate>Wed, 14 Jun 2006 07:15:39 GMT</pubDate>
      <author>David Arranz</author>
      <description><![CDATA[<p>Anteayer, sin buscarlo, me tope con el hotel de concentración brasileño. Así que ayer me pase un momento a ver que ambiente se respiraba antes de su debut mundialista. Mucha, muhca policia y antidisturbios, bastante medios de comunicación y bastante afición de todos los países incluidos muchos croatas. Os dejo algunas fotos. Esta primeara es del autobus de Brasil. Todas las selecciones tienen su propio autobus con los colores nacionales y una frase elegida en un concurso.</p>
<p><a href="http://img.notasdefutbol.com/bus_brasil1.php"><img src="http://img.notasdefutbol.com/bus_brasil-thumb.JPG" width="400" height="300" alt="" class="centro" /></a><br />
<a name="more"></a><br />
<br /><a href="http://img.notasdefutbol.com/hotel_bra.php"><img src="http://img.notasdefutbol.com/hotel_bra-thumb.JPG" width="400" height="300" class="centro" alt="" /></a><br />
</p>
<p><a href="http://img.notasdefutbol.com/hotel_bra2.php"><img src="http://img.notasdefutbol.com/hotel_bra2-thumb.JPG" width="400" height="300" class="centro" alt="" /></a>
</p>
]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[La curva perfecta]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/13-la-curva-perfecta</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/13-la-curva-perfecta</guid>
      <pubDate>Tue, 13 Jun 2006 19:53:09 GMT</pubDate>
      <author>Antonio Toca</author>
      <description><![CDATA[<p><embed src="http://www.metacafe.com/fplayer/20570/now_this_is_a_curve_ball.swf" width="346" height="305" type="application/x-shockwave-flash"></embed></p>
<p>En pocos minutos <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/06/13-comienza-el-espectaculo-debu.php">debuta Brasil en el Mundial y esperamos que el espectáculo comience</a>. Navegando y buscando un vídeo que perdí hace tiempo, me he encontrado con <a href="http://www.metacafe.com/watch/20570/now_this_is_a_curve_ball/">el famoso misil teledirigido que Roberto Carlos le metió a Francia</a>, creo. ¿Habrá un gol así está noche? O una curiosidad al respecto, ¿quién tirará las faltas?</p>
<p>No obstante un amigo, poco amante del fútbol, me comenta que el espectáculo verdadero estará en las gradas. Ya veremos, es lo único que le respondo.
</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[1994: Brasil, tetracampeón sin brillo]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/13-1994-brasil-tetracampeon-sin-brillo</link>
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      <pubDate>Tue, 13 Jun 2006 14:29:54 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="centro" alt="brasil 1994.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/brasil%201994.jpg" width="432" height="262" /> </p>
<p>En un intento de conquistar el único territorio de la Tierra donde aún se mira el fútbol con resquemor, la FIFA concedió la organización de la Copa del Mundo de 1994 a <strong>Estados Unidos</strong>. El intento ha resultado sólo a medias, y curiosamente ha promocionado el deporte rey más entre las mujeres que entre los hombres. A día de de hoy, el balompié sigue a años luz en el imaginario americano de sus deportes ancestrales, béisbol y baloncesto, pero el crecimiento ha sido evidente.</p>
<p>Futbolísticamente, resultó un torneo bastante superior al anterior, aunque no se puede decir que se alcanzaran con frecuencia niveles de excelencia. Sorprendieron selecciones como Nigeria, Rumanía o Suecia, con fútbol alegre y abierto. Sin embargo, los dos finalistas alcanzaron la cumbre desde planteamientos diferentes a estos y similares entre sí.<br />
<a name="more"></a><br />
A pesar del fracaso del sistema de Lazaroni en la anterior Copa del Mundo, el seleccionador <strong>Carlos Alberto Parreira</strong> construyó su equipo desde premisas muy próximas a las suyas. Diagnosticando que el motivo de que Brasil llevase 24 años sin ganar la Copa del Mundo era la intermitencia de las figuras y la inconsistencia en el centro del campo, montó un conjunto que desprendía un inconfundible aroma europeo, en las antípodas de la samba. Así, construyó una poderosa maraña en el medio, con poca creatividad pero mucho músculo, y dejó toda la responsabilidad del gol en manos de los delanteros.</p>
<p>Claro que estos delanteros se llamaban <strong>Romário</strong> y<strong> Bebeto</strong>, y probablemente por ello llegó Brasil a donde llegó. Ambos en la cumbre de su carrera, el <em>jugador de dibujos animados</em> que creaba como nadie goles de la nada, y el asesino con cara de niño que había llevado a los cielos al Deportivo. Por detrás, la media que definía el tono del equipo, con los galones del veterano <strong>Dunga</strong> y el poderío de <strong>Mauro Silva </strong>y <strong>Mazinho</strong>. Todos magníficos jugadores, pero de parecido perfil, mejores sin el balón que con él y maestros del posicionamiento y el robo antes que del pase o el gol. Dos incisivos laterales como <strong>Branco</strong> y <strong>Jorginho</strong> daban profundidad por las bandas, y <strong>Aldair</strong> y <strong>Marcio Santos</strong> echaban la persiana. No era la maravilla de Pelé o Garrincha, pero sí un grupo extremadamente competitivo. De todos modos, no sería muy recordado el conjunto si no se hubiera llevado el torneo.</p>
