
España no jugó su mejor partido. La exigencia defensiva de Irak complicó a una dominante pero inoperante España de cara a portería, que se tuvo que conformar con el solitario gol del delantero asturiano para sellar su pase a las semifinales de la Copa Confederaciones. David Villa aprovechó uno de los pocos errores de la zaga de la selección asiática para batir de cabeza al meta Mohamed y mantener invicta la racha ganadora de la vigente campeona de Europa.
Fue dueña España del balón en la primera mitad, pero el muro iraquí se elevaba fuerte y con orden, dejando muy pocos huecos para la movilidad española. Torres y Villa tuvieron que conformarse con oler el gol de cerca pero sin acabar de mojar, rozando la red por la parte exterior. Cazorla, novedad de Del Bosque en detrimento de Fàbregas, fue uno de los hombres más activos de la primera mitad, dejando bastante claro que la recuperación de su lesión ha sido todo un éxito. Con dos hombres en las bandas (Mata fue la otra novedad en la izquierda, dejando a Riera en el banquillo) España ensanchó el campo, pero seguía frenándose en el límite del área donde Irak (que jugó con defensa de cinco) no dejaba hueco ni para enhebrar una aguja.











