Tras el empate del clásico, y con la Liga prácticamente en el bolsillo culé salvo debacle histórica, probablemente sea la lucha por evitar las posiciones de descenso lo que acapare gran parte del interés de aquí a final del campeonato. Pocas campañas se recuerdan con tantos equipos implicados, a estas alturas, en la agónica carrera para huir de la quema. Y es que desde el último clasificado, Málaga CF, hasta el decimosegundo, Real Betis, cualquier equipo podría ocupar una de las tres fatídicas últimas plazas a final de temporada.
Por lo visto ayer, la lucha va a ser máxima. Vitoria y Palma acogieron sendos duelos de implicados. La tensión (quen en el partido de Mendizorroza se transmitió a la grada), la igualdad, el nerviosismo ante la cercanía del peligro y el miedo a la derrota provocaron que ni Alavés, ni Athletic, ni Mallorca, ni Espanyol, fueran capaces de anotar un gol entre los cuatro. Cuatro equipos seriamente implicados que se vieron incapaces de dar un golpe de timón a su trayectoria frente a un rival directo, y que se ven abocados a seguir luchando una jornada más desde posiciones de riesgo.

A pesar de la brillantez más mediática que futbolística del
Expiraba el partido en La Catedral, y ni Cádiz CF ni Athletic Club de Bilbao habían conseguido llevar el balón a las redes de la portería contraria. El empate no servía a ninguno de los dos, y el fantasma del descenso seguía acechando a vascos y andaluces. El público bilbaíno, nervioso, veía impotente cómo se esfumaba ante sus ojos una oportunidad de oro para dar un pasito más hacia la complicada salvación.
Llevamos ya varias jornadas de la segunda vuelta, y la lucha para evitar el descenso se presenta sin cuartel esta temporada. Cinco equipos empatados a 22 puntos, el colista con 20, el Racing duodécimo a sólo cinco puntos del descenso… y ningún puesto adjudicado a estas alturas, como ocurrió en otras temporadas. Por tanto, merece la pena echar un vistazo a lo que ha ocurrido este fin de semana a estos clubes que se hallan al borde del abismo.
Se suelen leer y escuchar con cierta frecuencia frases como “La afición del equipo tal es la mejor afición del mundo”, habitualmente en boca de algún forofo del susodicho conjunto. Es una cuestión interesante si uno se pone a pensarla. ¿Con qué criterios la distinguiríamos? Circunscribámonos a España, el mundo es muy grande. Si fuera por numerosa, parece bastante claro que el club que más seguidores tiene en nuestro país es el Real Madrid, muchos de ellos como segundo equipo. Ya hace mucho tiempo también se acuñó la expresión “la millor afició del món” para referirse a la culerada. Si se trata de quien mejor reconoce los méritos del contrario, seguramente nos tenemos que ir a la Catedral, y si es apoyo en los malos momentos, siempre se viene a la cabeza ese “Viva er Beti manque pierda”.
Nenad Mirosavljevic, el jugador serbio del Cádiz CF, es noticia estos días. Y no es por su actuación en el partido del pasado sábado en el Bernabéu. Parece ser que al espigado y desgarbado delantero cadista, no le hace mucha gracia el apodo con el que le han bautizado en algunos medios de comunicación, y con el que está empezando a ser conocido por buena parte de la afición española. “Mortadelo”, como han dado en apodarle por su cierto parecido físico con el personaje de Ibáñez, no había dicho nada hasta ahora. Ha sido su propio club, en un reciente comunicado, el que ha decidido instar al mundillo futbolístico a que se destierre para siempre ese apelativo.
A priori es la elminatoria más reñida con el anfitrión teniendo que remontar. El Sevilla tiene la obligación de remontar el 3-2 de la ida. El Cádiz ha encadenado un buen principio de año con dos victorias en Liga. Con la victoria de la pasada jornada ante el Getafe y los malos resultados del resto de colistas se puede dar un respiro en Liga. Unido al resultado de la ida los cadistas se toman en serio pasar a cuartos de final. El sólido Sevilla hay días que tiene demasiados problemas para hacer gol.
Temporada pasada: Primero, 76 puntos (Campeón Segunda)