<p>Los brasileños superaron sin problemas la prinera fase, donde se midieron a suecos, rusos y cameruneses, muy lejos estos últimos de su nivel en el Mundial anterior. En Octavos se esperaba el anfitrión, que salió con un gran respeto y casi rindiendo pleitesía al histórico. El partido fue un monólogo sin profundidad de la <em>canarinha</em>, y lo decidió una jugada aislada, típica diablura de la pareja de ataque a falta de no demasiado tiempo.</p>
<p>Los cuartos de final depararon quizá el mejor partido del torneo, contra la Holanda que comandaba el majestuoso <strong>Dennis Bergkamp</strong>. Tras un bonito primer tiempo que sin embargo acabó sin goles, de nuevo Romário y Bebeto volvieron loca a la zaga <em>oranje</em> colocando en veinte minutos un 2-0 que se antojaba definitivo. Pero los holandeses tenían demasiado fútbol y demasiado orgullo para entregar tan pronto el partido, así que un gol estratosférico de Bergkamp y un testarazo de Winter inauguraron un nuevo partido; nunca los americanos habían visto fútbol de tantos quilates. Y para que nada mitigase el aroma a duelo mortal de la contienda, fue un tirador quien volcó definitivamentela la balanza: Branco.Y en la bola de su cañonazo iba montado todo Brasil camino de las semis.</p>
<p>Por comparación, el penúltimo peldaño fue sencillo. La reedición del duelo de la primera fase con Suecia y también de la final del 58 volvió a decidirla Romário, esta vez de gran cabezazo a diez minutos de la conclusión. Pero el encuentro tuvo claro color brasileiro, y sólo tardó tanto en resolverse por la magnífica actuación del veterano arquero <strong>Ravelli</strong>; los suecos siempre dieron la impresión de conformarse con haber llegado tan lejos, y no hubo grandes noticias de sus principales valores, Brolin y Dahlin.</p>
<p><img class="derecha_sinmarco" alt="logo94.gif" src="http://img.notasdefutbol.com/logo94.gif" width="150" height="141" /> Por segunda vez en una final mundialista, el último enemigo que acechaba a Brasil era esa Italia que siempre acaba volviendo. Como hemos dicho, las premisas en las que se basó su juego fueron muy parecidas a las de Brasil. Un arquero seguro, <strong>Pagliuca</strong>, con dos de los mejores defensas de la Historia por delante de él, <strong>Baresi</strong> y <strong>Maldini</strong>. Dos medios centros de fuerza como <strong>Berti </strong>y <strong>Dino Baggio</strong>, protegiendo a <strong>Albertini</strong> y a un <strong>Donadoni</strong> más sacrificado que de ordinario. Y arriba, un delantero de manual con potencia y gol, <strong>Massaro</strong>, y la estrella <strong>Roberto Baggio</strong>, sobre cuyas espaldas se colgó la <em>azzurra</em> durante todo el campeonato. Un equipo donde al final prevaleció el espíritu del <em>catenaccio</em> sobre el toque y el juego combinativo. El futbolista diferente por antonomasia, <strong>Zola</strong>, jugó trece minutos en Octavos y desapareció.</p>
<p>El trayecto de los transalpinos hasta la final del Rose Bowl fue una descomunal agonía que sólo puede compararse con la que sufrieron sus rivales. Comenzaron el campeonato perdiendo con Irlanda, y dos goles en los siguientes encuentros contra Noruega y México le dieron un mísero tercer puesto que significaba el acceso a Octavos. Las críticas a Roby Baggio por su inoperancia fueron severísimas.</p>
<p>En la primera ronda a cara o cruz, les correspondió Nigeria como rival. Las <em>águilas verdes</em> se habían convertido en la revelación del torneo, tras quedar primera en un grupo donde también estaban Argentina y la sorprendente Bulgaria de <strong>Stoitchkov</strong> (que a la postre fue cuarta en el torneo). Los nigerianos comenzaron bien su duelo contra Italia, adelantándose pronto en el marcador con gol de <strong>Emmanuel Amunike</strong>, pero renunciaron a su filosofía alegre y ofensiva y se dedicaron cada vez más a conservar ese resultado. Y desde luego, adoptar este comportamiento contra los reyes de la especulación es vivir demasiado al filo de la navaja; filo en el que se cortaron cuando Roby Baggio conseguía de un solo golpe el gol y su redención empatando en el último minuto. En la prórroga, un segundo tanto del hombre de la coleta eliminaba a un equipo que se había ganado el cariño de todos. Gran mérito transalpino, que había jugado poco al fútbol pero había levantado la eliminatoria con diez hombres.</p>
