Cuando pasas de los 30 en España, te miran como a un viejo
Son palabras de Luis Figo, ya ex futbolista desde hace temporada y media, que cuenta ahora 38 primaveras y que salió de la liga española rumbo a San Siro con 32 años, donde mantuvo un excelente nivel en sus dos primeras temporadas como jugador del Inter para posteriormente ir decayendo paulatinamente su rendimiento. Pero no analizaremos su trayectoria sino sus palabras. Más allá de su situación, dan que pensar y puede que no le falte razón al portugués.
Figo compara la mentalidad de las ligas española e italiana, dos competiciones que viven momentos diferentes en cuanto a competitividad y recursos. No sobra el parné en España, pero sí hay, principalmente en los dos grandes, más poder de adquisición que en un Calcio que añora los tiempos de bonanza de los noventa cuando era considerada la mejor liga del mundo. Ahora las cosas son distintas y la liga italiana vive momentos de ahorro y recesión. Esto se traduce en que algunos clubes, y es principalmente llamativo el caso del Milan, apuesten por futbolistas veteranos que ya ofrecieron sus mejores años y que pueden resultar más económicos. ¿Cuestión meramente financiera o también deportiva?
En el caso de Italia, que menciona Figo, ambas cosas, pero si miramos más allá del país transalpino vemos que en otras ligas la veteranía y la experiencia son virtudes reconocidas, que los años pasados y las experiencias vividas en el terreno de juego otorgan un plus en el buen hacer de un futbolista y que cuando esto sucede, la edad que marca su carnet es lo de menos. Ahí tenemos al Manchester, donde Giggs y Scholes (37 y 36 años) siguen siendo importantes y donde se acaba de retirar Gary Neville con 35. O el Chelsea, donde Drogba y Lampard continúan siendo vitales con 32 años.




