Entre el error humano y el poder de la máquina: ¿acaso tanto árbitro no desvirtúa el fútbol?
La concepción romántica del fútbol implica, por definición, el rechazo de las nuevas tecnologías, de su aplicación práctica. Es decir, no se concibe que una máquina ayude al hombre a decidir. Lo romántico cobra vida con la polémica, la duda, la discordia, y, por tanto, la injusticia permanece como un fenómeno natural. No quiero decir que la introducción de la tecnología sea la panacea de este deporte; no vendría —ni mucho menos— a curar todos sus males. Pero es un recurso que reduciría considerablemente el número de errores arbitrales.
Me viene a la mente el partido entre el Atlético de Madrid y el Valencia, en el que Pérez Burrull la lió, literalmente. Eso sí, después de cometer un error garrafal al no señalar al instante un penalti clamoroso de Marchena por ‘rebañar’ el balón con la mano, consultó con el cuarto árbitro y rectificó, previa presión local. Acertó al señalar penalti, y sin embargo le reprocharon que consultara con su ‘ayudante’ y cambiara de opinión sin pruebas del delito. Es más, acabó en la famosa nevera. Pues bien, si el colegiado hubiese podido consultar un monitor, ante la evidencia de los hechos, su enmienda no habría quedado en entredicho.
Leo hoy en varios lugares que un equipo aficionado de Francia, el Quevilly, 



El periodismo deportivo es una profesión amenazada por el intrusismo. De hecho, es ya una costumbre que en los programas o retransmisiones deportivos participen ex futbolistas o entrenadores; si bien no como presentadores o moderadores, sí desempeñando una labor de comentarista, un puesto que debería ocupar un periodista. Esta es una realidad, en cierto modo, dolorosa; una estrategia de los medios de comunicación que responde a un intento de dar prestigio a sus productos. Si hablamos de fútbol, aparecen Kiko, Salinas, Craioveanu, Butragueño, Amor, Míchel, Martín Vázquez, Alkorta, Lopetegui, Caminero, Zubizarreta, Pablo Alfaro... y un sinfín de nombres ligados al fútbol que realizan actualmente una labor periodística.