<p>En cuartos aguardaba la quizá mejor España de los últimos quince años, que se mostró superior durante todo el partido con un fútbol directo, preciso y muy serio. Pero en este deporte los goles mandan; primero un fenomenal zambombazo de Dino Baggio y casi sobre la hora un detalle de clase de Roberto, en la que a lo mejor fue la única jugada hilvanada de Italia en la segunda parte, hicieron inútil el titánico esfuerzo hispano y el gol de <strong>Caminero</strong>. La Historia, disfrazada de suerte, volvía a sonreír a los suyos, y una simple comparación entre Salinas y Baggio brindaba fácil explicación a tanta desgracia.</p>
<p>Paradójicamente, las semis fueron el partido más sencillo para los transalpinos. Enfrente Bulgaria, con el mencionado Stoichkov, Letchkov, Sirakov y compañía, que nunca dieron la impresión de ser capaces de superar la tela de araña montada por Sacchi en el centro del campo. En el otro lado, Roby Baggio, que había empezado el torneo como un fantasma y se había metamorfoseado en un gigante, hizo pedazos a los centrales búlgaros en cinco minutos de inspiración, remate y clase. Y aunque Stoichkov acortó distancias antes del descanso al transformar un penalty, nunca dieron los búlgaros la sensación de poder subir la montaña.</p>
<p>Así pues dos equipos extremadamente tácticos comparecían en el césped de Los Ángeles el 17 de Julio de 1994, en la única final que puede disputarle a la de 1990 el título de la más infame de la Historia. En aquella, al menos, hubo un gol, aunque fuera de penalty dudoso; en esta, ni eso. La peor propaganda posible para el fútbol en Estados Unidos.</p>
<p>Lo que los dos equipos hicieron a la perfección en este partido fue el secado de la estrella rival; en el caso de Romário, fue Baresi el encargado de dirigir el dispositivo defensivo para desactivar al <em>Baixinho</em>. A Roberto lo persiguió muy de cerca Mauro Silva, y el <em>crack</em> pasó desapercibido, al menos durante el tiempo reglamentario.</p>
<p>La primera parte fue un monumento al bostezo, con Brasil intentando tímidamente mantener el control de la bola, e Italia ciñéndose a los cánones más tradicionales y añejos de su fútbol. Lo único que dejó en la retina esta primera mitad fueron un par de ocasiones tímidas de la otrora letal pareja brasileña, roma el día de la final, y un balón vertical de Baggio que no supo aprovechar Massaro. </p>
<p>El segundo tiempo fue esencialmente más de lo mismo, con los italianos reculando cada vez más y Bebeto y Romário difuminándose progresivamente. Baggio tuvo el mundial en sus botas a pocos minutos del final, quizá la única vez que consiguió escaparse de Mauro, pero en el punto de penalty le abandonaron los dioses del fútbol que hasta entonces habían estado con él.  Volvió a tenerla en la necesaria prórroga, pero <strong>Taffarel</strong> certificó que aquel no era su día. Ni el de Romário, que no llegó por centímetros a un balón que valía un Mundial.</p>
<p>Tenían que irse la resolución a los once metros para que la vergüenza (primera final sin goles) fuera completa. Y allí, para que todo fuera desagradable, los fallos de los mejores italianos, Baresi y Baggio, dieron el tetra a Brasil. Probablemente nadie que no fuera brasileño sonreiría, como tampoco nadie que no fuera italiano lo hubiera hecho en caso contrario. Afortunadamente, desde que la pelota de Roby voló al cielo californiano, comenzaba el sueño de Francia 98 para los aficionados y se corría el telón de un espectáculo indigno. Brasil mereció ganar, pero todos hubiéramos preferido que fuese de otro modo.</p>
<p>ALINEACIONES. <em>Brasil</em>: Taffarel, Jorginho (Cafú, m. 22), Aldair, Marcio Santos, Branco, Mazinho, Mauro Silva, Dunga, Zinho (Viola m. 106), Romário y Bebeto. <em>Italia</em>: Pagliuca, Mussi (Apolloni m. 34), Baresi, Maldini, Benarrivo, Berti, Dino Baggio (Evani, m. 95), Albertini, Donadoni, Roberto Baggio y Massaro.</p>
<p><object width="425" height="350"><br />
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</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Comienza el espectáculo: debuta Brasil]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/13-comienza-el-espectaculo-debuta-brasil</link>
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      <pubDate>Tue, 13 Jun 2006 11:35:04 GMT</pubDate>
      <author>Enrique Lameyer</author>
      <description><![CDATA[<p><img alt="brasil.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/brasil.jpg" class="derecha" height="165" width="270"/>Esta noche en Berlin, a las 21:00 hora española (laSexta) debuta <strong>Brasil</strong> ante <strong>Croacia</strong>. Nunca una selección llegó con tal nivel de favoritismo a un campeonato del mundo. Aunque también es verdad que desde la selección <em>canarinha</em> que disputó el Mundial de España 82&#8242;, ningún combinado había tenido en sus filas tal cantidad de talento como el que maneja en esta ocasión Carlos Alberto Parreira.</p>
