
¡Viva la muerte!
Ayer, 12 de Octubre de 2011, se cumplieron 75 años del famoso enfrentamiento que mantuvieron en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca Millán-Astray, fundador de la Legión, y Don Miguel de Unamuno, escritor, filósofo y, por aquel entonces, rector de dicha institución después de que el militar gritara aquello de ¡Viva la muerte! (para los que no conozcáis aquel acto de valentía del autor de Niebla frente a las huestes falangistas podéis encontrarlo aquí). Aquel alarido del legionario coruñés volvió a estar presente ayer en Riazor gracias a otros coruñeses que también hacen de la muerte una celebración. Pero dejadme que vaya por partes.
Hace justo hoy una semana publiqué un post en el que expresaba que las disculpas del Atlético de Madrid con el Sevilla y la familia Puerta por los cánticos oídos en el Vicente Calderón que se mofaban de la muerte del Eterno 16 me parecían una reacción insuficiente ante semejante ofensa. En dicho artículo, además de plantear la necesidad de endurecer las medidas en relación al comportamiento en los estadios, comenté que en Riazor, el campo de mi equipo, el Deportivo de La Coruña, también existían esa clase de cánticos execrables.








La Copa del Rey es el torneo futbolístico más antiguo de España, ya que su origen data de 1.903 —26 años antes que la Liga— y, recibiendo distintos nombres, se ha celebrado ininterrumpidamente desde entonces, con la excepción del lapso 1936-1939. De un tiempo a esta parte el campeonato más longevo de nuestro fútbol ha ido perdiendo importancia y, por consiguiente, interés entre los aficionados —esta última afirmación la aclararemos más tarde—.

