Esta noche, a partir de las diez, el Valencia recibe al Barcelona por septuagésima quinta vez en la historia de la Liga Española. Y es raro que, después de tantos enfrentamientos, la balanza de resultados permanezca equilibrada, con 29 victorias para cada equipo y 16 empates. La pasada temporada se dio una empate (2-2), algo que no sucedía desde la campaña 1996-97 (1-1); por lo que, a juzgar por los últimos datos, es probable que esta vez se rompa la igualdad numérica en Mestalla.
No obstante, se da una curiosa circunstancia en nueve de los dieciséis empates: en tres etapas repitieron igualada por dos años consecutivos, y hubo tres temporadas seguidas (1968-71) en las que la armonía se instaló en el marcador final. Aunque el pronóstico se antoja difícil, los goles están asegurados, pues tan sólo en tres ocasiones el partido concluyó con empate a cero (1931-32, 1968-69, 1969-70). La media supera los tres goles por partido (3,28), algo a lo que hay que sumar la calidad de los actuales atacantes de ambos conjuntos.

De los diez encuentros que forman la novena jornada en Primera División, el que enfrenta en San Mamés al Athletic de Bilbao y al Atlético de Madrid (sábado, 22 h.) es, con diferencia, el de mayor tradición. Ambos conjuntos se han enfrentado en Liga en suelo vasco en 72 ocasiones, y la balanza se declina favorable a los locales, ya que los leones han vencido en 38 partidos, por 20 del Atlético y 14 empates. No obstante, el cuadro madrileño tiene en sus pies superar su récord de victorias consecutivas, puesto que encadena tres y nunca consiguió hacerlo cuatro veces seguidas (sólo entre 1956 y 1959 repitió tres triunfos). El pasado año se enfrentaron en la penúltima jornada (1-4), en la que Diego Forlán selló la presencia de su equipo en la Liga de Campeones con un hat-trick. Diez goles han marcado los visitantes en las últimas tres campañas, por sólo dos del Athletic. El 0-0 sólo se registró en tres marcadores; el último, hace cuarenta y cinco años.