<p>Con un once titular <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/05/03-parreira-adelanta-el-once-titu.php">ya definido desde hace tiempo</a>, los brasileños saltarán al terreno de juego esta noche con la intención de confirmar todo lo que de ellos se viene hablando desde hace meses. Mientras, las cámaras enfocarán a Ronaldo, Adriano, Ronaldinho, Roberto Carlos, Emerson o Kaká, del que Enrique Ortego escribe hoy <a href="http://www.abc.es/20060613/deportes-futbol/kaka-zancadas-clase_200606130259.html">un interesante artículo en ABC</a>:</p>
<blockquote><p>&#8220;Cuando controla el balón y se da la vuelta el mundo se abre a su paso. Zancada de cigüeña, mirada alta, balón cercano. Más diestro que zurdo, puede salir por los dos lados y cuando ha cogido velocidad, tres o cuatro zancadas después de poner en marcha un motor de pocas revoluciones pero mucha resistencia, ya no hay quien le frene.</p>
<p>Tiene gol y tiene pase. Se luce en acciones individuales, pero es generoso. No podría ser de otra forma siendo un pedazo de pan blando, como aseguran todos sus amigos y compañeros. «No parece futbolista», llegó a comentar uno de los que convive diariamente con él. Los que han hecho su tesis doctoral sobre Brasil aseguran que este será el Mundial de Kaká. [&#8230;], enriquecido por el fútbol europeo, puede aprovecharse de las aureolas que acompañan a sus compañeros de selección.&#8221;</p></blockquote>
<p><a name="more"></a><br />
Todo el mundo estará pendiente hoy de lo que puedan hacer los brasileños que, vistos sus últimos amistosos, puede ser mucho. Saltarán al campo con la numeración clásica: del 1 (Dida) al 11 (Ze Roberto), por si a alguien le cabía alguna duda de la alineación y con el denostado &#8220;cuadrado mágico&#8221;, desconocido en España hasta que Vanderlei Luxemburgo <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2005/09/15-los-medios-y-el-cuadrado-magi.php">lo puso en boca de todos los aficionados</a>. La diferencia es que el Madrid no tenía a Kaká, Ronaldinho o Emerson y Brasil tiene eso y mucho más.</p>
<p>Enfrente, Croacia salta al campo con el cartel de &#8220;primera víctima&#8221; y con la intención de dar la primera campanada seria del Mundial. Prso, Kranjcar, Kovac o Balaban intentarán que el sueño brasileño del &#8220;hexa&#8221; se convierta en pesadilla. Difícil lo tendrán. Lo único seguro es que hoy, de nueve a once de la noche nadie me va a mover de delante del televisor.</p>
<p>NdF | ¿Brasil ganará el Mundial? <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/03/10-ganara-brasil-el-mundial-s.php">SI</a> / <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/03/11-ganara-brasil-el-mundial-n.php">NO</a>
</p>
]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Todos contra Brasil]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/09-todos-contra-brasil</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/06/09-todos-contra-brasil</guid>
      <pubDate>Fri, 09 Jun 2006 06:09:01 GMT</pubDate>
      <author>Miguel Gutiérrez</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="derecha" alt="brasil_si.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/brasil_si.jpg" width="270" height="169" />Pocas veces los pronósticos son tan unánimes. Brasil, la única selección que ha participado en todos los Mundiales y la que más veces (cinco) ha conquistado la Copa del Mundo, arranca como favorito indiscutible en el campeonato que, desde esta tarde y durante un mes, acaparará las miradas de más de medio planeta.</p>
<p>Hacía décadas que una selección no concentraba semejante favoritismo. Y eso que Brasil siempre cuenta como el que más. Sucedió así incluso a lo largo de 24 años de sequía (entre 1970 y 1994), y sucede ahora con mayor motivo. La <em>canarinha </em>ha disputado las tres últimas finales de la Copa del Mundo y ha ganado dos de ellas. Su capitán, <strong>Cafú</strong>, intentará en Alemania pasar a la historia como el único jugador que ha disputado cuatro finales consecutivas. Para ello deberá estar sobre el césped del Estadio Olímpico de Berlín dentro de un mes, exactamente.<br />
<a name="more"></a><br />
<a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/brasil.php">Brasil</a> es el favorito de la lógica. Contra esta opinión generalizada se interponen dos argumentos, y ambos tienen más que ver con la historia que con la técnica o la táctica. El primero es el lastre de esa etiqueta de favorito, que añade una incomodísima dosis de presión. Les sucedió hace cuatro años a Francia y Argentina, que hicieron las maletas nada más acabar la primera fase, y le ha pasado a Brasil en otras ocasiones; en España 82, por ejemplo. El segundo argumento es el <em>factor cancha</em>. Históricamente, Brasil ha encontrado dificultades para sellar en Europa su supremacía. Sólo uno de sus cinco títulos, el primero, fue conquistado en suelo europeo. Fue en <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/04/21-suecia-1958-pele-lleva-a-bra.php">Suecia 58</a>, el torneo que vio debutar a Pelé hace ya medio siglo. Brasil proclamó luego campeón en escenarios tan dispares como <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/04/25-1962-brasil-bicampeon-sin-p.php">Chile (1962)</a>, <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/05/17-mexico-70-el-triunfo-de-la-s.php">México (1970)</a>, Estados Unidos (1994) y Japón (2002), pero no en Europa, donde desde entonces se han celebrado cinco torneos. Otro dato, en sentido contrario, contrasta la teoría: ningún equipo europeo ha ganado jamás un Mundial lejos de su continente. Los siete torneos disputados en América o Asia se los han repartido Brasil (tres), Uruguay y Argentina (dos cada uno).</p>
<p>Con todo, el momento parece propicio para que los pentacampeones rompan el gafe. Aunque los brasileños llevan años hipnotizando a Europa, nunca antes su presencia había resultado tan determinante. Todos los grandes clubes europeos, salvo contadas excepciones, tienen su crack brasileño. Tan sólo Inglaterra parece resistirse al embrujo de la samba. En España, la sonrisa de <strong>Ronaldinho</strong> es el sello del fútbol alegre del Barça, y el Madrid no existe si <strong>Ronaldo</strong> no anda fino. En Francia, <strong>Juninho Pernambucano</strong> comanda al implacable Olimpic de Lyon, mientras que en el calcio <strong>Kaká</strong> marca el paso del Milan, <strong>Adriano</strong> oficia de emperador en el Inter y <strong>Emerson</strong> encarna el sacrificio de la áspera Juventus de Fabio Capello. Hasta el Bayern de Múnich gobierna Alemania con <strong>Lucio</strong> y <strong>Zé Roberto</strong> en sus filas. No es casual que siete de los últimos 30 candidatos al último <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2005/10/14-raul-candidato-al-fifa-world.php">trofeo FIFA World Player</a> fueran brasileños. Tampoco que lo fueran diez de los 50 aspirantes al <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2005/10/25-comienza-la-carrera-hacia-el-b.php">Balón de Oro</a>, ni que el ganador de ambas distinciones fuera <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2005/11/28-ronaldinho-balon-de-oro-2005.php">Ronaldinho</a>.</p>
<p>Entre las alternativas a Brasil hay poca novedad. <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/alemania.php">Alemania</a> es segunda en las apuestas, más por su condición de anfitriona y por el respeto que impone su camiseta que por su momento actual. No son, desde luego, factores desdeñables, y menos para un conjunto débil en defensa y con un talento tan intermitente. El aliento de la grada siempre supone un plus, y también es sabido que el equipo local suele gozar de ciertas prebendas. Un negocio multimillonario como este necesita de estadios llenos y apasionados.</p>
<p>En el pelotón de favoritos, tras Brasil y Alemania, avanza con firmeza <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/italia.php">Italia</a>. <strong>Marcello Lippi</strong>, el arquitecto de la Juventus de los años 90 (un genio para unos, un soberano tostón para otros), ha conjuntado un bloque en el que cada cual representa su papel a la perfección: la defensa es un muro, los medios trabajan hacia arriba y hacia abajo y los delanteros ven puerta con facilidad. La única duda es la influencia que pueda ejercer en el grupo el escándalo que arrasa el Calcio estos días, que salpica de lleno a muchos de sus componentes.</p>
<p>La cohesión es justo lo que ha echado de menos <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/inglaterra.php">Inglaterra</a>, que aún así se presentará en el Mundial con un gran equipo capaz de lo mejor y de lo peor. Otra selección competitiva, <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/argentina.php">Argentina</a>, llega dispuesta a sacarse la espina de 2002. Como entonces, su seleccionador dispone de varios jugadores de garantías por puesto. Uno de ellos, <strong>Leo Messi</strong>, será observado con la atención con la que aquel país examina a los jugadores jóvenes, zurdos y habilidosos. Aunque no todos lleven el 10.</p>
<p><a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/francia.php">Francia</a>, la otra gran decepción hace cuatro años, desprende cierto aire crepuscular, todo lo contrario que la renovada <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/holanda.php">Holanda</a> de <strong>Marco Van Basten</strong>. En el grupo de aspirantes no figura <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/temas/espana.php">España</a>. Aunque no conoce la derrota desde la Eurocopa 2004 y sus rivales en la primera fase son más que accesibles, el equipo de <strong>Luis Aragonés</strong> no tendrá nada fácil superar la barrera maldita de cuartos de final. Carece de jugadores capaces de asumir responsabilidades, no ha encontrado un patrón de juego y, si se cumplen los pronósticos, le esperan rivales superiores en los cruces. </p>
<p>Cierto es que la Copa del Mundo es un terreno propicio para las sorpresas, pero éstas son menos frecuentes a medida que avanza la competición. Es fácil recordar los partidos inaugurales de 1990 o 2002, cuando Camerún y Senegal derrotaron a las vigentes campeonas, Argentina y Francia. Sin embargo, en los últimos 40 años (diez torneos) sólo seis selecciones han disputado alguna final: Alemania (6), Brasil (4), Argentina (3), Italia (3), Holanda (2), Francia (1) e Inglaterra (1). </p>
<p>La lógica asegura, por tanto, que en esta lista están las dos finalistas del Mundial 2006. Lo contrario será una sorpresa mayúscula similar a la victoria de Grecia en la pasada Eurocopa. Los griegos, intratables en aquel torneo, ni siquiera han logrado el billete para Alemania. Europa, cuyo fútbol quedó entonces en entredicho, no puede dejar escapar la ocasión de reivindicarse. De lo contrario, la esplendorosa Brasil lo tendrá más fácil para hacer buenos los pronósticos.</p>
<p>NdF | ¿Ganará Brasil el Mundial?   <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/03/10-ganara-brasil-el-mundial-s.php">SÍ</a>   <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/03/11-ganara-brasil-el-mundial-n.php">NO</a>
</p>
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    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Brasil se exhibe ante el Lucerna]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/05/31-brasil-se-exhibe-ante-el-lucerna</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/05/31-brasil-se-exhibe-ante-el-lucerna</guid>
      <pubDate>Wed, 31 May 2006 12:08:26 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="derecha" alt="brasil_lucerna.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/brasil_lucerna.jpg" width="135" height="200" /> <strong>Brasil</strong> se despachó ayer a gusto con el Lucerna en amistoso previo al Mundial de Alemania, aprovechando que desarrolla cerca de esta localidad suiza su <em>stage</em> de preparación. El 8-0 final es un resultado absolutamente escandaloso, sobre todo considerando que el equipo helvético, aunque recién ascendido, milita en la Primera División del país alpino; nada que ver con Stade Nyonnais y otros conjuntos semiamateurs que estamos acostumbrados a ver en los bolos veraniegos contra equipos españoles.</p>
<p> <strong>Parreira</strong> se tomó el encuentro como un auténtico ensayo, y hasta mediada la segunda parte dispuso <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/05/03-parreira-adelanta-el-once-titu.php">el once</a> que, salvo lesiones, será titular en el primer partido de la canarinha frente a Croacia. En el segundo tiempo también jugaron <strong>Cicinho</strong>, <strong>Gilberto</strong>, <strong>Edmilson</strong>, <strong>Juninho Pernambucano</strong>, <strong>Ricardinho </strong>y <strong>Robinho</strong>; precisamente el extremo madridista fue autor del mejor de los goles, el séptimo, en gran disparo por la escuadra.<br />
<a name="more"></a><br />
El partido no tuvo gran historia. El Lucerna aguantó casi toda la primera parte con un sólo tanto en contra, anotado por <strong>Kaká</strong>, y a partir de que <strong>Adriano</strong> marcase el segundo se vinieron abajo. Hay que destacar el doblete de los delanteros titulares, <strong>Ronaldo</strong> y Adriano, y un <em>friqui</em> fantástico de Juninho (uno más) que quitó las telarañas de la escuadra. Sólo <strong>Ronaldinho</strong> faltó a la cita con el gol.</p>
<p>Por supuesto, habrá que ver a la <em>seleçao</em> ante alguien que le exija más en defensa (especialmente a sus viejos laterales) pero lo que está claro es que su descomunal maquinaria ofensiva está a punto. Y ocho goles no son nada fáciles de ver en los tiempos que corren.</p>
<p><object width="425" height="350"><br />
<param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/o9SrB1y4lAs"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/o9SrB1y4lAs" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"></embed></object>
</p>
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      <title><![CDATA[México 70, el triunfo de la samba]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/05/17-mexico-70-el-triunfo-de-la-samba</link>
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      <pubDate>Wed, 17 May 2006 11:22:26 GMT</pubDate>
      <author>Cluje</author>
      <description><![CDATA[<p><img class="centro" alt="brassil70.JPG" src="http://img.notasdefutbol.com/brassil70.JPG" width="408" height="280" /><br />
 Cuando un equipo realiza un juego vistoso y alegre, se ha impuesto como lugar común en el fútbol decir “Juegan como Brasil del 70”. El Mundial de México, maravilla de organización y colorido, supuso la entronización definitiva de la selección <em>canarinha</em> en la cumbre del balompié, tanto por número de campeonatos ganados como por la calidad de su fútbol. Tras esta copa quedó claro que cuando los brasileños juegan realmente bien, nadie puede hacerles sombra. Quizá sólo la selección de Hungría en el 54 aguantaría la comparación con la que presentó el <em>Lobo</em> <strong>Zagallo</strong> en el torneo azteca.</p>
<p> <strong>Pelé</strong>, máxima estrella del fútbol, llegó a México con 29 años, en plena madurez como futbolista. A su alrededor, Brasil reunió un ataque de ensueño, con el zurdo <strong>Rivelino</strong> y sus pases de 40 metros que le valieron el apodo de <em>el Mago</em>; Eduardo Gonçalves “<strong>Tostao</strong>”, un prodigio técnico con especial habilidad para aguantar el balón y jugar de espaldas, y <strong>Jairzinho</strong>, un rematador de primera clase. <strong>Gerson</strong>, un prodigio de competitividad y clase, movía al conjunto desde el medio centro, con <strong>Clodoaldo</strong> de complemento, y marcaba la línea una estupenda defensa donde destacaban <strong>Carlos Alberto</strong>, excepcional lateral derecho clásico brasileño, y el cierre <strong>Hércules Brito</strong>.<br />
<a name="more"></a><br />
Con estos jugadores, el camino de la <em>seleçao</em> hasta la finalísima había sido un paseo triunfal. Tras franquear sin dificultad la primera fase, donde vencieron a Inglaterra, vigente campeón, les esperaba el equipo peruano. Los andinos, dirigidos por el fenomenal <strong>Cubillas</strong>, eran la revelación del torneo con su juego ofensivo. Venció Brasil por 4-2, dos tantos de Tostao. Y en semifinales, a recordar viejos tiempos frente a una renacida Uruguay. Los fantasmas domésticos de Brasil se hicieron realidad cuando <strong>Morales</strong> adelantó a los charrúas, pero Clodoaldo, en el gol más importante de su carrera (según propia opinión) empató al límite del descanso. En el segundo tiempo, Jairzinho y Rivelino certificaron el pase a la final. Habían ganado todos los partidos.</p>
<p> El rival señalado para detener a la máquina amarilla sobre el césped del Estadio Azteca era<strong> Italia</strong>, que había ido pasando rondas como suele, sin mucho juego pero con un pundonor y una capacidad para entender el fútbol extraordinarios. <strong>Valcareggi</strong> había fundamentado el equipo en una defensa estupenda, con el gato <strong>Albertosi </strong>en la portería, los duros marcadores <strong>Burgnich</strong> y <strong>Rosato</strong>, y a la izquierda <strong>Giacinto Facchetti</strong>, el único futbolista capaz de disputarle a Maldini el título de mejor lateral izquierdo de la historia de Italia. <strong>Mazzola</strong>, ya veterano, y <strong>Domenghini</strong> ponían la calidad en el medio, y arriba el gol era cosa de<strong> Boninsegna </strong>y <strong>Gigi Riva</strong>, este último en la cumbre de su carrera.</p>
<p><img class="derecha" alt="logo 70.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/logo%2070.jpg" width="180" height="241" /> El camino de los transalpinos hasta su tercera final había sido duro. Tras pasar la primera fase como primeros de grupo marcando un solo gol, les esperaba en cuartos el anfitrión México, equipo de fútbol rápido y alegre, con gente de calidad como Padilla o Fragosa. El equipo americano salió mejor, y se adelantó pronto con gol de González; los italianos respondieron pronto por medio de Domenghini. En la segunda parte, y tras el cambio de Mazzola por Rivera (la <em>staffietta</em>) mejoraron los azzurri, desempatando pronto Riva. Los mexicanos se hundieron abrumados por la responsabilidad, e Italia certificó su pase con un doblete de <strong>Rivera</strong> en los últimos minutos.</p>
<p> La semifinal de Italia contra Alemania fue el partido más impresionante del torneo, y uno de los más grandes de la Historia de los Mundiales. Lo tuvo absolutamente todo. Dos equipos de altísimo nivel, con los teutones que venían de levantarle un 2-0 a Inglaterra en cuartos, tomándose revancha del torneo anterior. Un gol de Schnellinger en el tiempo añadido, que compensaba el inicial de Boninsegna. La prórroga más inolvidable, con cinco goles: primero Müller rematando con todo, remontada de Italia con goles de Burgnich y Riva, otra vez el Torpedo poniendo el 3-3, y a dos minutos el tanto postrero de Rivera, que significaba la final. Y a todo esto, Beckenbauer jugando gran parte del partido con un hombro dislocado y el brazo vendado. Un monumento a la grandeza del fútbol.</p>
<p> Estos fueron los equipos que el 21 de Junio de 1970 se presentaron en el grandioso Estadio Azteca, construido para la ocasión, dispuestos a alzarse con su tercera corona. Cuando el árbitro alemán Glöckner da el silbatazo inicial, nadie se decide a tomar la manija del partido, y las ocasiones se hacen esperar. Sin embargo, en el ecuador de la primera, Rivelino pone uno de sus centros teledirigidos en la cabeza de Pelé, quien pica un remate inapelable que se cuela a la izquierda de Albertosi. Sobre este remate Burgnich diría más tarde que él saltó con Pelé, pero que cuando bajó el brasileño todavía seguía colgado del aire.</p>
<p> El tanto no desanima a los italianos, maestros del tempo y también sabios en aprovechar los errores del rival. Así, llega un balón sin demasiado peligro al área de Félix, el arquero duda, y Boninsegna se va de Clodoaldo para hacer el empate, en un gol de delantero puro. El partido sigue siendo muy equilibrado, con juego subterráneo por parte del equipo europeo, que desquicia por momentos a Brasil. Burgnich ata en corto a Pelé, y Facchetti hace lo propio con Jairzinho, con lo que las opciones atacantes de Brasl disminuyen. Así se llega al descanso.</p>
<p> Como había ocurrido anteriormente en casi todos los partidos, el equipo brasileiro sale decidido a resolver en la segunda parte. Jairzinho se lleva a Facchetti al costado y abre huecos para las penetraciones de Gerson, cuyo buen juego en este tramo del partido será clave en la final. El fantástico mediocampista avisa al cuarto de hora con un trallazo al larguero, y desequilibra la final cinco minutos después con un gol de genio: sombrero al defensa, y en la salida un tiro que se cuela como un obús.</p>
<p> Italia acusa el golpe, y tira la toalla definitivamente cuando al poco rato Jairzinho clava el tercero. La final se ha acabado, y como en Suecia doce años antes, los últimos minutos son a mayor gloria del fútbol brasileño. Sale Rivera en el tramo final, pero sólo le alcanza para ver en primera fila una de las más grandes y famosas jugadas de la historia del fútbol: un balón que saca el portero Félix y que llega a Pelé, que sin mirar la pone su derecha: por ahí entra Carlos Alberto como un toro para clavar el 4-1. Entre el arquero y <em>O’Rei</em> mediaron veinte toques de balón y cinco futbolistas, la apoteosis del juego colectivo.</p>
<p> Brasil se convierte así en el primer equipo que consigue en propiedad la Copa Jules Rimet, (que, por cierto, fue robada más tarde), por haberla ganado tres veces; para el siguiente torneo hará falta nuevo trofeo. Este Mundial también nos dejó la primera ocasión en que se permitieron los cambios, y el estreno con gran éxito de las tarjetas, ambas innovaciones positivas que han llegado hasta nuestros días. Fue un campeonato tan limpio que no se vio ni una roja.</p>
<p> ALINEACIONES. <em>Brasil</em>: Félix, Carlos Alberto, Brito, Piazza, Everaldo, Gerson, Clodoaldo, Rivelino, Jairzinho, Pelé y Tostao.<em> Italia</em>: Albertosi, Rosato, Burgnich, Cera, Facchetti, Domenghini, Bertini (Juliano m. 73), Mazzola, De Sisti, Riva y Boninsegna (Rivera m. 84).</p>
<p><object width="425" height="350"><br />
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</p>
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      <title><![CDATA[Brasil define su lista]]></title>
      <link>http://www.notasdefutbol.com/2006/05/15-brasil-define-su-lista</link>
      <guid>http://www.notasdefutbol.com/2006/05/15-brasil-define-su-lista</guid>
      <pubDate>Mon, 15 May 2006 19:30:58 GMT</pubDate>
      <author>Enrique Lameyer</author>
      <description><![CDATA[<p><img alt="brasil.jpg" src="http://img.notasdefutbol.com/brasil.jpg" class="izquierda" height="165" width="270"/>Pocas sorpresas en la lista definitiva presentada hoy por Parreira. Una vez que el seleccionador carioca <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/05/03-parreira-adelanta-el-once-titu.php">había adelantado ya el once inicial que disputará el primer partido</a> contra Croacia, solo quedaban por saber los restantes doce integrantes del combinado brasileño.</p>
<p>De entre los convocados, además de los presumibles titulares, destacan la inclusión del centrocampista del FC Barcelona <strong>Edmilson</strong> y de los jugadores del Lyon <strong>Cris y Fred</strong> en detrimento de Roque Junior y Ricardo Oliveira, que no ha llegado a tiempo tras <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2005/11/18-graves-lesiones-de-oliveira-y-.php">su lesión</a> y <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/04/04-oliveira-acuerda-jugar-en-el-s.php">posterior cesión al Sao Paulo</a>. Tampoco ha visto preciso Parreira incluir al madridista Julio Baptista, a pesar del buen final de temporada que ha protagonizado <em>la bestia</em>. De todas formas, es lógico que buenos jugadores queden fuera de la lista en una selección en la que se podrían formar dos equipos de plenas garantías.</p>
<p>De los titulares, poco más se puede añadir: <strong>Kaká, Ronadinho, Ronaldo, Adriano, Cafú, Roberto Carlos</strong>&#8230; en definitiva, calidad pura y dura para el asalto al sexto mundial.</p>
<p>La lista | <a href="http://cbfnews.uol.com.br/noticias/ult966u1144.jhtm">Confederación brasileña de fútbol</a><br />
Notas de Fútbol | ¿Brasil ganará el Mundial? <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/03/10-ganara-brasil-el-mundial-s.php">SI</a> - <a href="http://www.notasdefutbol.com/archivos/2006/03/11-ganara-brasil-el-mundial-n.php">NO</a>
</p>
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